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Vasari, salvado ‘in extremis’

Vasari, salvado ‘in extremis’

Salón de los Quinientos en el palacio Vecchio, donde se autorizó la búsqueda de una obra de Leonardo tras un fresco de Vasari.- LAURA LEZZA (GETTY)

Leonardo da Vinci dejó atrás muchos misterios no resueltos. Uno es el que rodea el fresco que representaba La batalla de Anghiari, localidad toscana donde los florentinos vencieron a las tropas milanesas a mediados del siglo XV. Esta obra, encargada al artista por la ciudad en 1503 se hallaría, según muchos expertos, bajo La batalla de Scannagallo, pintada por Giorgio Vasari en 1565 en la misma pared del palacio Vecchio, en el Ayuntamiento de Florencia. Tras recibir autorización oficial, un equipo de expertos, guiados por Maurizio Seracini, ingeniero y catedrático de la Universidad de San Diego (California), agujereó en siete puntos el fresco de Vasari con el objetivo final de someter la pared a una endoscopia, lo que supondría una invasión incluso mayor. Los amantes del arte pusieron el grito en el cielo. Más de 500 intelectuales italianos e internacionales firmaron un manifiesto de protesta, al que le siguió una denuncia ante la Fiscalía, que ha logrado el objetivo de paralizar la programada profanación de Vasari.

Galería de batallas

  • En 1503 Leonardo recibe el encargo de representar La Batalla de Anghiari en el Salón de los Quinientos del palacio Vecchio de Florencia.
  • Quedan muchos bocetos, pero ni rastro del fresco pintado por Da Vinci.
  • En 1563 la República encarga el decorado del Salón a Giorgio Vasari, pintor e historiador del arte.
  • El 27 de noviembre de 2011 un equipo de investigadores autorizados agujerea la obra de Vasari para averiguar si yace debajo el leonardo perdido.
  • Esta semana, se ha suspendido la investigación, tras la denuncia de un grupo de 500 intelectuales italianos e internacionales.

Ha sido una batalla menos cruenta que la de Anghiari pero igual de agria. En ella se han enfrentado los partidarios de la iniciativa -el Ayuntamiento, la Superintendencia de los bienes artísticos de la ciudad y la National Geographic Society- y reputados intelectuales (entre ellos los responsables de las pinturas del Louvre, de la National Gallery y del Metropolitan Museum de Nueva York), reunidos por la asociación Italia Nostra, una de las más antiguas que velan por la tutela del patrimonio artístico autóctono.

El problema, según los 500 historiadores y estudiosos que firmaron el lunes su petición para bloquear las obras, es que para cazar el fresco fantasma fueron practicados siete agujeros en la obra de Vasari el pasado 27 de noviembre. Las aperturas debían permitir colar microsondas de cuatro milímetros de diámetro para examinar las entrañas de la pared. La denuncia de Italia Nostra obligó a la Fiscalía a abrir una investigación. El miércoles, los carabinieri para la tutela del patrimonio cultural llegaron al Salón de los Quinientos.

Los investigadores han confirmado que hay un hueco de dos centímetros entre la capa pintada por Vasari y otra pared interior. Un doble fondo que la luz verde de las sondas podría no llegar a ver, ya que el proyecto ha sido suspendido. «Se trata de una violación de nuestro patrimonio», comenta Alessandra Mottola Molfini, presidenta de Italia Nostra. «La Constitución, en el artículo 9, defiende nuestros bienes culturales», dice.

Además de las técnicas, demasiado agresivas según los firmantes, el asunto es que nadie sabe con certeza si La batalla de Anghiari, de Leonardo, se esconde justo detrás de aquella pared. «Ningún historiador pondría la mano en el fuego. En esto precisamente se encierra todo el misterio», considera Claudio Strinati, historiador del arte y experto en Da Vinci. «No se sabe ni si Leonardo acabó de pintar la obra, y mucho menos si quedan partes».

