El pasado viernes 29 de enero, celebramos en nuestro centro el Día de la Paz y la no violencia. Bajo el lema «Contágiame tu paz», nuestro alumnado se puso manos a la obra para trabajar por un mundo más justo. Pero la paz no se cultiva sólo un día, trabajamos juntos durante el año para tener un clima de convivencia estupendo. ¡Con qué facilidad podemos hacer el bien!
Nuestros alumnos y alumnas descubrieron que la violencia tiene vacuna, una muy simple, y tiene muchos nombres…
Nuestro alumno Jaime de 6º, ha sido el autor de la postal navideña de nuestro centro, este año 2020. Como premio ha recibido un libro para disfrutarlo durante las vacaciones.¡Enhorabuena campeón!
Desde el plan de Hábitos Saludables- Creciendo en salud del centro, en los últimos días se han repartido los productos que quedaron pendientes del curso pasado y que no se pudieron repartir debido al confinamiento. Así, a lo largo de cinco días, se han repartido distintos productos.
En primer lugar se distribuyeron bricks de leche sin lactosa que el alumnado llevó a casa.
Leche sin lactosa
Más tarde, y a partir del jueves 2 de octubre y en días consecutivos, se ofreció gazpacho ecológico fabricado con productos naturales; manzana ecológica cortada y preparada en paquetes individuales; tomates cherry ecológicos y mandarinas de piel verde.
Tomates cherry
No todos querían probarlo todo, pero todos los productos tuvieron una gran acogida por parte del alumnado.
Además, el pasado viernes se repartieron los llamados «Frutómetros». Se trata de unos pósters donde se refleja diariamente el alumnado que trae comida saludable (frutas, hortalizas, zumos hechos en casa, bocadillos con ingredientes sanos…) para que se procure evitar el consumo de alimentos y bebidas con alto contenido en azúcar (zumos y alimentos ultra procesados con alta concentración de aditivos, a menudo con etiqueta «sin azúcares añadidos»).
Desde el colegio, animamos a las familias y a nuestro alumnado a consumir diferentes piezas de fruta y verdura diariamente, así como alimentos saludables, no solo para ver cómo crece su puntuación en el «frutómetro», sino para inculcar hábitos nutricionales que no tienen ningún aspecto negativo, sino todo lo contrario.