Hoy en día, con el impacto de Internet y los dispositivos móviles en nuestras vidas, educar en informática va mucho más allá de los conocimiento y técnicas necesarios para el tratamiento de la información.

  • Hablamos de cómo distinguir lo verdadero de lo falso, lo legal de lo ilegal o lo ético de no-ético en la vasta colección de datos e información que es Internet.
  • Hablamos de ser consciente de cómo la informática afecta a nuestras relaciones sociales.  Y de las habilidades técnicas y humanas que hay que tener para relacionarse con las nuevas tecnologías y servicios a la vez que se construye  una sociedad más justa respetando a las personas y sus derechos individuales.
  • Hablamos de participación y cooperación ciudadana y de cómo los nuevos medios de comunicación, la creación de contenidos y la participación en foros y debates digitales influyen en el mundo que nos rodea.
  • Hablamos de cultura libre y de nuevos modelos de propiedad intelectual y software que no restrinja la cultura ni beneficie a los que más dinero tienen.
  • Hablamos de usar las herramientas digitales para desarrollarnos de forma imaginativa y constructiva, creando y no haciendo copiados y pegados de lo primero que nos ofrece un buscador.
  • Hablamos de ser conscientes de la huella ecológica que deja la informática en el medio ambiente tanto en la producción, en el uso diario y en la generación de basura informática.
  • Hablamos de muchas cosas que no aparecen en los informes PISA y no son prioritarias en las recomendaciones de la OCDE y ni siquiera en las acciones de los gobiernos. Pero son cosas que aparecen en las introducciones de todas las leyes de educación y que afectan a nuestra percepción de un mundo con esperanza.