Con ganas de volver
Ya solo nos quedan 3 semanas aquí y no veo el día en el que me marche de esta caja de zapatos.
Pude lograr visitar las ciudades vecinas a la nuestra, Bremen y Hamburgo, después de dos meses intentándolo, ya que nunca coincidía con ninguno de mis compañeros y sinceramente,
no me iba a emprender a un viaje yo solo a un destino que no conozco, además de que no se hablar el idioma y nadie habla inglés.
En el trabajo la cosa mejora, algunos compañeros ya son más simpáticos ya que antes eran reacios al contacto, y bueno, el hotel en el que estoy ya me ha ofrecido quedarme allí a trabajar ya que no tienen personal, la gran mayoría son estudiantes y ninguno da la talla.
Comentar también, para dejarlo claro, que rechacé la propuesta ya que yo aquí no me quedo ni loco.

