Pensamiento crítico, sesgos cognitivos y entorno personal de aprendizaje: educar para entender el mundo.

Hace unos días tuve la oportunidad de participar en uno de los eventos educativos que debería vivir cualquier docente: las Jornadas de Innovación Pedagógica de Antequera. En esta edición las JIPA 26 pude participar con un taller sobre pensamiento crítico y aprendizaje autónomo, en el que hablamos de infoxicación, sesgos cognitivos y entorno personal de aprendizaje y por el que pasaron más de 120 docentes de diferentes etapas educativas. 

Fue una experiencia especialmente enriquecedora porque permitió comprobar algo que quienes estamos en el aula percibimos cada día: el pensamiento crítico no es un contenido más, es una competencia estructural para aprender en el siglo XXI.

Comparto aquí algunas ideas clave del taller, apoyadas en investigación educativa y cognitiva, y sobre todo propuestas prácticas para llevarlas al aula.

Porque el pensamiento crítico no se enseña con una ficha o una dinámica puntual, se construye con experiencias y con rutinas.

El pensamiento crítico se configura como una competencia para sobrevivir en la era de la sobreinformación. Vivimos en un ecosistema informativo radicalmente distinto al de hace apenas dos décadas. Hoy el problema no es acceder a la información, sino seleccionarla, interpretarla y evaluarla.

Autores como Diane Halpern (2014) definen el pensamiento crítico como el uso intencional de habilidades cognitivas que aumentan la probabilidad de obtener resultados deseables. Es decir: pensar mejor para decidir mejor.

Por su parte, Richard Paul y Linda Elder (2008) lo describen como un proceso disciplinado de análisis y evaluación de la información guiado por estándares intelectuales como la claridad, precisión, relevancia o lógica.

Esto significa algo muy importante desde el punto de vista educativo pensar críticamente no es cuestionarlo todo es aprender a pensar con criterios. 

El cerebro no está diseñado para pensar críticamente (y eso es normal). Desde la psicología cognitiva sabemos que nuestro cerebro utiliza dos modos principales de pensamiento. Daniel Kahneman (2011) los denomina:

Sistema 1: rápido, automático e intuitivo

Sistema 2: lento, reflexivo y analítico

El sistema rápido es eficiente, pero también vulnerable a errores sistemáticos. Esos errores son los sesgos cognitivos.

Los sesgos cognitivos: atajos mentales que influyen en lo que creemos saber

Los sesgos cognitivos fueron estudiados inicialmente por Kahneman y Tversky (1974) como estrategias mentales que utilizamos para simplificar la toma de decisiones en contextos de incertidumbre. No son fallos individuales, son mecanismos normales del cerebro humano.

Algunos especialmente relevantes en el aula son:

Sesgo de confirmación: Buscamos información que refuerza lo que ya pensamos.

Sesgo de autoridad: Aceptamos ideas porque las dice alguien reconocido.

Efecto halo: Generalizamos características positivas o negativas a partir de una impresión inicial.

Efecto Dunning-Kruger: Las personas con menor conocimiento en un área tienden a sobreestimar su competencia (Kruger & Dunning, 1999).

Sesgo de disponibilidad: Valoramos como más probable aquello que recordamos con mayor facilidad, normalmente porque es reciente, emocional o llamativo (Tversky & Kahneman, 1973).

Este último sesgo es especialmente relevante en la sociedad digital actual. Si una información aparece muchas veces en redes, parece más cierta. Pero no lo es necesariamente.

Trabajar estos sesgos en el aula mejora la autonomía intelectual del alumnado y fortalece su pensamiento crítico.

El entorno personal de aprendizaje (PLE): aprender a aprender en red

El concepto de Entorno Personal de Aprendizaje (PLE) fue desarrollado por autores como Graham Attwell (2007) y George Siemens (2005) en el contexto del aprendizaje en red.

Un PLE es el conjunto de herramientas, fuentes, conexiones y estrategias que una persona utiliza para aprender. No es una plataforma digital. Es una competencia para aprender durante toda la vida.

Posteriormente, autores como Adell y Castañeda (2010) ampliaron este enfoque integrándolo en el ámbito educativo como elemento clave del aprendizaje autónomo.

Un PLE implica saber:

      • dónde buscar información
      • cómo organizarla
      • cómo evaluarla
      • cómo compartirla
      • cómo transformarla en conocimiento

Y todo eso es pensamiento crítico aplicado. Sin pensamiento crítico no hay PLE, solo hay consumo digital. Mucho alumnado utiliza herramientas digitales constantemente. Pero eso no significa que tenga un entorno personal de aprendizaje reflexionado y elegido conscientemente. Significa que tiene acceso a Internet.

Construir un PLE implica aprender a:

      • seleccionar fuentes fiables
      • contrastar información
      • identificar sesgos
      • organizar conocimiento
      • reflexionar sobre lo aprendido

Cuando enseñamos a construir un PLE estamos enseñando a pensar.

Pensamiento crítico y metacognición: la clave invisible del aprendizaje profundo

Uno de los elementos más potentes del pensamiento crítico es la metacognición, es decir, pensar sobre cómo pensamos. 

Autores como Zimmerman (2002) demostraron que el aprendizaje autorregulado implica tres fases:

      • planificación
      • ejecución
      • reflexión

Estas fases coinciden exactamente con el desarrollo de un PLE consciente. Por eso trabajar el PLE no es enseñar herramientas digitales, supone enseñar estrategias cognitivas.

¿Qué ocurre cuando trabajamos sesgos cognitivos en el aula?

Cuando el alumnado descubre los sesgos cognitivos ocurre algo muy interesante: empieza a cuestionar sus propias certezas. Y eso transforma su relación con el aprendizaje.

Algunas actividades que funcionan especialmente bien en el aula son dinámicas como: los detectives de sesgos, analizar cuentas de influencers en la dinámica «el experimento Dunning-Kruger», hacer explícito nuestro PLE generando consciencia metacognitiva o utilizar rutinas de pensamiento visible que activan el pensamiento analítico descrito por Kahneman. Porque el pensamiento crítico es entrenable.

Pensamiento crítico como competencia para la ciudadanía

El marco europeo LifeComp (Sala et al., 2020) identifica el pensamiento crítico como una competencia esencial para la ciudadanía activa y el aprendizaje permanente.

En un contexto donde la información circula sin filtros, esta competencia permite:

      • detectar manipulación informativa
      • identificar sesgos
      • argumentar con evidencias
      • tomar decisiones responsables
      • aprender durante toda la vida

En definitiva a interpretar el mundo.

Seguir aprendiendo sobre sesgos cognitivos

Si te interesa profundizar en cómo los sesgos afectan a nuestra manera de pensar y aprender, en el blog ya he compartido otros artículos relacionados que pueden complementar este enfoque:

👉 La asimetría de la estupidez: https://blogsaverroes.juntadeandalucia.es/proyectomeraky/tag/asimetria-de-la-estupidez/

👉 El efecto Dunning-Kruger y su impacto en el aprendizaje: https://blogsaverroes.juntadeandalucia.es/proyectomeraky/2026/01/17/cuanto-menos-se-mas-segur-estoy-como-educar-el-pensamiento-critico/

Ambos ayudan a entender mejor por qué el pensamiento crítico no es solo una habilidad académica, sino una herramienta para la vida.

