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Aprendizaje invisible. ¿Cómo aprender a pesar de la escuela?

Aprendizaje invisible. ¿Cómo aprender a pesar de la escuela?

Seguimos muy interesados en el concepto de “Aprendizaje Invisible” desarrollo por Cristóbal Cobo o John Moravec, ese concepto que supone una nueva forma de plantear la educación, la enseñanza lejos de esos sistemas educativos formales actuales que priorizan “la estandarización, la uniformidad y  en la medida de lo posible, la parametrización“. En esta conferencia pronunciada por […]

El Museo Carmen Thyssen de Málaga celebra su primer aniversario

El Museo Carmen Thyssen de Málaga celebra su primer aniversario

El 25 de marzo de 2011 abría sus puertas el Museo Carmen Thyssen de Málaga. En su primer año de vida lo han visitado ya 210.000 personas, un 5% más de lo previsto inicialmente. El 60% de los visitantes es nacional. El 57% ha visitado exclusivamente la colección permanente; el 9% solo las exposiciones temporales, y el 34% ha realizado una visita combinada. En cuanto al perfil de los visitantes, la media es una mujer de entre 40 y 65 años, con un nivel cultural medio-alto y española. Se ha notado un aumento considerable en el número de visitantes extranjeros desde octubre.

Carmen Thyssen, junto a dos de sus obras, en su museo de Málaga. Francis Silva

Desde junio de 2011 se han podido visitar en el Museo Carmen Thyssen Málaga dos exposiciones temporales: «La tradición moderna en la Colección Carmen Thyssen. Monet, Picasso, Matisse, Miró» y «Mercedes Lasarte en la Colección Carmen Thyssen». Además de las exposiciones, durante este año se han puesto en marcha la web del museo, el programa educativo y el programa de Amigos del Museo. Éste último ha acogido a 60 amigos individuales y 15 más entre empresas y corporaciones.

No han faltado, sin embargo, en este primer año las sorpresas negativas. Tan solo dieciocho días después de la inauguración del Museo Carmen Thyssen de Málaga, estalló como un polvorín la noticia de la dimisión de su directora, María López, y de uno de sus patronos, Tomás Llorens. La salida de este último tuvo mayor calado, pues no era un patrono más, sino que había sido durante muchos años mano derecha de la baronesa y director del Museo Thyssen de Madrid.

Actividades

Para celebrar su primer aniversario, el museo ha organizado una serie de actividades. El domingo se celebrará una Jornada de Puertas Abiertas (el horario será el habitual del museo: de 10.00 a 20.00 horas). Bajo el título «Voces de la memoria» se ha puesto en marcha un proyecto de acción-investigación a través de distintos formatos audiovisuales. Esta propuesta va dirigida a involucrar a la sociedad malagueña en las actividades y celebraciones del museo, haciéndola partícipe con sus testimonios acerca del edificio, la ciudad y sus gentes. Tendrá lugar desde el próximo sábado día 24 hasta el 15 de abril.

Otra de las propuestas es «El Museo al cubo», que pretende acercar la colección que alberga el museo al público sacándola a la calle. Se trata de prolongar el museo más allá del propio Palacio de Villalón. A través de un puzle gigante de 3 por 4 metros, el viandante podrá construir cualquiera de las seis caras representadas por obras de la colección. El montaje se instalará en diferentes lugares tanto de Málaga como de otras ciudades. Se han escogido obras de Zurbarán, Casas y Romero de Torres, entre otros.

El próximo miércoles 28 la cafetería del Museo Carmen Thyssen, Carmen Gourmet Bar, abrirá sus puertas. Está situada en un lateral del patio central del Palacio de Villalón y tendrá acceso desde el patio y desde la tienda del museo.

Natividad Pulido, Madrid: El Museo Carmen Thyssen de Málaga celebra su primer aniversario, ABC, 21 de marzo de 2012

Al principio estuvo Artemisia

Al principio estuvo Artemisia

Una de las múltiples obras que la pintora romana dedicó a Cleopatra.