En 1503, la república florentina encargó a Leonardo y a Miguel Ángel el decorado del salón más importante del palacio Vecchio, el de los Quinientos. Los dos artistas prepararon muchos bocetos y probablemente empezaron a pintar en paredes opuestas. Quedan dibujos de una gran potencia expresionista preparados por Leonardo: caras deformadas por el esfuerzo, la locura y el dolor; caballos musculosos y plásticos. Pero ni rastro del fresco. «Vasari, pintor e historiador del arte, escribió que el inventor quiso utilizar pinturas nuevas y que estas se disolvieron enseguida», cuenta Strinati, «pero no sabemos si la obra fue acabada. Lo que es cierto es que al cabo de 60 años, Vasari obtuvo el encargo de decorar el salón entero».

«Vasari fue gran admirador de Leonardo», sostiene Italia Nostra. «No se puede ni pensar que tapara una obra de su antecesor, ni siquiera aunque estuviera en mal estado. Estamos hartos de inventos publicitarios que se aprovechan de los bienes artísticos para sus fines de lucro. Es algo que está caracterizando a la administración del alcalde Renzi». Matteo Renzi, de 36 años, impulsó también la búsqueda del fresco perdido de Leonardo y, bastante acostumbrado a aclarar polémicas, comentó: «A los envidiosos esos les digo que ríe bien quien ríe el último. Nadie le ha tocado ni un pelo a la pintura del Vasari; vamos a denunciar a quien sostenga lo contrario».

«¿Qué hay de malo en darse lustre rescatando una obra maestra que todo el mundo lleva siglos buscando?», interpela Silvano Vinceti, presidente del comité para la Preservación de los Bienes Culturales. Si se hallase el fresco, «habría que liberarlo, despegando el de Vasari y desplazándolo a otro salón».

Lucía Magi, Bolonia: Vasari, salvado ‘in extremis‘, EL PAÍS, 9 de diciembre de 2011

Homenaje a Delacroix en París

Homenaje a Delacroix en París

Corría el año 1863: Manet provocaba uno de los escándalos más conocidos de la historia del arte con su obra Desayuno en la hierba, y también se produce la desgraciada noticia de la muerte de Delacroix. Impresionado por la falta de reconocimiento oficial del luctuoso suceso, Henri Fantin-Latour creó, para el siguiente Salón, su Homenaje a Delacroix.

Este cuadro seminal reunió a una generación de artistas innovadores y críticos, como Baudelaire, en torno a un retrato del maestro muerto. La exposición que comienza hoy miércoles, 7 de diciembre, en el Museo Delacroix de París narra la historia de esta obra y de la fraternidad artística en ella representada a través de otros retratos de los artistas que aparecen en la pintura y las obras que los ataron a la herencia de Delacroix.

Fraternidad artística

En la muestra, comisariada por Christophe Leribault, director del Musée Eugène Delacroix, y curador del Departamento de Grabados y Dibujos en el Museo del Louvre, se puede contemplar la aventura del gran lienzo de Henri Fantin-Latour, su concepción, trabajos posteriores similares, los pintores y escritores incluidos, así como los excluidos de la composición.

El proyecto se centra en la hermandad creativa formada por las personalidades representadas, con una serie de obras que revelan las influencias cruzadas entre los propios artistas inspirados en el legado concreto de Delacroix. Además se aborda la cuestión de los retratos de grupo de artistas y los diferentes puntos de vista de sus estudios como lugares de encuentro, comenzando por el de Frédéric Bazille, situado en un edificio contiguo.

La exposición concluye con el homenaje oficial al artista por el escultor Aimé-Jules Dalou, junto con la excepcional obra de Paul Cézanne, un notable tributo a Delacroix como el primer modernista progresista francés.

París. Fantin-Latour, Manet, Baudelaire: the Hommage à Delacroix. Museo Delacroix. Del 7 de diciembre de 2011 al 19 de marzo de 2012. Comisario: Christophe Leribault.