Una idea final desde el aula (y desde JIPA 26)

Si algo confirmé en las Jornadas de Innovación Pedagógica de Antequera es que cada vez más docentes estamos trabajando en esta dirección. No se trata de añadir contenidos se trata de cambiar la relación del alumnado con el conocimiento.

Trabajar pensamiento crítico, sesgos cognitivos y entorno personal de aprendizaje no es innovación metodológica. Es educación para la vida.

 

Referencias 

Adell, J., & Castañeda, L. (2010). Los entornos personales de aprendizaje (PLE): una nueva manera de entender el aprendizaje. En R. Roig Vila & M. Fiorucci (Eds.), Claves para la investigación en innovación y calidad educativas.

Attwell, G. (2007). Personal learning environments: The future of eLearning? eLearning Papers, 2(1).

Halpern, D. F. (2014). Thought and knowledge: An introduction to critical thinking (5th ed.). Psychology Press.

Kahneman, D. (2011). Thinking, fast and slow. Farrar, Straus and Giroux.

Kruger, J., & Dunning, D. (1999). Unskilled and unaware of it: How difficulties in recognizing one’s own incompetence lead to inflated self-assessments. Journal of Personality and Social Psychology, 77(6), 1121–1134.

Paul, R., & Elder, L. (2008). The miniature guide to critical thinking concepts and tools. Foundation for Critical Thinking Press.

Sala, A., Punie, Y., Garkov, V., & Cabrera, M. (2020). LifeComp: The European framework for personal, social and learning to learn key competence. Publications Office of the European Union.

Siemens, G. (2005). Connectivism: A learning theory for the digital age.

Tversky, A., & Kahneman, D. (1973). Availability: A heuristic for judging frequency and probability. Cognitive Psychology, 5(2), 207–232.

Tversky, A., & Kahneman, D. (1974). Judgment under uncertainty: Heuristics and biases. Science, 185(4157), 1124–1131.,,

Zimmerman, B. J. (2002). Becoming a self-regulated learner: An overview. Theory Into Practice, 41(2), 64–70.

 

El principio de asimetría de la estupidez en la era digital: redes, influencers y pensamiento crítico

Vivimos un momento histórico donde la información está en nuestras manos 24/7, pero curiosamente el pensamiento profundo y crítico no ha crecido al mismo ritmo. El economista italiano Carlo M. Cipolla lo dijo con crudeza en su principio de asimetría de la estupidez:

La estupidez, definida como la acción que perjudica sin beneficio propio, es más peligrosa que la maldad, porque actúa sin lógica ni intención clara y sus efectos son impredecibles y destructivos.

En las redes sociales este principio se manifiesta con claridad: contenido superficial, simplista o directamente falso puede llegar a millones de personas antes de que cualquier desmentido llegue siquiera a ser leído.

Pseudoexpertos y perfiles con gran alcance

Las redes sociales han democratizado la creación de contenido, lo cual es positivo… hasta que esa democratización se convierte en equalización de la autoridad informativa.

Pseudoexpertos de salud y bienestar:

Perfiles que parecen profesionales y lo aparentan (con estética cuidada, frases inspiradoras y afirmaciones “contundentes”) pero no están avalados por evidencia científica. Un ejemplo muy documentado es el caso de Erin Elizabeth, conocida por propagar teorías anti‑vacunas y desinformación sanitaria en redes, asociada incluso a la denominada “disinformation dozen” responsable de una gran parte del contenido antivacunas online. 

Casos similares incluyen influencers que promueven dietas extremas, suplementos milagrosos o pruebas médicas innecesarias sin respaldo científico (por ejemplo, resonancias corporales generales promocionadas como “detectoras de enfermedades” pese a no tener evidencia que lo respalde). 

Influencers y bulos en contextos de crisis: 

Incluso perfiles populares que normalmente comparten moda, estilo de vida o entretenimiento pueden acabar viralizando desinformación en momentos críticos. Tras la DANA en Valencia, varias figuras difundieron información no contrastada sobre túneles con supuestos cadáveres, generando pánico innecesario en su audiencia antes de que pudiera aclararse la verdad. (Fuente: El País)

Propagadores de teorías y conspiraciones políticas.

Hay perfiles, como Jackson Hinkle, que han sido identificados por difundir narrativas conspirativas, desinformación y contenidos polarizantes a audiencias de millones, incluso siendo retirados de plataformas por violar normas de desinformación. 

Estos casos son solo la punta del iceberg. Estudios recientes muestran que más de la mitad de los influencers no verifican la información antes de compartirla, y muchos reproducen contenido sin fundamento simplemente porque “suena bien” o genera interacción (Disinformation Commission News).

La instrumentalización política del sesgo: el caso de la ultraderecha digital

La asimetría de la estupidez no solo opera de manera espontánea; en algunos casos, es utilizada de forma estratégica. Movimientos de ultraderecha en distintos países han demostrado una enorme capacidad para explotar:

      • La simplificación extrema de problemas complejos (inmigración, desigualdad, cambio climático), reduciéndolos a mensajes emocionales y dicotómicos: “ellos vs nosotros”.
      • La apelación constante al miedo y la indignación, emociones que aumentan la viralidad.
      • La repetición sistemática de mensajes, aunque hayan sido desmentidos, aprovechando que el desmentido nunca circula con la misma fuerza.
      • La estética de cercanía y autenticidad en redes sociales, que genera identificación emocional más que reflexión racional.

Un ejemplo frecuente es la difusión de datos sacados de contexto sobre criminalidad o ayudas sociales, presentados en reels de 30 segundos con música impactante y subtítulos llamativos. Aunque organismos oficiales o medios especializados publiquen después los datos completos y contextualizados, el contenido simplificado ya ha cumplido su función: activar una emoción y reforzar una narrativa.

Este fenómeno ha sido estudiado en distintos contextos europeos y latinoamericanos, donde se observa que las estrategias digitales populistas priorizan:

      • Mensajes cortos y polarizantes.
      • Deslegitimación del conocimiento experto.
      • Construcción de un enemigo común.
      • Uso intensivo de algoritmos y segmentación digital.

Lo relevante aquí no es la ideología en sí, sino el mecanismo: cuando la emoción sustituye al análisis, el pensamiento crítico se debilita.

¿Por qué funciona tan bien? Porque apela a nuestros sesgos más humanos:

      • Sesgo de confirmación: creemos lo que refuerza nuestras ideas previas.
      • Sesgo de disponibilidad: damos más peso a lo que vemos repetidamente en redes.
      • Heurística emocional: si algo nos indigna o asusta, lo compartimos antes de verificar.

La ultraderecha digital (al igual que otros movimientos radicales de distinto signo) ha comprendido que en la economía de la atención la indignación es más rentable que la evidencia.

La pregunta incómoda ¿Estamos ante un problema ideológico… o educativo?

Porque la verdadera vulnerabilidad no está en que existan mensajes simplistas. Siempre han existido. La vulnerabilidad está en una ciudadanía que:

      • Consume información en formato ultra breve.
      • No contrastar fuentes.
      • Confunde popularidad con legitimidad.
      • Se informa a través de reels más que de análisis en profundidad.

 ¿Por qué funciona la desinformación?

