En un lugar de la Mancha…
Qué importantes son las primeras palabras de un relato, esas que mágica e instantáneamente te trasladan a su mundo. «Érase una vez…» es una clave que indica que ya estamos ahí, aunque hay diversas formas de comenzar a narrar.
Lo habitual es que se haga una pequeña introducción sobre el lugar y tiempo en que transcurrirá la historia, o bien se describa al personaje principal, o a algún personaje secundario que lo presente desde su óptica. Esta es una introducción clásica, que parte de una información general o que proporciona el trasfondo a lo que se va a contar.