Un año de trabajo
Además de preparar clases y darlas, corregir se lleva mucho del tiempo de trabajo de un profesor.¡Buen verano para todos!
Enseñar y aprender Geografía e Historia
Además de preparar clases y darlas, corregir se lleva mucho del tiempo de trabajo de un profesor.¡Buen verano para todos!
Hace ya tiempo, desde que los votos a nadie vendemos que hemos abandonado nuestros deberes, pues el que antaño otorgaba gobierno, fasces, legiones, todo hoy se coarta a sí mismo y solo dos bienes se desean con ansia: pan y juegos circenses. -Juvenal Año 23 a.e.c. Roma es un hervidero de intrigas entre aquellos que […]
Diaporama associé au cours «ECL Monde Aujourd’hui», L1/L2/L3, CM7-8 Conflits/Etude de cas : Afghanistan, Marie-Sophie Bock-Digne, Université de La Rochelle.
Adam Hochschild, profesor de redacción en la Graduate School of Journalism de la Universidad de California en Berkeley y colaborador en The New Yorker y The New York Review of Books, acaba de publicar ‘Para acabar con todas las guerras: una…
El Thyssen restaura en una muestra la memoria del pintor impresionista, maestro entre otros de Monet y Cézanne
Tomado de http://www.agenciapacourondo.com.ar/patria-grande/11938-una-llama-de-participacion-popular-.html Desde hace días nos despertamos con dos revueltas que, lejos de desaparecer, cada vez parecen incendiarse más. Una es Turquía, que ya analizamos, la otra sucede en Brasil, en medio del campeonato de fútbol. Decenas de miles de brasileños protestan ante los estadios en donde juega su amada selección. ¿Quién podría haberlo dicho […]![]()
“¡Que pare de llover!”. La exclamación ha sido una de las más repetidas este año por toda la geografía nacional. El pasado marzo fue el más lluvioso en España desde que en 1947 comenzó a registrarse el dato de las precipitaciones, según informó la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). En todo el mes cayeron 150 litros por metro cuadrado, superando el último récord: 147 litros. A las lluvias hay que sumarle las precipitaciones en forma de nieve, que han cubierto los sistemas montañosos de la Península durante varios meses. El resultado: a España le sobra agua.
Este escenario tiene en la zona del Pirineo su ejemplo más paradigmático. Veinticuatro horas después de la llegada del verano sus cumbres lucen un aspecto poco habitual, con 23 veces más nieve que hace un año y casi quintuplicando el promedio del último lustro. Sin embargo, esta riqueza natural no podrá aprovecharse y está previsto que en los próximos dos meses 358.000 millones de litros de agua acaben en el mar; es decir, una cantidad suficiente para abastecer a Barcelona durante cinco años se irá por la alcantarilla.
Stalin no tenía dudas sobre cómo se podría solucionar el problema español de la manera más eficaz posible: asesinar a Franco. Ahora se sabe que la Unión Soviética envió, al menos, tres expediciones al bando sublevado para cumplir tal orden. La primera estuvo encabezada por el oficial de la inteligencia soviética: Grigori M. Semiónov, en la primavera de 1937. Con el mismo propósito fue enviado a la península el periodista británico de The Times Kim Philby como corresponsal de guerra con el ejército de Franco, aunque la inteligencia soviética sabía que Phibly era débil de voluntad y no podría asesinar. La tercera opción se depositó en Elli Bronina, la esposa de un espía soviético en Shangái. Ni que decir cabe que todas estas empresas fracasaron.
Porque para Stalin la eliminación de los trotskistas reales o imaginarios en España gozaba de una prioridad mucho mayor que la muerte de Franco. La lógica de Stalin era aterradora. Para luchar con éxito contra cualquier enemigo era necesario, primero,acabar con el enemigo interno. Stalin estaba convencido de que uno de los principales motivos por los que los republicanos podían ser derrotados era por la presencia de traidores en su campamento. Como en Rusia, exigió tratar a los traidores con determinación. Para ello, envió a España a Lev Nikolsky, alias Alexander M. Orlov.
Afortunadamente, los cambios metodológicos llegan a las aulas, lenta pero inexorablemente. Siempre he sido de la opinión de que la verdadera reforma que necesita la educación, o al menos, uno de sus elementos fundamentales, debe ser de tipo metodológico. Cambiar el tipo de enseñanza que, mayoritariamente, predomina en las aulas: de la clase magistral expositiva, […]![]()