La respuesta tiene que ver con cómo funcionan las redes sociales y cómo procesa nuestra mente la información:

    • La economía de la atención prioriza lo llamativo, lo emocional y lo inmediato sobre lo complejo o matizado.
    • Los algoritmos están diseñados para maximizar interacción, lo que favorece contenidos sencillos, sensacionalistas o polarizantes.
    • Los sesgos cognitivos nos hacen más propensos a aceptar información que confirma lo que ya creemos o queremos creer.

La IA puede amplificar y personalizar estos contenidos, reforzando burbujas de información que nos parecen “verdaderas” porque se alinean con nuestro perfil de consumo.

Y aquí está la paradoja: aunque alguien con conocimientos reales puede elaborar un análisis profundo, nuestros cerebros y nuestras plataformas prefieren lo simple, lo inmediato, lo que no exige esfuerzo.

El esfuerzo de desmentir ante la popularidad de lo falso

Cuando surge información errónea, el proceso de corrección suele ser lento, laborioso y técnico. Para rebatir un falso consejo de salud, una interpretación errónea de una nueva normativa o una teoría conspirativa hacen falta:

✅ estudios científicos,

✅ referencias verificables,

✅ matices y explicaciones detalladas,

✅ tiempo para leer, digerir y compartir.

En cambio, un reel de 15 segundos que promete “la verdad oculta” o “la solución fácil a un problema complejo” puede conseguir millones de vistas en horas. La asimetría de la estupidez se ve entonces en su forma más cruda: lo falso se viraliza con velocidad, y lo verdadero lucha por hacerse un hueco.

 ¿Por qué estamos llegando a esto?

Esta tendencia no es un accidente:

    • Las plataformas han priorizado métricas de engagement sobre calidad.
    • El público, bombardeado de contenidos, busca respuestas simples a problemas complejos.
    • La cultura del entretenimiento y lo visual ha desplazado la exigencia de rigor y contraste.
    • La IA hace indistinguibles las fronteras entre lo verdadero y lo fabricado.

El resultado es una ecosfera de información donde la veracidad queda en segundo plano frente a la viralidad, la emoción y la polarización.

Hacia una alfabetización crítica en la era digital

La clave no está en demonizar las redes, sino en fomentar una educación mediática sólida, que incluya:

    • Capacidad de verificar fuentes y distinguir evidencia científica de opinión.
    • Habilidades para cuestionar narrativas emotivas o simplistas.
    • Comprensión de cómo funcionan los algoritmos y la IA.
    • Prácticas de consumo consciente (detenerse, analizar, contrastar) antes de compartir.

Y esto no debe quedarse en manos de unos pocos: docentes, familias, instituciones y plataformas tienen un papel fundamental en desarrollar el pensamiento crítico desde edades tempranas.

En un mundo saturado de información, NO basta con saber leer: hay que saber leer entre líneas. El principio de asimetría de la estupidez nos desafía a cuestionar cualquier contenido que parezca demasiado simple para ser cierto, especialmente cuando proviene de perfiles atractivos o carismáticos.

Hoy más que nunca, necesitamos personas informadas, pensadoras y pensadores críticos y comunidades reflexivas. La solución no es apagar las redes, sino activar nuestro pensamiento, educar para discernir, y construir una cultura digital donde la evidencia y el rigor caminen de la mano con la creatividad y la comunicación.

La asimetría de la estupidez no es solo un fenómeno individual; es estructural. En la era de los algoritmos, la viralidad premia la emoción y castiga la complejidad.

Si no fortalecemos el pensamiento crítico desde la escuela (y también desde la formación adulta) corremos el riesgo de formar generaciones expertas en deslizar pantallas, pero no en analizar argumentos.

La cuestión no es qué ideología gana más seguidores en redes. La cuestión es: ¿Estamos educando para comprender la realidad… o solo para reaccionar ante ella?

En Proyecto Meraky creemos que la alfabetización mediática, la educación en sesgos cognitivos y el desarrollo del espíritu crítico no son contenidos opcionales: son competencias democráticas esenciales en el siglo XXI.

Porque una sociedad que no piensa… es una sociedad fácilmente manipulable.

 

Un cuarto de siglo dedicado a mi pasión: La educación.

Se cierra un cuarto de siglo. Y al mirar atrás, no puedo evitar emocionarme.

En el año 2000 vivía en Málaga y estudiaba la Licenciatura en Derecho en la UMA pero sentí algo que no esperaba: la vocación docente, como lo llamaba María Zambrano.

Hasta entonces estaba convencidísima de que quería ser juez. Lo decía insistentemente desde que tenía siete años sin tener muy claro de dónde venía esa decisión. Mi familia lo sabía, yo lo tenía claro… o eso creía. Pero la vida, a veces, te susurra otro camino. Y yo decidí escuchar.

Desde aquel momento hasta hoy han pasado muchas cosas, la mayoría de ellas imprevisibles tanto en lo personal como en lo profesional. Pero de eso va la vida, ¿no?

En lo personal de estos 25 años destacaría el amor en todas sus formas. Me he enamorado, me he separado y he aprendido a quererme. He perdido a personas a las que quería mucho. He viajado mucho, a veces de manera recurrente al mismo lugar como a Nueva York, Manhattan donde he estado !16 veces!, he recorrido California y Nevada, Escocia, Italia, el norte de Alemania y Francia entre otros lugares. En Copenhague me crucé con Papá Noel cuando viajaba en transporte público y con Morgan Freeman en el Valle de la Muerte, California. He encontrado una nueva pasión en la música en directo: me he hecho festivalera gracias a mi mejor amigo. He leído más de 90 libros. He tenido que afrontar algunos problemas de salud, he conocido a grandes personas que me han enseñado mucho, algunas sólo han estado por un tiempo y otras han llegado para quedarse. He forjado grandes amistades pero si tengo que nombrar mi gran proyecto vital, sin duda es mi hija. Ella es el futuro. Inteligente, empática, cariñosa, creativa, con una enorme capacidad para aprender y reflexionar. A través de ella sigo aprendiendo cada día qué significa educar y acompañar.

En lo profesional, tras licenciarme en Derecho en la Universidad de Málaga en 2001, comenzó un camino lleno de aprendizajes. Mucha formación formal en diversos formatos, sí, pero sobre todo formación informal de esa de la que nace de la curiosidad, de las ganas de saber, de compartir y de escuchar, de dejar de oírse, de no conformarse.

He tenido la suerte de compartir reflexiones y aprendizajes en muchos formatos y contextos, incluso en un gran foro como un Congreso Internacional del Ministerio de Educación, donde mis palabras llegaron a miles de personas y en Congresos Internacionales en Latinoamérica o en centros de formación de diferentes etapas educativas de California . 

He impartido formación a profesorado, inspección educativa y equipos directivos de toda España y Latinoamérica en diversos formatos. He hablado de derecho educativo, protección de datos, derechos de autor, metodologías activas, neuroeducación, evaluación, gestión de aula, innovación, digitalización, de inteligencia artificial, de inteligencia emocional y soft skills. He participado en más de 20 congresos nacionales e internacionales sobre inteligencia emocional, tecnologías educativas, inteligencia artificial, neurociencia y educación. He colaborado con la Universidad Autónoma de México, el College of Charleston, Despacho Congresal de Perú, (Comisión de Educación, Juventud y Deporte del Congreso de la República) la Universidad del País Vasco, Deusto y Universidad Málaga investigando y formando en el Grado de Magisterio y del Máster del Profesorado.  Hoy formo parte de una comisión para el desarrollo curricular del próximo Máster del Profesorado de la Universidad Carlos III de Madrid.