Artemisia Gentileschi, primogénita del maestro toscano de la pintura barroca Orazio Gentileschi, nació en Roma el 8 de julio de 1593. Tiempo de contrarreforma y de peste, de mecenas cultivados, de venenos papales y de dagas. Difícil ser pintora en una época como aquella. Pero Artemisia era una romana libre. Pasó una infancia feliz, siempre en los aledaños de la plaza de Spagna, hasta que en 1605, su madre, Prudenzia Montoni, murió en su séptimo parto a los 30 años. Artemisia tenía 12. En vez de ser virgen, esposa, religiosa o prostituta (los cuatro roles atribuidos a las mujeres de entonces), decidió ser artista. Como su padre. Como aquel genio salvaje llamado Caravaggio, cuya pintura, según dicen sus biógrafos, le volvía loca.

La espléndida exposición Artemisia, poder, gloria y pasiones de una mujer pintora, que se puede ver en el Museo Maillol de París hasta el 15 de julio y reúne 42 obras de Artemisia y una veintena de sus coetáneos más cercanos, explica que su fama personal, igual que pasó con Caravaggio, contribuyó a ocultar su arte a las generaciones posteriores. Todavía hoy, muchos de sus cuadros pertenecen a colecciones privadas. Pero, después de ser casi transparente durante 400 años, Artemisia brilla ahora con la luz de los grandes.

Más de cuatro siglos han pasado desde el año de la muerte de Caravaggio (1610), cuando Artemisia, que entonces contaba 17 años, firmó su primer cuadro. Se titula Susana y los viejos, y su mirada delicada, colorista y rebelde a la vez, asoma ya en esa escena viva, inmensa, en la que dos ancianos de mirada torva intentan seducir a una muchacha. Meses después, Artemisia fue violada por Agostino Tassi, un pintor que ayudaba a Orazio a decorar la casa del cardenal Scipione Borghese. Tassi se comprometió a casarse con la joven y a vivir con ella nueve meses. Pero Orazio le denunció ante el papa Pablo V. Toda Roma se enteró de la deshonra, pero a Artemisa no le importó. Se sometió a un proceso público que duró varios meses.

Tras ser condenado a cinco años de exilio y galeras pontificias su agresor —penas que nunca cumplió—, Artemisia se casa con el florentino Pierantonio Stiattesi, hijo de un zapatero, y se marcha a Florencia. En la corte del gran duque de Toscana, Cosme de Médicis, vivía Galileo Galilei: bajo su influjo y amistad, la pintora se inscribe en la legendaria Academia del Dibujo. Tiene 23 años, y es la primera mujer de la historia que entra en ese Olimpo. En 1617, Artemisia es madre de tres hijos, pinta asiduamente para los Médicis y tiene un amante noble e intelectual, Francesco Maria Maringhi. Pero el marido se endeuda hasta las cejas y la pareja huye a Prato.

Desde allí, vuelta a Roma, donde Artemisia vive entre 1620 y 1626 en una casa cercana a la plaza del Popolo que un visitante describe como “digna de un gentilhombre”. Dos de sus tres hijos han muerto, y en 1622 el marido es acusado de haber herido en la cara a un español que cantaba una serenata bajo el balcón de la artista. Pronto se separarán. Ella se irá a Venecia y vivirá tres años de éxito entre los canales libertinos, antes de marcharse a Nápoles para ponerse al servicio de otro admirador de su pintura, el virrey español Fernando Enríquez Afán de Ribera, duque de Alcalá.

En el centro de Nápoles abre un taller en el que trabajan una docena de ayudantes y aprendices. Se hace amiga de Onofrio Palumbo, gran artista partenopeo, y durante 20 años forma a los mejores pintores del futuro, Cavallino, Spardaro, Guarino… Su fama cruzó fronteras, y el rey Carlos I de Inglaterra ordenó contratarla. Pasó dos años en Londres, donde su padre era considerado el mayor maestro de su tiempo, hasta su muerte en 1639. Las crónicas dicen que el funeral de Orazio en Londres estuvo a la altura de los de Rafael y Miguel Ángel.