Homenaje a Delacroix en París, hoyesarte.com, 7 de Diciembre de 2011
Alimentación, Nutrición y Geografía. (Food, Nutrition and Geography)

Alimentación, Nutrición y Geografía. (Food, Nutrition and Geography)

De la página Scoop.it  “Geography education” obtenemos este interesante vídeo realizado por Peter Menzel, fotoperiodista norteamericano y activista por los derechos humanos. Se trata de una conferencia TED (por cierto, en inglés) en la que el autor analiza el sistema global de alimentación y cómo la globalización está impactando en los hábitos alimenticios locales. Si […]

Máxima expectación ante la subasta de un retrato inédito de Velázquez

Máxima expectación ante la subasta de un retrato inédito de Velázquez

El retrato realizado por Velázquez que será subastado el 7 de diciembre en Londres.- BONHAMSLas noticias sobre atribuciones (o desatribuciones) en la obra de un genio mundial de la pintura, como Velázquez, suelen venir acompañadas de auténticos cataclismos en el mundo del arte. Después de confirmar su autoría en la tela del Metropolitan Retrato de un hombre, atribuido a su escuela durante décadas, y del descubrimiento de John Marciari de La educación de la Virgen en la Universidad de Yale, un cuadro inédito del artista sevillano acaba de ser descubierto en Londres, si así finalmente lo determina la comunidad científica. Pero será el mercado, también en el mundo del arte, el que certifique su valía en la subasta que mañana en la sala Bonhams de Londres, donde se estima que puede alcanzar entre dos y tres millones de libras (entre 2,3 y 3,5 millones de euros). Museos y coleccionistas particulares están expectantes con la operación.

Se trata de un retrato de pequeño formato (47 por 39 centímetros) con un hombre de mediana edad, calvo, vestido de negro y una golilla en el cuello. El óleo estuvo a punto de ser subastado hace poco más de un año en Oxford dentro de un lote de mediocre pintura inglesa. La operación se paralizó a petición de Peter Cherry, profesor en el Trinity College de Dublín, con abundante obra publicada sobre el pintor español. Una exalumna que trabaja en la casa de subastas, le había descrito un detalle clave para creer que se trataba de una obra de otra naturaleza: el cuello de golilla, la prenda de adorno cortesano que sustituyó a la gorguera como símbolo de austeridad durante el reinado de Felipe IV. En octubre, Cherry dio a conocer su investigación en la revista especializada Ars Magazine. Jonathan Brown, históricamente considerado uno de los máximos expertos en Velázquez, no se ha pronunciado sobre la autoría y el único reparo que ha formulado públicamente es que la obra está dañada.

La gran duda es saber quién es el personaje retratado. Cherry espera que se pueda localizar al protagonista más adelante. «La identificación de personajes no nobles en los retratos pintados del XVII», explica,»está plagada de dificultades. Hice una investigación yo mismo mientras escribía el artículo, pero ningún candidato me convencía lo suficiente para salir de la duda. Tampoco quería especular. Creo que una vez publicado el retrato, ya vendrá un debate sobre la identificación del personaje. Quizás un historiador, en vez de historiador de arte, lo reconocerá».

Sobre las dudas que sus colegas puedan manifestar, el profesor Cherry señala que «ningún historiador de arte está en posesión de la verdad; me parece más bien un proceso de aproximación a un consenso. En cuestiones de atribuciones, es mejor adoptar una actitud escéptica, lo que conlleva la duda. Sin embargo, cara a lo que he podido estudiar del cuadro – a pesar de no estar limpio, ni poder yo examinarlo a fondo en el laboratorio de un museo – y dentro de mis humildes conocimientos de la obra de Velázquez, creo que es una atribución que tiene cierto fundamento. Ahora toca a mis colegas en el campo dar sus opiniones».