He sido ponente, organizadora, tallerista, colaboradora y hasta presentadora de diversos eventos educativos entre los que destaco por el cariño y por la excelencia en la organización y en las personas que las crean las JIPA, EABE, Charlas Educativas, el Congreso de Neurociencia organizado por el CEP de Bollullos… He impartido ponencias en SIMO Educación. 

He participado en webinars con instituciones como Dualiza CaixaBank, Fundación Unicaja, Aula Abierta, Fundación Berstelsmann o Altamar. 

Me han entrevistado en podcast referentes en educación como “Café con Rosa Liarte» o “Charlas Educativas con Ingrid Mosquera».

Me podéis encontrar en el Museo Andaluz de la Educación. 

He creado cursos y materiales educativos para diferentes CCAA autónomas. He realizado la revisión pedagógica de manuales para los módulos de IPE I y II con la editorial Altamar y participado en libros educativos escribiendo algún capítulo.

He colaborado con administraciones públicas, con entidades privadas (como Google), asociaciones y fundaciones  y organizaciones como la Cámara de Comercio de España, Granada o Ceuta.

He recorrido España en tren, coche, avión, ferry… e incluso en helicóptero.

Llevo 22 años como docente de Formación Profesional (actualmente en el IES Profesor Isidoro Sánchez de Málaga). He sido y soy jefa de departamento, coordinadora de proyectos de innovación y Erasmus. Desde 2006 he apostado firmemente por la internacionalización en FP, impulsando oportunidades para alumnado y profesorado, en todos los centros en los que he estado (nada más y menos que 10) permitiendo que estudiantes y docentes pudieran acceder a oportunidades de formación y trabajo en otros países de la Unión Europea, siempre desde el compromiso, incluso cuando ese trabajo no ha sido reconocido ni retribuido.

He coordinado numerosos proyectos de innovación con una misma filosofía: ofrecer oportunidades, trabajar valores y desarrollar competencias para la vida. Desde proyectos solidarios como Edu-Acción junto a la ONG Tumaini, hasta iniciativas europeas contra la discriminación, proyectos de emprendimiento vital o experiencias que marcaron un antes y un después.

Uno de ellos fue “No te pongas límites: Proyecto Nueva York” Nació de una frase: “eso es imposible”. Y de una convicción: nada es imposible, pero todo tiene un precio. Noventa y ocho estudiantes, cinco meses de trabajo, familias implicadas y 86.000 euros recaudados para hacer realidad un sueño que cambió muchas vidas… y también la mía. Sin esa financiación el viaje no hubiera sido posible al tratarse de estudiantes provenientes de familias humildes con pocos recursos. Ahí comprendí, de verdad, cuál debía ser mi papel en la escuela: ofrecer oportunidades.

Después llegó “Una FP de película: Proyecto Hollywood”, que llevó a todo un grupo de estudiantes de Caracterización a formarse en Los Ángeles, justo antes de que el mundo se parara en 2020. Tras el covid este proyecto se transformó en el proyecto “FP visible, FP de calidad” que arrancó basado en la tecnología y las posibilidades de conexión con otros lugares del mundo nos ofrecía. Con el que volvimos a Nueva York para recibir una formación en maquillaje de moda de mano de los mejores profesionales. 

He aprendido sobre efectos especiales en el cine, y gracias a ello he conocido a personas increíbles y creado amistades inesperadas.

He impulsado proyectos solidarios en colaboración con diferentes ONGs como Tumaini, Bomberos para el Mundo, Hogar del Pajarito Azul entre otros.

He desarrollado un modelo de aprendizaje basado en retos junto al Gobierno Canario que se ha desarrollado gracias a muchas y muchos docentes de las Islas y que me ha permitido conocer a gente increíble de la que aprendo cada día y a la que admiro.

He sido asesora jurídica para la Delegación de Málaga. He visitado el Ministerio de Educación en varias ocasiones para entrevistarme con la Ministra y tuve la sensación de que se me había escuchado. He participado en el desarrollo del Marco Europeo de Competencia Digital Docente en Andalucía. Me han recibido en el consulado español en Los Ángeles, California. He intervenido en el Parlamento Andaluz para abogar por un pacto educativo.

Mis palabras se han publicado en el BOE. Aún me cuesta escribirlo (quién se se lo hubiera dicho a la niña que entró en la facultad de Derecho con tanta ilusión y como decían «con tantas leyes»).

He vivido momentos que jamás imaginé.

A día de hoy soy la única persona que ha podido recoger tres Premios Nacionales como Mejor Docente de España en la misma categoría, en FP (Educa Abanca), un reconocimiento que llegó de la mano de quienes dan sentido a todo: mis estudiantes. Ellas y ellos son quienes más me han enseñado. Sus logros, sus esfuerzos, su capacidad para superar dificultades y trabajar por sus sueños. Diario Sur habló de un hito. Yo solo pensé en gratitud.

También llegaron otros reconocimientos: CODAPA, Educaweb, Peonza de Bronce (Premios Espiral), Ewoman, Premios Más de Mujeres a Seguir en 2025, entre otros, aunque mis mejores premios siguen siendo ver a mi alumnado alcanzar sus metas y creer en su talento y esos mensaje que me envían con cariño haciéndome partícipe de sus logros y dificultades.

He desarrollado un perfil mediático que me ha llevado a la televisión (nacional, autonómica y local: Antena 3, Tele 5, TVE 1, TVE 2, Canal Sur, 101 TV, Canal Málaga, 7 Televisión, Procono TV entre otras) e incluso a tener mi propia sección de educación en un gran programa magazine denominado “Llegó la Hora” que se emite en 101TV que apostó por hablar de educación. “La Aventura del Saber» de TVE me hizo un reportaje. Incluso me han entrevistado a nivel internacional en una televisión de Perú: Cable Visión TV en el programa Shamba Empresarial y en Nueva York en TeleMundo 47 durante nuestro viaje para aprender.  (ver publicaciones y entrevistas)

He codirigido un programa de radio en Radio Alfaguara junto a mi mejor amigo con invitadas e invitados como la Ministra de Educación o responsables de FP de distintas comunidades. He colaborado con la CEOE. 

He sido entrevistada por la prensa en múltiples periódicos de todo el territorio español (ABC Familia, ABC Andalucía, Diario Sur, La Opinión de Málaga, El Español, Málaga Hoy, La Voz de Galicia, etc) e incluso he tenido la oportunidad de escribir artículos y tribunas para algunos de ellos.

He salido en revistas como Cuadernos de Pedagogía, Magisterio, Educación 3.0, Mujeres del Sur, Uniscopio y Sapos y Princesas. 

He creado redes sociales para acercarme al alumnado y para compartir conocimiento con la comunidad educativa y mis publicaciones llegan a más de 175000 personas.

Cuando miro atrás no veo un camino lleno de curvas, sorpresas, subidas y bajadas. Veo decisiones valientes, dudas, cambios, personas, aprendizajes y mucho compromiso.

Y si algo tengo claro es esto: volvería a elegir la educación. Porque educar transforma. Y porque, sin saberlo, estos 25 años también me han transformado a mí. Seguiré trabajando para que la educación, y especialmente la FP, tenga el lugar que merece en las políticas públicas, en las aulas y en la sociedad.

