El modelo VEC (Vinculación Emocional Consciente) ideado por Roberto aguado, se refiere a una forma de inteligencia emocional que nos permite conectar de forma intencionada con nuestro interior y relacionarnos mejor con aquello que sentimos. El punto de partida del proceso es el conocimiento de uno mismo y el desarrollo de la capacidad de autogestión y de liderazgo emocional.
En el CEIP San Juan de la Cruz estamos comprometidos con la salud y el bienestar de nuestro alumnado y por ende de nuestro profesorado y nuestra Comunidad Educativa.
Llevamos dos años formándonos en Inteligencia Emocional, como en todos los proyectos que ponemos en marcha en nuestro centro apostamos por modelos que estén basados y respaldados en la ciencia.,
El modelo de Inteligencia VEC (Vinculación Emocional Consciente) de la mano de Roberto Aguado, cumple con los requisitos que estábamos buscando, ya que este modelo se asienta en los últimos hallazgos de la neurociencia.
El objetivo del modelo VEC aplicado a la educación consiste en crear un clima emocional apropiado para el aprendizaje. Para ello, se distingue entre dos grupos de emociones que facilitan o entorpecen el proceso de enseñanza-aprendizaje.
Emociones TRAM
Tristeza (si el profesor o el alumno se sienten tristes, afligidos o desmotivados).
Rabia (aparece cuando se siente ira hacia la obligación de tener que estar en clase y tomar una materia).
Asco (cuando la asignatura o el modo de impartirla causa desagrado).
Miedo (el alumno se siente incapaz de aprender o de estar a la altura en la clase).
Si el docente o el estudiante abordan la sesión de clase con estas emociones será muy difícil que el conocimiento se integre y el aprendizaje sea significativo.
Emociones CASA
Curiosidad.
Admiración
Seguridad
Alegría.
En este estado tanto el maestro como el estudiante se sienten motivados, el alumno se percibe como capaz de aprender y experimenta interés por la materia y el estilo de enseñanza. De este modo, los conocimientos se adquieren de una forma mucho más sencilla y natural.
Por último nos quedarían dos emociones que llaman neutras que serían:
Sorpresa
Culpa
Estamos muy ilusionados/as con el proceso que empezamos hace ya dos años, y vamos a poner todo nuestro esfuerzo para hacerlo realidad.
Algunos de los objetivos que pretendemos implantar serían:
Conocer las 10 emociones básicas.
Conocer las emociones agradables, emociones desagradables y neutras.
Conocer emociones complementarias.
Conocer plataformas de acción.
Identificar las emociones en sí mismo.
Identificar las emociones en los otros.
Conocer la intensidad de las emociones y la adaptación al momento y situación vivido.
Ser capaces de crear un clima emocional apropiado para el aprendizaje
Lo esencial es educar teniendo en cuenta el cerebro del que aprende.
Un cambio de paradigma no es algo sencillo de realizar. Implica un cambio en la visión global en una disciplina, en nuestro caso, la enseñanza, para adoptar un nuevo enfoque no confrontativo y si colaborativo, y que afecta a las relaciones entre todas las personas implicados en el ámbito educativo.
Conseguir procedimientos de colaboración en el ámbito escolar implica ser consciente que el movimiento empieza por nosotros mismos, ya que una vez que aprendes a sentir la emoción más útil para cada tarea, aprendes un sistema de comportamiento, sentimiento o pensamiento que inevitablemente lo enseñas. Y es que somos lo que sentimos, si sentimos adecuadamente, pensamos y nos comportamos de manera eficaz.
Para ello podemos ir un paso más allá: la gestión emocional desde la inteligencia V.E.C., saca provecho a lo más arraigado del ser humano, ya que las emociones están en nuestro ADN, por lo que están en la base de toda habilidad y técnica. Así pues, conviene que vayamos conociendo el funcionamiento del mundo emocional, que no es otra cosa que sepamos conocernos a nosotros mismos. Sin duda en la escuela la emoción decide, ya que nada es igual si lo expresamos desde la rabia, la alegría, la tristeza o la seguridad.