¿Seguirá esta fiebre de atribuciones?. «En el campo de pintura antigua siempre quedan sorpresas», responde Cherry. La historia del arte no consiste sólo en lanzar «descubrimientos», sino estudiar las cuestiones que la obra de arte plantea por el enfoque que sea, yo personalmente sigo creyendo en el valor de catalogar la obra de un artista y, por lo tanto, una cierta obligación, ya tradicional, de publicar en revistas serias estudios de obras desconocidas hasta el momento por el campo científico.»

Ángeles García, Madrid: Máxima expectación ante la subasta de un retrato inédito de Velázquez, EL PAÍS, 6 de diciembre de 2011
El Museo Británico adquiere la colección completa de la «Suite Vollard» de Picasso

El Museo Británico adquiere la colección completa de la «Suite Vollard» de Picasso

El Museo Británico ha adquirido una colección completa de 100 grabados de Pablo Ruiz Picasso, la conocida como «Suite Vollard», considerada por los especialistas como una de las obras maestras de este género en el siglo XX, informó hoy la galería.

Un empleado del British Museum muestra este marte el grabado titulado "Retrato de Vollard", uno de los 100 grabado de la llamada Suite Vollard.AFP PHOTO/BEN STANSALL

Los grabados, creados entre 1930 y 1937, serán expuestos en el museo londinense, del 3 de mayo al 3 de septiembre de 2012, después de que un gestor de fondos del centro financiero de Londres hiciera una donación de cerca de un millón de libras (1,16 millones de euros) al British Museum para que pudiera comprar las obras del pintor.

Periodo crítico en la carrera de Picasso

Algunos de los grabados fueron producidos «durante un periodo crítico en la carrera de Picasso», según explicó el comisario de grabados y dibujos de la galería, Stephen Coppel, a los medios. Su estilo estaba evolucionando desde un neoclasicismo depurado hasta la aparición de temas clave en su mitología personal como el fauno o el minotauro.

Otra perspectiva del’Retrato de Vollard’ de la colección Vollard de Picassso. Muestra el grabado este martes un empleado del British Museum. AFP PHOTO/BEN STANSALLEl minotauro, tierno y al mismo tiempo amenazador, hace su primera aparición en esta serie y se convertirá luego, en un tema recurrente que figura en el célebra ‘Guernica’. «Los dibujos de la serie Vollard conducen directamente al Guernica», ha explicado también Stephen Coppel.

Muchos de ellos muestran a la modelo y musa de 17 años del pintor, Marie Therese Walter, quien también era su amante, mientras que en otros se aprecia su estudio, donde el artista creaba nuevas esculturas.El propio Picasso describió sus grabados como «un diario visual» y una manera de poder llevar la cuenta de las ideas que le iban surgiendo.

Según el Museo Británico, las obras «muestran algo del proceso creativo de Picasso» y esa colección en particular se considera «una de las mejores impresiones» del autor.
Esta serie en particular es la única completa del artista en manos de un museo público en el Reino Unido. De este modo, el British Museum entra, como informa France Presse, en el restringido círculo de museos que poseen un juego completo de estos aguafuertes destacados en el recorrido histórico de Picasso uniéndose a la National Gallery de Washington, el Museum of Modern Art de New York y el museo Picasso de París.

Donación de un particular

El comisario dijo que le «impresionó» recibir un correo electrónico el pasado abril del gestor de fondos de la City Hamish Parker, en el que ese inversor le decía que la citada colección de grabados estaría en manos del museo antes de finales de año.
Parker hizo la donación en honor a su padre, ya fallecido, quien era admirador del Museo Británico.

Esa colección de cien grabados se conoce como la «Suite Vollard» puesto que fue encargada por el marchante de arte parisino Ambroise Vollard, quien organizó la primera exposición del artista español en París en 1901. Picasso se comprometió a realizar 100 grabados a cambio de dos cuadros: uno de Cézanne y otro de Renoir.