Gracias a todas las personas que habéis formado parte del camino.

Seguimos. 💙

UNA PROPUESTA FORMATIVA: TWITTER COOPERATIVO

Las redes sociales han supuesto una revolución en cuanto a la forma en la que nos comunicamos y nos relacionamos. Son una fuente de aprendizaje informal esencial que nos permite generar espacios de inteligencia colectiva, son una pieza esencial de las redes personales de aprendizaje, elemento clave en nuestro PLE, por ello, considero que como docentes no podemos darle la espalda a este recurso y debemos incorporarlo como propuesta en el aula.

En este sentido, desde hace cuatro cursos escolares venimos trabajando una dinámica que me he atrevido a llamar «twitter cooperativo», dado que es una actividad que he diseñado y creado yo misma. La actividad propone al alumnado que se cree un perfil “profesional” en la red social, un perfil que usaremos para compartir aprendizajes. Aprovechamos para conocer el concepto de “identidad 2.0” y el de “marca personal” y, en clase, previamente analizamos las ventajas y los peligros del uso de las redes sociales. Posteriormente, les propongo que cada día, en clase, escriban un tuit compartiendo sus aprendizajes. Para poder recopilar los tuits, en nuestro caso, añadimos el hashtag #fpvisiblefpdecalidad.

Las indicaciones para realizar la tarea que les proporciono son las siguientes:

“En concreto, deberemos escribir un tuit por actividad que realicemos. Los tuits pueden ser:

        1. Descriptivos: definiendo qué estamos haciendo en las clases, cómo estamos aprendiendo o qué estamos aprendiendo.
        2. De opinión: compartir la opinión o la emoción que nos genera las actividades.
        3. De relación con la vida: reflexionando sobre cómo nos puede ayudar lo aprendido para el día a día. “

 

Trimestralmente, recopilamos los tuits generados y elegimos los tuits que mejor representan un resumen de las experiencias y aprendizajes vividos.

Como podéis observar, pedimos tres tipos de tuits, estos tuits exigen al alumnado diferentes procesos cognitivos (siguiendo la taxonomía de Bloom), permiten desarrollar su competencia lingüística y competencia digital y trabajan la metacognición.  

Además, generamos inteligencia colectiva y desarrollamos habilidades de pensamiento y de espíritu crítico, y, por último, es una actividad que nos permite evaluar nuestra práctica docente y es muy divertida.

¿Te animas a ponerla en práctica?

 

 

 

IDENTIDAD DIGITAL. 2.0

En tiempos de hiperconectividad, somos lo que internet dice que somos. Todas nuestras acciones nos definen, tanto nuestros me gusta, los comentarios que hacemos en publicaciones, fotos que subimos a Instagram, compras, visitas, etc.. como los comentarios que otras personas vierten sobre nosotros en la red y contribuyen a formar la percepción que los demás tienen sobre cada uno de nosotros.

Por ello, es imprescindible conocer en qué consiste la identidad digital y cómo se construye una identidad personal positiva.

Por ello, es imprescindible conocer en qué consiste la identidad digital y cómo se construye una identidad personal positiva. 

El desarrollo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación, y en especial Internet, ha creado un nuevo escenario en el que las relaciones personales cobran protagonismo. Los servicios de Internet y la Web 2.0 (redes sociales, blogs, foros, wikis, microblogging, etc.) constituyen canales multidireccionales y abiertos, que permiten a sus usuarios lograr la máxima interacción entre ellos, a la vez que ofrecen nuevas posibilidades de colaboración, expresión y participación. En este contexto, indudablemente, el ciudadano se muestra con una serie de atributos que definen su personalidad online.

Guía para usuarios: identidad digital y reputación online, publicado por el Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación (INTECO. Ministerio de Industria, Energía y Turismo. Edición: Julio 2012)

 ¿QUÉ ES LA IDENTIDAD DIGITAL?

Es el conjunto de información sobre una persona u organización expuesta en internet que permite describirla en el plano digital. Todo lo que nos identifica en el entorno online.

La identidad digital o identidad 2.0 se relaciona con el concepto de «reputación online», siendo ésta última la opinión o consideración que otros usuarios tienen de la vivencia online de una persona u organización.

CARACTERÍSTICAS DE LA IDENTIDAD DIGITAL

Según la OCDE las características de la identidad digital son las siguientes: 

1. Esencialmente social. A medida que las personas proyectan su identidad en la red la comunidad digital le caracteriza y reconocen de forma efectiva.

2. Subjetiva. Supone la percepción del yo y del nosotros que está basada en las experiencias digitales que diferentes personas construyen y que les permiten reconocerles.

3. Referencial. Una identidad es una referencia a una persona u objeto.

4. Compuesta, dado que está constituida por lo que mostramos voluntariamente y por lo que terceras personas muestran de nosotros.

5. Dinámica. Se encuentra en cambio y modificación permanente.

La identidad digital produce consecuencias y éstas pueden ser positivas o negativas. Es por ello, que es importante diseñar y controlar nuestra propia identidad digital.

IDENTIDAD DIGITAL POSITIVA

Siendo conscientes del impacto de nuestra presencia en internet es importante valorar la necesidad de crear una imagen digital positiva. Para ello, es imprescindible que analicemos el objetivo de nuestras publicaciones, reflexionar sobre el contenido que queremos compartir y la transcendencia que puede llegar a tener.

La creación de la identidad digital puede y debe ser una oportunidad para crear contenidos que favorezcan la autoestima, el autoconocimiento, así como un espacio donde poder gestionar nuestro talento y aportar valor social.

¿Cómo podemos guiar en la construcción de una identidad digital positiva?

Tenemos que indicar la importancia de no transmitir conductas o hábitos poco saludables, porque éstas pueden perjudicar la reputación digital y fomentar este tipo de actitudes entre las personas que interactúan con el contenido que compartimos.

Es importante que creemos un espacio de reflexión para que nuestro alumnado valore el impacto que tienen las publicaciones en internet y que fomentemos la protección de la privacidad y seguridad.

Reflexionar sobre la necesidad de limitar la difusión de datos personales o sensibles para evitar ser víctimas de ciberdelitos, configurar adecuadamente las opciones de privacidad personalizándolas y mejorando la seguridad, mantener privados los perfiles para que la difusión no sea indiscriminada seleccionando las amistades que aceptamos o activar el control de etiquetas para filtrar los contenidos que otras personas puedan publicar en su perfil sobre nosotros es imprescindible para construir una identidad digital positiva.

Aprender a gestionar problemas relacionados con nuestra identidad digital solicitando ayuda lo antes posible, comunicándolo a nuestros familiares, borrando los contenidos o solicitando eliminarlos, en caso de que otros los hayan publicado.

Y no olvidar recordar que las personas tienen derecho a gestionar su propia identidad digital, por tanto, nunca se puede publicar información o imágenes de los demás sin su permiso, mucho menos si estas son dañinas y/o perjudiciales hacia otras personas. Y conocer las consecuencias de publicar contenidos perjudiciales (ciberdelitos y dificultades de acceso al mercado de trabajo).

 
 

MI MARCA PERSONAL ME CONDICIONA

 

¿Habéis escuchado hablar de la “marca personal”? ¿Sabéis de qué se trata?

