Poema. Moisés Calvo Almenta.

Compartimos un poema del profesor Moisés Calvo Almenta.

Será por mayo o por junio
que acabe el confinamiento
la ocasión bien se merece
que la rime en unos versos.

Abenámar, Abenámar,
y el cuitado prisionero,
cuando los trigos encañen
y lo permita el gobierno,
de su prisión, de su Alhambra,
saldrán a dar un paseo.

La tortolica amorosa
y el ruiseñor casadero
celebrarán esponsales
en el altar de un almendro.

Saldrá también Ruy Díaz,
el Cid, de su campamento,
cercado de sus mesnadas,
de sus vasallos y siervos.
Y saldrá Doña Jimena
de su castellano feudo,
a las tierras de Valencia,
la de los fértiles huertos.
Doña Sol u Doña Elvira,
ya casadas, saldrán presto,
y saldrán, aunque les pese,
los de Carrión, sus yernos.

Y un milagro hará la Virgen
y Gonzalo de Berceo
cuando llamen a sus maitines
saldrá también del convento.

Saldrá el conde Lucanor
Pastranio, su consejero,
ilustrará la partida
con alguno que otro ejemplo.

Don Melón y Doña Endrina,
Don Amor, trotaconventos,
Juan Ruíz, las serranillas,
bien amando saldrán luego.

Y la vieja Celestina,
la de los engaños cientos,
y Melibea y Calisto
y sus criados salieron.

De Tormes el Lazarillo
saldrá. Y el avaro Viego
de nuevo hollará las calles
de Salamanca y Toledo.

Y Salicio y Nemoroso,
con bucólicos lamentos,
lágrimas de amor corriendo,
saldrán a un lugar ameno.

Y con su lanza en ristre,
la adarga a punto, y el peto
bruñido, bien pertrechado,
saldrá también el manchego
caballero don quijote
sobre su flaco jumento.

Y por muy secreta escala
saldrá el alma de su cuerpo,
de ansias de amor inflamada
y un no sé qué balbuciendo.

Y a quien Don Pablos llamara
Don Francisco de Quevedo
saldrá, cual buscón buscando
su picaresco sustento.

De su infausta, agreste gruta,
saldrá también Polifemo
y Acis ya y ya Galatea
Saldrán al terreno suelo.

Y el comendador de Ocaña,
y el caballero de Olmedo,
y la ultrajada Laurencia,
y el alcalde Pedro Crespo.

De la vida Segismundo
saldrá cual si fuera un sueño.

Y Fortunata y Jacinta,
Miau, el doctor Centeno,
la de Bringas y Marianela,
doña Perfecta y Tormento,
Fermín de Pas, la Regenta,
y la Cordera del cuento.

Carlos Deza, Cayetano,
Doña Mariana Sarmiento.
Jota Be, el Rey Pasmado
y a su pesar Filomeno.

José Arcadio, Aureliano
Buendía también salieron.
Saldrán Úrsula, Amaranta,
la bellísima Remedios.

De la fiesta saldrá el chivo.
Del cuaderno, Rigoberto.
Y saldrá la niña mala
Y de la ciudad los perros.

Saldrá el jinete polaco
por Lisboa en el invierno
y muy pronto, Beacusille,
saldrá también Beltenebros.

Saldrán todos de los libros
do se hallaban prisioneros.
Todos saldrán, saldrán todos,
y nosotros, sí, saldremos.

Saldremos también nosotros
de este cruel confinamiento
solo con abrir un libro,
solo leyendo y leyendo.

Que con leer, con leer,
solo con un libro abriendo,
ya no hay muros ni murallas
sino campo, espacio, cielo.

Ya pronto la compañía,
Ya pronto será el encuentro.
Ya pronto, mis compañeras,
Vendrán abrazos y besos.

 

One thought on “Poema. Moisés Calvo Almenta.”

  1. Moisés, ha sido un placer volver a leer algo tuyo. Un abrazo, del que una vez fue «duendecillo violeta». José Antonio A.E.

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