La colección se compone de 97 estampas divididas en cuatro bloques de temas típicamente «picasisanos», como son «El taller del escultor», «El minotauro», «Rembrant» y la «Batalla del amor», a las que añadieron tres retratos de Vollard realizados en 1937.

El Museo Británico adquiere la colección completa de la «Suite Vollard» de Picasso, RTVE, 29 de noviembre de 2011

Los secretos del genio Caravaggio

Los secretos del genio Caravaggio

«Los músicos», de Caravaggio

Toda una década anduvo Andrew Graham-Dixon metido en una apasionante labor detectivesca: investigar a este pintor fascinante, buceando en archivos, hablando con historiadores del arte y hasta con cineastas como Scorsese, cuya película «Malas calles» debe mucho a Caravaggio. Todos creemos conocer al dedillo sus obras, saber perfectamente cómo era (un loco, un asesino, un hombre atormentado, un icono gay)… Pero Caravaggio siempre se nos escapa entre los dedos. Una y otra vez. Irremediablemente. El mejor intento por acercarnos a su compleja personalidad, a su inabarcable pintura, y explicarnos su mundo es «Una vida sagrada y profana» (Taurus), que está llamada a ser la biografía definitiva de Caravaggio. No han escatimado elogios, en sus críticas, publicaciones como el «Times» o el «Daily Mail», así como los directores de instituciones tan prestigiosas como el British Museum o la Royal Academy. En el libro, Graham-Dixon no solo compila una vastísima documentación —en parte inédita— relacionada con el pintor, su entorno y su época, sino que además nos regala brillantes críticas de sus principales trabajos.

Luces y sombras

Santa Catalina

Al igual que en su pintura, su biografía está repleta de luces y sombras: «Su vida, como su arte, son relámpagos en la noche más oscura». Algunos de sus misterios quedan desvelados en el libro. Se ha especulado mucho sobre si Caravaggio era homosexual, a tenor de algunos de sus cuadros, incluso hubo contra él acusaciones de pederastia (el adolescente Cecco posó para él en algunas de sus obras más osadas). Graham-Dixon prefiere definir a Caravaggio como «omnisexual»: «Creo que se le ha dado demasiada importancia a su sexualidad, yo no he querido ahondar demasiado en ello. No creo que sea esa la clave que nos desvele su personalidad. Hay pruebas de que se sentía atraído por hombres, pero también que iba con prostitutas (algunas como Fillide o Lena posan para él en obras religiosas). Tuvo sexo con hombres y mujeres. Era omnisexual, pero no quería a nadie demasiado cerca. No se permite amar, porque si amas, puedes perder y él ya había perdido mucho».

Llegar al extremo, como nadie antes, tanto en el arte como en la vida, contemplar el mundo devorándolo, le han convertido, a ojos de muchos, en un héroe romántico, al modo de Don Juan o Casanova. Graham-Dixon quiere en su libro acabar con todos estos tópicos: «Sí, es un personaje extremo; sí, es un personaje extraño y extravagante, impetuoso, dominado por la pasión, pero es una persona real, un hombre violento en un mundo violento, que actúa siguiendo unos complejos códigos sociales, un héroe trágico real. Quiero echar por tierra en mi libro el mito de Caravaggio como un loco o un icono gay».

«No podía salvarse»

«La Virgen de los palafraneros»Su religiosidad ha sido también un misterio. ¿Qué papel jugó en ella Carlo Borromeo? «Si cogemos sus ideas (pobreza, humildad, la iglesia debe olvidarse de sus posesiones…) parecen la receta para un pintor que aún no existía, pero que existirá: Caravaggio. Componía historias bíblicas como si estuvieran ocurriendo aquí y ahora; reformula la historia sagrada en un drama vivo. Durante toda su carrera, pintó para órdenes religiosas como los franciscanos. Caravaggio, como Borromeo, dice: la Iglesia debe pertenecer al pueblo. Y no pinta a la Virgen como la reina de los cielos, sino como una mujer más». Pese a su mala reputación, a sus continuas peleas y detenciones, y hasta el asesinato de un hombre, siempre contó con la ayuda y protección de importantes cardenales. Pero Caravaggio supo que nunca podría salvarse. «Todos mis pecados —decía— son mortales».