Según Jeff Bezos, director ejecutivo de Amazon, “La marca personal es lo que dicen de ti cuando no estás en la sala”. La marca personal o personal branding supone considerarse a uno mismo como una marca comercial con el objetivo de diferenciarse y conseguir un mayor éxito profesional, es la huella que dejamos en los demás con cada acción o comunicación que llevamos a cabo y el recuerdo que tienen de nosotr@s. Se trata de la manera en la que otras personas te perciben gracias a lo que haces, transmites y expresas, tanto en el mundo offline como en el online.

Es importante ser consciente de que tu marca personal existirá independientemente de que trabajemos en ella o no, lo que la gente encuentra cuando busca nuestro nombre en Google y la idea con la que nos asocian cuando alguien pronuncia nuestro nombre es parte de esa marca personal.

¿Por qué es tan importante?  

La sociedad 2.0 nos ha traído una nueva forma de buscar empleo, el antiguo curriculum ha quedad desfasado. Ya en el año 2016 el IV Informe de Infoempleo y Adecco sobre redes sociales y mercado de trabajo señalaba que el 87% de las empresas en España reconocía utilizar las redes sociales para reclutar talento y consultar la actividad de sus candidatos antes de contratarlos. Según los datos recogidos por Forbes en 2021, el 75% de los departamentos de recursos humanos buscan en Google a los aspirantes a un puesto de trabajo y el 70% reconocen haber descartado a candidatos basándose en información publicada en sus redes sociales. El 85% de las empresas aseguran que la reputación online, la marca personal de una persona aspirante, influye de algún modo en la toma de decisiones.

¿Cuál es tu marca personal?

Como ya hemos comentado todas las personas tienen marca personal, aunque no hayan trabajado en ella. ¿Sabes qué huella dejas? Vamos hacer dos ejercicios para analizarla:

      1. Egosurfing: En primer lugar, vamos a poner nuestro nombre en los buscadores como Google y recopilar todo lo que encontramos.
      2. Dinámica en clase. Por parejas, vamos a buscar a la otra persona y vamos a intentar definirla en un par de frases. Posteriormente vamos a presentarla al gran grupo. Una vez termine la presentación, la persona de la que hablamos confirmará o negará los aspectos que no hayan sido acertados. Hablaremos de la zona ciega y la zona de control.

¿Cómo trabajamos nuestra marca personal?

Como hemos señalado la marca personal puede ser utilizada para diferenciarse y conseguir un mayor éxito en las relaciones profesionales.  Para ello, deberemos destacar y potenciar aquellos talentos que nos hacen únic@s y trabajar las cualidades por las que podemos o queremos destacar en nuestro entorno profesional en determinado momento.

Como hacen las empresas con sus productos para captar clientela y fidelizarla, deberemos analizar el mercado laboral en el que queremos insertarnos y descubrir qué se está demandando. Ante esa demanda planificaremos nuestra “propuesta de valor”: actitudes, aptitudes, habilidades, conocimientos con los que podemos contribuir a la sociedad y al mercado y diseñaremos nuestra la huella digital. Para ello vamos a seguir los siguientes pasos:

      1. EJERCICIO DE AUTOCONOCIMIENTO. ¿Cuál es nuestro valor diferencial? ¿Qué nos hace diferentes, únic@s, relevantes como profesionales? Para ello vamos a desarrollar una actividad de autoconocimiento y analizar cuáles son esas actitudes, aptitudes, conocimientos y habilidades. Una vez tengamos el resultado de esta actividad de introspección y los datos obtenidos de nuestra investigación del mercado construiremos nuestro D.A.F.O. y el C.A.M.E. gracias a este último podremos diseñar nuestro proyecto profesional, fijarnos objetivos laborales, de formación o relacionados con experiencias.
      2. DEFINIMOS LOS OBJETIVOS. ¿Cuál es nuestro objetivo? Seguiremos el método Kaizen para definir nuestros objetivos a medio y largo plazo.
      3. PLAN DE DESARROLLO PERSONAL: DISEÑO DE NUESTRA MARCA. Tenemos que dar respuesta a las siguientes preguntas: ¿Cuál va a ser nuestro nombre de mercado? ¿qué términos que nos definen (tres o cuatro palabras)?. ¿Qué tipos de mensajes que queremos transmitir? ¿Qué tono (cercano, desenfadado, etc) vamos a utilizar? (Valoraremos el tono según el público y los objetivos). ¿Cuál va ser nuestra identidad gráfica (NAMING)?. ¿En qué canales vas a trabajar?
      4. CREAR UN CALENDARIO EDITORIAL. Se trata de crear un compromiso con nosotr@s mismos. Planificarnos la asiduidad de nuestras publicaciones y el contenido de calidad de las mismas va a mejorar el control de nuestra huella digital, así como fidelizar a nuestros seguidor@s.
      5. DIFUNDE EL CONTENIDO EN INTERNET. Elegiremos los espacios más adecuados a nuestros objetivos, se trata de establecer una estrategia de marketing y alcanzar un posicionamiento en redes sociales.
      6. ANALIZA Y MIDE EL IMPACTO. Es muy importante evaluar nuestra estrategia, analizar si estamos obteniendo los resultados esperados y ajustar el plan si es necesario.

Y llegado a este punto ¿A qué esperas para empezar?

 

USO E IMPACTO DE LAS REDES SOCIALES EN EL ÁMBITO EDUCATIVO

Es indiscutible el éxito que tienen las diferentes redes sociales, desde que en el año 2004 se creara Facebook la expansión de las redes sociales es una realidad. En el año 2020 casi 43 millones de personas se conectaron diariamente a Internet, más de un 4% con respecto al año anterior, empleando casi 6 horas cada día. Un 62% utilizaron y utilizan las redes sociales, lo que equivale a 29 millones de personas, pasando casi 2 horas diarias en estas plataformas. Según el Estudio Anual de Redes Sociales de 2020 realizado por IAB Spain, Facebook desciende en su uso en un 6% y la red social que más crece es TikTok donde dicen que lo usan un 16% frente a un 3% del año pasado.

LAS REDES SOCIALES: VENTAJAS E INCONVENIENTES.

En sentido amplio una red social es una estructura social formada por personas o entidades conectadas y unidas entre sí o por algún tipo de relación o interés común. El término se atribuye a los antropólogos británicos Alfred Radcliffe-Brown y John Barnes.

Según Isabel Ponde-k-idatzia las redes sociales online son estructuras sociales compuestas por un grupo de personas que comparten un interés común, relación o actividad a través de Internet, donde tienen encuentros sociales y se muestran las preferencias de consumo de información mediante la comunicación en tiempo real, aunque también puede darse la comunicación diferida.

Para ser considerada una red social debe:

      1. Ser una red de contactos.
      2. Ofrecer la creación de un perfil.
      3. Permitir interactuar.
      4. Ofrecer funcionalidades para interactuar con contenidos (crear, compartir y/o participar).

Es una realidad que nuestros alumnos y alumnas utilizan las redes sociales, por tanto, no podemos dar la espalda a esta realidad. Las redes sociales no son buenas o malas, depende del uso que le demos podrán ofrecer oportunidades de aprendizaje y socialización. Ofrecen un formato audiovisual muy atractivo y rico y una oportunidad para desarrollar la competencia digital de nuestro alumnado.

El uso de las redes supone una oportunidad de aprendizaje, deberemos trabajar con nuestro alumnado para conocer el funcionamiento y el impacto que tienen en nuestra identidad digital, así como los peligros ante los que podemos enfrentarnos.