Mientras sus coetáneos pintaban iglesias y capillas, Artemisia trabajó sobre todo para coleccionistas privados: el duque de Módena, los Médicis, los D’Este y el conde de Amberes, banqueros, nobles y príncipes europeos. Sus numerosas cartas y facturas atestiguan que fue una de las firmas más cotizadas de su tiempo. Los aristócratas se rifaban sus cuadros, casi todos de figuras femeninas, muchas veces desnudas y siempre llenas de fuerza. Algunas son de un erotismo dulcísimo. Otras son intensas, impetuosas y dramáticas. No hay una sola escena casera. Hay músicas, pensadoras, y muchos homenajes a mujeres bravas: Cleopatra, Diana, la Galatea, María Magdalena, Judith, Dalila, Betsabé…

En 1649 andaba terminando su maravilloso autorretrato: parece una mujer de ahora mismo, con los labios pintados y el pelo corto. Según su biógrafa Alexandra Lapierre, “Artemisia rompió todas las leyes sociales y solo perteneció a su tiempo. A la conquista de su gloria y su libertad, con su talento y su fuerza creadora se convirtió en una de las pintoras más celebres de su época y en una de las más grandes artistas de todos los tiempos”.

Miguel Mora: Al principio estuvo Artemisia, EL PAÍS, 20 de marzo de 2012

Picasso valorado en 30 millones de dólares se subastará en Nueva York

Picasso valorado en 30 millones de dólares se subastará en Nueva York

«Mujer sentada en una butaca», que Pablo Picasso hizo de su musa y amante Dora Maar valorado en 30 millones de dólares (22,6 millones de euros), será una de las piezas centrales de una subasta de arte impresionista y moderno de Sotheby’s en Nueva York, el próximo 2 de mayo. El retrato forma parte de una colección de 17 obras de arte que pertenecieron al financiero y filántropo estadounidense Theodore Forstmann, quien «tenía pasión por los cuadros de fuertes tendencias expresionistas, como las que se aprecian en los poderosos lienzos de Picasso o Soutine«, según Stephane Connery, portavoz de Sotheby’s.

«Mujer sentada en una butaca», de Pablo Picasso. Sotheby'S

«Las pinturas de Picasso de finales de los años treinta comunican con inmediatez las tensiones del camino hacia la Segunda Guerra Mundial, y estas emociones se sienten con mayor intensidad en los retratos de su musa y amante durante el conflicto bélico, Dora Maar, que es inequívocamente la modelo de este cuadro», precisó Connery. «Mujer sentada en una butaca» data del mismo año que la obra del malagueño «Dora Maar con gato», vendida en 2006 por 95,2 millones de dólares (69,9 millones de euros) y que ejemplifica asimismo «la brillantez de su trabajo en la época de la guerra», según Connery.

Otras piezas destacadas

Otras de las pinturas más destacadas de la colección son dos retratos de Soutine (1893-1943), «El botones del Maxim» y «El botones», valorados en 15 y 16 millones de dólares respectivamente (11,3 y 12 millones de euros). «Los retratos de estos modelos anónimos irradian una fuerza emocional única en la historia del arte del siglo XX, y el dinámico uso del pincel y los fuertes colores inscriben a estas obras en el culmen del trabajo de Soutine», señaló Connery.

El surrealismo también tendrá representación en la subasta a través del cuadro «Cabeza humana», de Joan Miró (1893-1983), tasado en hasta 15 millones de dólares (11,3 millones de euros), y en el que el artista español crea «un lenguaje visual único». En la venta figurarán además títulos de Paul Gauguin, Pierre Bonnard o Henri de Toulouse-Lautrec.

EFE, Nueva York: Un Picasso valorado en 30 millones de dólares se subastará en mayo en Nueva York, ABC, 21 de marzo de 201

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