«David y Goliat»Sus últimos años, sus huidas tras asesinar a Ranuccio Tomassoni, y hasta su propia muerte siempre han estado envueltos en el misterio. ¿Cree que pudo morir en el Fuerte Filipo, tras ser llevado allí por los españoles —una nueva tesis— y no en el hospital de María Auxiliadora como se creía? «Son todo hipótesis, pero no creo que sea importante dónde llevaron el cuerpo. Lo relevante es que ya sí sabemos exactamente lo que ocurrió, la estructura de su muerte, gracias al descubrimiento de los sucesos que ocurrieron en la Osteria del Cerriglio». Al salir de esa taberna napolitana de mala muerte, Caravaggio fue atacado y gravemente herido en la cara. Cree el autor que ese corte en la cara tiene un significado especial: es la venganza por insultar la reputación de alguien. En este caso, la del conde della Vezza. Con la cara rajada, sin la medicación adecuada, Caravaggio viajó en faluca de Nápoles a Roma —había recibido el perdón papal—. Pero en el puerto de Palo fue detenido.

De allí cabalgó bajo el sol de julio hasta Porto Ercole, donde cree el autor que pudo morir el 18 o el 19 de julio de 1610. «No se sabe la causa exacta: pudo deberse a la deshidratación o un infarto por el estrés del arresto o la frenética cabalgada». En su 400 aniversario, afirmaron haber hallado los restos mortales de Caravaggio. ¿Cree que fue así? «El señor que “encontró” los huesos tiene un amplio historial de “encontrar” cosas —comenta Graham-Dixon—. Halló la cara de Dante, también en su aniversario. No sabemos dónde enterraron a Caravaggio. Posiblemente, en una fosa común. No hay restos de sus parientes consanguíneos, ni base de ADN para compararlos. Simplemente, se halló un hueso de una pierna de una persona de 35 años. ¡Tenía que ser Caravaggio!».

«La decapitación de San Juan Bautista»

Natividad Pulido, Madrid: Los secretos del genio Caravaggio, al descubierto, ABC, 5 de diciembre de 2011

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Desde enero del año 2007 he venido usando este blog, dentr de los servicios de WordPress, con más éxito del esperado. He obtenido el reconocimiento de amigos, compañeros, alumnos y gente completamente desconocida de todo el mundo. También fue reconocido como Blog del Mes por la fundación Educared de Telefónica en marzo de 2009. En […]

Los grandes de la fotografía se desnudan

Los grandes de la fotografía se desnudan

Uno de los depósitos de agua de Bernd y Hilla Becher.-De Cartier-Bresson a William Klein, Helmut Newton, Josef Koudelka o John Baldessari, las leyendas de la cámara revelan los secretos sobre su obra

Para Cartier-Bresson solo contaban los instantes, el resto se desvanece. El mesías del fotorreportaje, fallecido en 2004 a los 95 años, nunca buscó «la gran foto», solo la encontró. «Robamos para luego dar», confiesa un hombre que se define a sí mismo como un artesano de su oficio al servicio del único Dios de la cámara: el tiempo. Para la mayoría de los 33 maestros de la fotografía autorretratados en la serie documental ideada por William Klein Contactos -producida por el canal Arte y el Centro Nacional de la Fotografía francesa y editada ahora en España por Intermedio- el tiempo es mucho más que un reloj que marca las horas.