También supone una oportunidad para reflexionar sobre los estereotipos que se generan en las redes, la veracidad de la información que obtenemos de ella y el modo de relacionarse a través de internet.

Pero para que las redes sociales contribuyan a nuestro proyecto educativo, es importante que valoremos las desventajas de sus usos e implementemos actuaciones para mitigarlas. El uso de las redes sociales puede llevarnos a distracciones, noticias falsas o enfrentarnos a diversos peligros, es por ello, que es imprescindible desarrollar un proyecto educativo en el que se incluya la formación e información que permita hacer un uso responsable y reflexivo de las mismas a nuestro alumnado.

 

USOS EDUCATIVOS DE LAS REDES SOCIALES.

Como hemos señalado en el apartado anterior las redes sociales pueden ofrecernos múltiples funcionalidades y oportunidades de aprendizaje.

Vamos a repasar algunas de las propuestas que os hacemos:

      • Utiliza las redes sociales para fomentar la participación del alumnado promoviendo actividades de trabajo en equipo y la socialización.
      • Mejora la comunicación entre familias, docentes y la propia institución educativa apoyado la identidad corporativa y las comunicaciones oficiales realizadas por otros cauces.
      • Diseña propuestas educativas que fomente la creación y consulta de recursos y contenidos de calidad en las redes sociales, enseñando a curar contenidos. Así también promocionaremos el desarrollo del espíritu crítico de nuestro alumnado.
      • Utiliza la oportunidad que nos ofrece este recurso educativo para desarrollar habilidades como la creatividad, colaboración o creatividad.
      • Desarrolla la competencia digital de tu alumnado trabajando sobre su propio entorno personal de aprendizaje.

Y recuerda que las redes sociales juegan un papel muy importante en la generación de oportunidades laborales, todo lo que publiquemos en internet formará parte de nuestra identidad digital. Las publicaciones ofrecen un mensaje intrínseco, por ello es necesario diseñar nuestro plan de acción para contribuir a desarrollar una imagen positiva en internet.

Y llegados a este punto ¿Qué redes sociales podemos utilizar para apoyar nuestro aprendizaje? Es importante que analicemos a qué publico queremos llegar porque cada red social tiene un “target” o usuario/a diferente, así como valorar aquellas redes que ya forman parte de la vida de nuestro alumnado.

Si el objetivo de nuestras redes sociales es compartir y visibilizar proyectos educativos y actividades realizadas en nuestro centro educativo elegiremos las redes sociales en las que se encuentre presente nuestra comunidad educativa. Como estrategia de aprendizaje sería interesante trabajar en las mismas en las que nuestro alumnado ya está presente, aportando una visión educativa.

Vamos analizar algunas propuestas para algunas de ellas:

    • Youtube. Ofrece múltiples posibilidades educativas. Nuestro alumnado se puede convertir en creador de contenido compartiendo aprendizajes, o en consumidor del mismo investigando. Es imprescindible diseñar estrategias para que el alumnado aprenda a buscar, filtrar y curar contenidos.
    • Instagram. Se trata de una red eminentemente visual que nos ofrece la oportunidad de trabajar la relación de concepto a imagen. Desarrollar la creatividad, trabajar diferentes temáticas transversales, aprender a contar historias… Ofrece también la posibilidad de crear series en IGTV subiendo videos por temáticas, por lo que podríamos realizar una propuesta educativa que resumiera lo aprendido en diferentes unidades didácticas, retos, proyectos y problemas.
    • Twitter. Supone una gran herramienta de búsqueda de información y un lugar donde trabajar en equipo y crear sinergias. Compartir reflexiones condensando en pocas palabras ideas supone la oportunidad de trabajar pensamientos de orden superior.
    • Tiktok. Es una red social que está muy extendida entre el alumnado que cursa etapas obligatorias, desde primaria a secundaria, incluso en Bachillerato. En ella se encuentran producciones audiovisuales de corta duración y ofrece la posibilidad de editar los videos fácilmente. Podemos realizar propuestas educativas dirigidas a visibilizar proyectos o compartir aprendizajes condensando los aspectos más relevantes de lo trabajado. Además, supone una oportunidad para desarrollar la competencia digital de nuestro alumnado.

En definitiva, todas las redes sociales nos ofrecen oportunidades para compartir recursos educativos, ideas de actividades, materiales y aprendizajes. Permiten el acceso a contenidos pedagógicos, sirven de foro de debate, ayudan a socializar y fomentar lazos y pueden contribuir al trabajo en equipo, la colaboración y la empatía, todo depende de la propuesta educativa que realicemos.

 

 

 

 

 

SEGURIDAD Y CIBERSEGURIDAD EN EL ÁMBITO EDUCATIVO.

En el sector educativo, como en otros, entran en juego una gran diversidad de normas de diferente jerarquía normativa. Para recopilar las más relevantes se ha publicado en el BOE el Código de la Ciberseguridad. 

CÓDIGO DE CIBERSEGURIDAD

De todas las normas aplicables debemos destacar el Reglamento Europeo de Protección de Datos (Reglamento General de Protección de Datos o  RGPD) y la normativa española de desarrollo: la Ley Orgánica de Protección de Datos y Garantía de los Derechos Digitales, que velan por la protección y privacidad de los datos personales. En ellas, se señala la obligación de crear una política de seguridad en los centros educativos, así como la necesidad de informar y formar a la comunidad educativa de la misma.

Hemos de recordar que el incumplimiento podrá suponer la imposición de las sanciones correspondientes.

Todas las normas relacionadas con las medidas de ciberseguridad responden a la Estrategia Nacional de Ciberseguridad, que delimita el entorno del ciberespacio y fija los principios, objetivos y líneas de acción que garantizan la ciberseguridad nacional. Puedes consultarla en el siguiente enlace: https://www.dsn.gob.es/es/estrategias-publicaciones/estrategias/estrategia-ciberseguridad-nacional

Junto a esta normativa básica debemos formar e informar, siguiendo el principio de proactividad aplicable a las instituciones educativas, sobre la normativa de propiedad intelectual. La Ley de Propiedad Intelectual se encuentra regulada en el Real Decreto Legislativo 1/1996, cuyo objetivo es proteger cualquier tipo de obra literaria, artística o científica, fruto de cualquier actividad empresarial.

La LPI protege los derechos de los autores, tanto derechos morales, que son inalienables e irrenunciables, como derechos patrimoniales o de explotación de la obra. En cuanto a estos últimos, las instituciones públicas y privadas deberán:

      • No utilizar obras protegidas sin pagar derechos de autor, esto afecta tanto al software, como a imágenes, videos, textos, audios, tipografías, etc. También se incluye a los creadores o diseñadores que se contrate.
      • Proteger los derechos de las creaciones propias o de los empleados, respetando siempre el derecho del creador de reconocerse como autor de la obra

Por último, como funcionarios públicos de la Junta de Andalucía debemos cumplimiento al Resolución de 22 de octubre de 2020, de la Secretaría General para la Administración Pública, por la que se aprueba el Código de Conducta en el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación para profesionales públicos de la Administración de la Junta de Andalucía.

https://www.juntadeandalucia.es/boja/2020/208/34

 

CONCEPTOS BÁSICOS.

