
El equipo de investigación de Atapuerca trabaja en un «nuevo mapa evolutivo» con la finalidad de completar y definir la cronología humana de los últimos dos millones de años, según ha informado este martes uno de sus tres directores, Eudald Carbonell.
En el ecuador de la campaña de excavación de este año y durante una visita a los yacimientos realizada por los medios de información, Carbonell ha señalado que, de momento, trabajan con restos que rondan los 1,7 millones de años de antigüedad, pero existen «buenas expectativas» sobre el objetivo de los dos millones.
En los próximos años se ampliarán los sondeos en la sierra burgalesa, sobre todo en la parte alta, y se realizarán trabajos en nuevos yacimientos como la llamada «Cueva de los Fantasmas», donde esperan poder hallar restos próximos a los dos millones de años de antigüedad, lo que igualaría los hallazgos de Olduvai (Tanzania), considerados como la cuna de la humanidad.