La obsesión es común a todos ellos. El tiempo y la memoria es la presa que la mayoría de los fotógrafos, ya sean documentalistas, poetas o artistas, necesitan cazar. Lo explican con su voz en off en las piezas de 13 minutos que discurren sobre el fondo de sus propias imágenes. De Cartier-Bresson al propio Klein, a Raymond Depardon, Josef Koudelka, Robert Doisneau, Elliot Erwitt, Helmut Newton, Sophie Calle, Nan Goldin, Nobuyoshi Araki, Hiroshi Sugimoto, Jeff Wall, John Baldessari, Bernd y Hilla Becher, Andreas Gursky o Martin Parr. Dividida en tres bloques (La gran tradición del fotorreportaje, La renovación de la fotografía contemporánea y La fotografía conceptual), la serie rastrea el latido creativo de hombres y mujeres que prefirieron mirar el mundo desde el objetivo de su cámara.

Cartier-Bresson era así de claro: «Si lo pienso, no sale». Tampoco le gustaba el retrato (pese a que fue célebre retratista de Camus, Matisse o Beckett, entre otros muchos); le exigía más rigor que cualquier otra disciplina. «El entorno», solía decir, «me importa tanto como el propio rostro».

William Klein, ideólogo de estas confesiones, recorre las ciudades de sus fotolibros -Nueva York, Tokio…- para afirmar que lo suyo es «una descarga de energía sensual y violenta» o que «el azar hace una foto». Lejos de ese golpe de calle, su compatriota Duane Michaels reivindica la verdad de los sueños: «Fotografiar la realidad es fotografiar la nada, lo esencial no está en la calle sino en las grandes emociones».

Testigos de la historia como el checo Koudelka (que se niega a explicarse a sí mismo, «no sé hablar, no me interesan las palabras») o testigos de la intimidad como Helmut Newton, el mirón entre los mirones, que señala como una de sus sesiones favoritas una que recoge la presencia cómplice y burlona de su esposa y colega, Alice Springs, mientras él fotografía a una modelo desnuda. «Siempre digo que a los hijos hay que matarlos», dice este maestro del erotismo. «Si una foto es fea, la mato. No tiene sentido defenderla. La gente joven cuida demasiado a sus bebés».

Helmut Newton fotografía a una modelo mientras le observa su esposa, Alice Springs.-Lejos de los mandamientos del fotoperiodismo o del humor de Newton, la francesa Sophie Calle se espía a sí misma a través de los demás, el californiano Baldessari busca en la televisión, el cine y la basura imágenes fugaces mientras el japonés Araki hace recuento de una vida dedicado a las epifanías sobre su pasado y su futuro. «Cuando empecé reinaba el fotógrafo de Magnum y su objetividad. Había que negar los sentimientos propios. Mi camino era muy distinto. Me fotografiaba a mí mismo y lo que me rodeaba. Por eso fotografié mi luna de miel. Luego, mi mujer murió y aquellas fotografías cobraron una nueva dimensión: eran un presentimiento de su propia muerte». Curiosamente, el tipo que se hizo famoso por fotografiar pubis y pechos de centenares de japonesas, cree que la fotografía más dramática de su vida es la más pudorosa: solo se ven su mano y la de su mujer agarradas en su última despedida. Un desgarro muy distinto al vivido en los márgenes de la sociedad (donde la identidad sexual, las drogas y el sida trazaron un trágico destino) por la frágil Nan Goldin: «Cuando empecé quería conservar las huellas de la verdadera vida y la cámara era mi memoria… Finalmente, creo que mi obra es sobre el dolor y la dificultad de sobrevivir».

Pero quizá sea otro japonés, Hiroshi Sugimoto, quien vaya más lejos en la infatigable búsqueda del tiempo y de la memoria. La finura de su serie sobre viejas salas de cine resulta ser una espiritual reflexión del vacío. «Demasiada información nos conduce a la nada», dice él. En los tiempos de la sobreinformación y del infinito carrete digital, la frase resulta premonitoria. Lo único importante sigue siendo dar con el instante.

Elsa Fernández-Santos, Madrid: Los grandes de la fotografía se desnudan, EL PAÍS, 4 de diciembre de 2011

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