La maestría emocional consigue que puedas gestionar adecuadamente tanto tus propias emociones como las de las personas con las que te relacionas. Siendo una máxima fundamental determinar que cuando los/as alumnos/as no estan en la emoción adecuada, los referentes debemos mantenernos en la cordura y por ello, permanecer en la emoción más útil para la situación, no para conseguir que nos obedezcan, sino que aprendan de nosotros.
Inteligencia V.E.C. ha desarrollado todo un programa de habilidades y herramientas para conseguir este ambiente colaborativo, en el que el objetivo es la prevención de los múltiples trastornos sistémicos que hoy encontramos en la sociedad y que sin duda se expresan día a día en el aula.
Desarrollar y transformar el Liderazgo intrapersonal es el recurso, desde el punto de vista científico, más eficaz para encontrar en la docencia la capacidad de salvar vidas, enseñando desde el ejemplo como poder gestionar todo lo que ocurre en las relaciones con iguales.
Necesitamos una sociedad que enseñe el respeto, la colaboración, el compromiso, la capacidad de superar la frustración y de encarar de una manera sana, humana y digna las pérdidas que tendremos en la vida, descubrir que somos únicos, pero que el otro también lo es, no dar tregua a la violencia como forma de conseguir poder, diferenciar al ciudadano ejemplar que no permite ninguna violencia, de los que para mantenerse en el grupo se someten, participan, se callan o miran para otro lado.
Un centro V.E.C. tiene como principal objetivo conseguir que las relaciones entre las personas este enmarcada en el respeto a su dignidad, siendo fundamental para conseguirlo el ejemplo.
Un claustro V.E.C. no permite que nadie en la comunidad escolar aprenda que los seres humanos son un instrumento para conseguir un fin. Los seres humanos somos un fin en si mismo, tal como indicaba Immanuel Kant con su imperativo categórico. De tal manera que cualquier alumno/a, padre o madre y por supuesto docente que instrumentaliza a la persona, simplemente los componentes del claustro V.E.C. lo señala, lo educa y no lo permite.
Un segundo objetivo de un centro V.E.C., es determinar como esencia educativa el cambio emocional y no tanto el comportamiento desajustado que se haya realizado. Hoy sabemos desde la ciencia, que alguien que se encuentra en rabia va a ser violento con aquellos que le rodean, y el trabajo educativo no esta tanto en impedir la conducta violenta, como que pueda cambiar su rabia por otro estado emocional más ajustado y adaptado, que será cuando dejara de tener comportamientos violentos.
Y por ello, con la formación realizada el año pasado, este año comenzaremos la transformación de cada uno de los componentes del claustro, sabiendo que para la mayoría la transformación será pequeña, ya que a lo largo de su experiencia profesional han conseguido un perfecto dominio de su gestión intrapersonal, siendo capaces de ser conscientes desde la emoción que realizan sus acciones. En esta transformación, los responsables de la implantación del modelo V.E.C. estaremos a vuestro servicio, para ofrecer herramientas y estrategias que capaciten para conseguir un mayor liderazgo intrapersonal.
Liderazgo intrapersonal, es la capacidad de saber gestionarse así mismo/a, ante situaciones de desequilibrio, conflicto, crisis, caos o desolación en el entorno, que no tiene tendencia de cambiar y que hay marcadores que indican la cronicidad de la situación (Aguado, R. 2009). Y es que lo importante en el liderazgo intrapersonal, no es tanto que tengamos capacidad para modificar aquellas personas con las que nos relacionamos o aquellas situaciones de la vida con la que tenemos relación, sino que tengamos la capacidad para que ni las personas, ni las situaciones nos puedan cambiar a nosotros de una mínima estabilidad que nos permita encontrar un equilibrio y un estado de seguridad en la toma de decisiones.
Roberto Aguado




