Febrero estaba señalado en el calendario Erasmus de nuestro centro con las movilidades a la ciudad danesa de Naesvedt. Por un lado la movilidad individual de dos nuestras alumnas, Ana Rosales y Sara Lorca, (y de 21 días de duración) y por otro la movilidad de grupo, dentro del proyecto de «Técnicas de conservación de alimentos» (de 1 semana de duración) y con la participación de 9 alumnos/as de nuestro centro .
Como coordinador del proyecto y un día después del regreso me siento enormemente feliz.
Por un lado, con la movilidad individual, ambas alumnas han demostrado una madurez, un saber estar y un saber adaptarse a todo, impropias para su edad, nada extraño para quiénes las conocían. Ambas han sabido compaginar de manera extraordinaria su asistencia a clases danesas, la convivencia con una familia extranjera y las videoconferencias de las clases en España. Las dos han vivido una experiencia que las enriquecido, que las ha puesto a prueba y que han superado con nota. Dos chicas extraordinarias, sencillas, con las ideas claras y con un futuro prometedor. Gracias a las dos 😉
Por otro, la movilidad de grupo de alumnado. Aunque ya con la selección que se hizo ya lo sabíamos. Personalmente ha sido gratificante ver la soltura y el manejo que tienen del inglés (que seguro han mejorado aún más porque no han parado de practicarlo). Y también por supuesto, abiertamente podemos calificar la movilidad como un éxito, por lo fácil que nos lo han hecho todo, por lo bien que se han adpatado a la convivencia con las familias, por lo que han disfrutado, por cómo han participado en todas y cada una de las actividades que les hemos propuesto dentro del proyecto, por cómo se han integrado en las clases impartidas en el centro danés, por cómo han dicho un hasta luego a sus amigos daneses que seguro pronto volverán a ver, porque por cada problemita que podía surgir adoptaban la filosofía danesa del hygge. En fin, ha sido un gustazo viajar con alumnado que siempre ha tenido una sonrisa para todo y que ha disfrutado cada minuto de la misma sintiendo que estaba viviendo una gran oportunidad. Nos sentimos muy orgullosos de ellos y de ellas. La aventura Erasmus+ se ha cruzado por primera vez en sus vidas en este proyecto desarrollado por el IES Alfonso XI y seguro, que no será la última. Gracias chicos y chicas por vuestro trabajo y por cómo habéis disfrutado las cosas.



