Es importante definir los conceptos que utilizaremos en el ámbito de ciberseguridad. Vamos a destacar los siguientes:

CIBERSEGURIDAD: Conjunto de estrategias que a través de herramientas, políticas y procesos procuran la protección de la infraestructura computacional y la información contenida en un dispositivo o que circula por redes.

AUTENTICACIÓN. Es el proceso que permite la verificación de la identidad de una persona cuando intenta acceder a archivos o un dispositivo.

COPIA DE SEGURIDAD. Almacenamiento de copias de sus archivos en un servidor, disco duro, ordenador o unidad extraíble para acceder a ellos en caso de pérdida.

RED PRIVADA VIRTUAL (VPN). Estrategia que persigue ofrecer un sistema más seguro de acceso a Internet mediante el enrutamiento de la conexión a través de un servidor que oculta su ubicación.

CIFRADO. Procedimiento que permite la transformación de datos para ocultarlos.

FIREWALL. Hardware o software diseñado para mantener a los usuarios no deseados fuera de su red.

EVALUACIÓN DE RIESGOS. Proceso de identificación de posibles riesgos a los que se enfrenta una institución y la red.

ROBO DE DATOS. Se define como el acceso no autorizado a datos.

HACKER. Persona que infringe la seguridad para acceder a los datos con una intención maliciosa.

MALWARE. Software diseñado para llevar a cabo acciones perjudiciales y no autorizadas en un ordenador.

PHISHING. Estafas por correo electrónico enviadas por hackers para obtener información confidencial como información bancaria o contraseñas.

SPYWARE. Software espía malicioso que roba datos personales sin consentimiento.

VIRUS. Malware diseñado para propagarse automáticamente.

GUSANO. Malware que se instala en un ordenador y se copia a sí mismo en otros equipos.

 

PELIGROS EN LA RED.

Internet nos abre un mundo de oportunidades de información y formación, pero estas funcionalidades también pueden suponer tener que enfrentarnos a riesgos.

Siguiendo a Pere Marqués, los riesgos podríamos clasificarlos según estén relacionados con la información, la comunicación, las actividades económicas o las adiciones. (http://www.peremarques.net/habilweb2.htm)

-Riesgos relacionados con la información.

    • Acceso a información poco fiable y falsa.
    • Dispersión, pérdida de tiempo.
    • Acceso de los niños a información inapropiada y nociva para su edad.
    • Acceso a información peligrosa, inmoral, ilícita (pornografía infantil, violencia, racismo, terrorismo,)

-Riesgos relacionados con la comunicación.

    • Bloqueo del buzón de correo.
    • Recepción de “mensajes basura”.
    • Recepción de mensajes ofensivos.
    • Pérdida de intimidad.
    • Acciones ilegales: difundir datos de terceras personas, plagiar, amenazar, …
    • Malas compañías.

-Riesgos relacionados con las actividades económicas.

    • Estafas.
    • Compras inducidas por publicidad abusiva.
    • Compras por menores sin autorización paterna.
    • Robos.
    • Actuaciones delictivas por violación de la propiedad intelectual.
    • Realización de negocios ilegales.
    • Gastos telefónicos desorbitados.

-Riesgos relacionados con las adicciones.

    • Adicción a buscar información.
    • Adicción a frecuentar las Redes Sociales.
    • Juego compulsivo.
    • Compras compulsivas.

Si se materializan estos riesgos podríamos estar ante las siguientes situaciones:

    • Ciberbullying. Se trata del acoso de un menor a otro menor usando las tecnologías: Internet, móvil, videojuegos online, etc. Estamos ante un caso de ciberbullying cuando una persona menor de edad atormenta, amenaza, hostiga, humilla o molesta a otros menores usando estos medios.
    • Ciberacoso o acoso cibernético. Se trata de una situación en la que una persona utiliza un perfil en internet, normalmente falso, para amenazar y acosar anónimamente a una persona en específico. Las víctimas de acoso cibernético tienen que enfrentar problemas psicológicos que interfieren con su vida diaria (trabajo, escuela, etc.).
    • Estamos ante grooming cuando una persona adulta trata de engañar a un menor a través de Internet para ganarse su confianza con intención de obtener fotos o vídeos de situaciones sexuales o pornográficas e incluso llegar a chantajearle con ellas. En ocasiones es el paso previo al abuso sexual.
    • Consiste en enviar mensajes, fotos o vídeos de contenido erótico y sexual personal a través del móvil mediante aplicaciones de mensajería instantánea o redes sociales, correos electrónicos u otro tipo de herramienta de comunicación.
    • Se trata de un conjunto de técnicas que persiguen el engaño a una víctima ganándose su confianza haciéndose pasar por una persona, empresa o servicio de confianza, para manipularla y hacer que realice acciones que no debería realizar
    • Suplantación de identidad. Se trata de una actividad malintencionada que consiste en hacerse pasar por otra persona por diversos motivos: cometer algún tipo de fraude, obtener datos de manera ilegal, cometer ciberacoso, grooming u otros delitos.
    • Ciberadicción o trastorno de adicción a internet (internet addiction disorder, IAD) es un término que se refiere a una supuesta patología que supone un uso abusivo de Internet, a través de diversos dispositivos (ordenadores, teléfonos, tabletas, etc.), que interfiere con la vida diaria.

 

OBLIGACIONES DE LOS CENTROS EDUCATIVOS: POLÍTICAS DE SEGURIDAD.

Los centros educativos, independientemente de su naturaleza jurídica, deben establecer las políticas de seguridad que deberá respetar la comunidad educativa. Estas políticas de seguridad deberán seguir las recomendaciones y obligaciones legalmente establecidas.

Las políticas de seguridad tratan los aspectos y elementos esenciales donde debemos aplicar seguridad y que deben estar bajo control en las actividades de tratamiento de datos. Se trata de establecer unas pautas y protocolos que permitan realizar un tratamiento de datos con seguridad. En el portal del INCIBE encontramos guías, materiales y recursos que nos facilitarán la creación de estas políticas.

A continuación, os dejamos un vídeo sobre políticas de seguridad creado por el INCIBE recomendado no sólo para empresas, sino para todo tipo de instituciones.

En el libro de “Medidas Básicas de Seguridad y Ciberseguridad” podrás obtener una recopilación de pautas y protocolos que mejorarán los niveles de seguridad de los tratamientos de datos de nuestros centros educativos.

 

FORMACIÓN E INFORMACIÓN.

Es imprescindible que la comunidad educativa conozca y se comprometa con la política de seguridad del centro educativo. Para ello, deberán adquirir una competencia digital básica en esta área que les permitan realizar un uso responsable de las herramientas de seguridad implementadas, así como incorporar buenas prácticas en su proceder habitual. El RGPD exige proactividad a las instituciones, independientemente de su naturaleza jurídica. En el marco de esta proactividad, los centros educativos deben promover una formación básica sobre la política de seguridad aplicable a todo el personal que trate datos personales e información a toda la comunidad educativa.

En la web oficial del INCIBE podemos encontrar itinerarios formativos especializados en diferentes sectores, entre ellos el sector educativo.

Los itinerarios consisten en cortos videos interactivos presentados por dos personajes ficticios: Laura y Miguel, que representan a dos socios preocupados por la ciberseguridad de su organización. Ellos mostrarán las distintas situaciones cotidianas que pueden afectar a las diferentes instituciones y las acciones que debemos implementar para protegerlas.

 

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