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Carta de una docente

Carta de una docente

DERECHOS, QUE NO PRIVILEGIOS Según el Diccionario de uso del español de María Moliner, privilegio es la excepción de una obligación, o posibilidad de hacer o tener algo que a los demás les está prohibido o vedado, que tiene una persona por un…

1009 GEOGRAFIA INDUSTRIAL.ACTIVIDADES

1009 GEOGRAFIA INDUSTRIAL.ACTIVIDADES

LA INDUSTRIA

¿Qué actividades económicas forman parte del sector secundario?

Rellena el siguiente texto:

La  transforma las materias primas en productos elaborados con la ayuda de máquinas.
– Las materias  son los productos que se obtienen directamente de la naturaleza. La madera o un tomate.
– Los productos  son aquellos que se consiguen transformando las materias primas. Una

El nuevo Museo Toulouse-Lautrec de Albi reabre el 2 de abril

El nuevo Museo Toulouse-Lautrec de Albi reabre el 2 de abril

Vista de la ciudad de Albi, con el Museo Toulouse-Lautrec en primer plano. © Mairie d'Albi, Tarn, France

Nadie como él supo retratar el París bohemio de finales del XIX: sus cafés, teatros, cabarets, burdeles… Es uno de los pintores más queridos por el público. Quizás su leyenda en torno a la vida atormentada que llevó a causa de una anomalía congénita que impedía que sus huesos crecieran con normalidad y deformó su cuerpo, aumentada por esa otra leyenda que siempre acompañó a la bohemia artística parisina de principios del siglo XX —una vida de excesos, entre alcohol, cabarets y burdeles—, han hecho de Henri Toulouse-Lautrec todo un mito de la Historia del Arte.

Nació el 28 de noviembre de 1864 en la localidad francesa de Albi en el seno de una familia aristócrata. Tras su muerte, en 1901, su madre, la condesa Adèle de Toulouse-Lautrec, quiso perpetuar la memoria de su hijo en su ciudad natal dedicándole un museo con su nombre. Para ello legó generosamente un número importante de obras. En 30 de julio de 1922 se inauguraba la llamada entonces Galería Toulouse-Lautrec en el Palacio de la Berbie (siglo XIII) de Albi, preciosa ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2010. El museo atesora un millar de obras de Toulouse-Lautrec, además de piezas de otros artistas.

Sala de retratos del museo. © François Giubilato

De castillo fortificado a palacio episcopal

Este lugar fue en su origen un castillo fotificado, pero con el tiempo se convirtió en palacio episcopal. Fue declarado monumento histórico en 1862. Hace once años se acometió una profunda renovación y ampliación, que ya ha concluido. El próximo día 2 reabren los espacios remozados en el espléndido Palacio Episcopal, situado muy cerca de la Catedral de Santa Cecilia. La vecina Toulouse ha invertido en los trabajos 38 millones de euros, informa Efe. En declaraciones a esta agencia, la directora del museo, Danièle Devynck, comenta que «la mirada de Toulouse-Lautrec era la de un testigo, no la de un juez, y eso constituyó una revolución. En cierta forma, recuerda a Goya, que se limitaba a dar testimonio de lo que veía».

El palacio adolecía de múltiples carencias en materia de conservación, normas de seguridad, talleres técnicos, servicios para el público, salas de exposiciones temporales, departamento pedagógico… Se convocó un concurso internacional en 1997 para la renovación del museo, resultando ganador el equipo de arquitectos Dubois et Associés. La restauración del palacio ha permitido su renacimiento. Las obras comenzaron en 2001 y han durado once años.

«Femme qui tire son bas», 1894. © COLLECTION MUSÉE TOULOUSE-LAUTREC, ALBI

Obras principales

Las maravillosas salas medievales del palacio acogen la obra de Toulouse-Lautrec, que se distrubuye siguiendo criterios tanto cronológicos, como temáticos. El Museo de Albi atesora la colección más importante de este artista en todo el mundo. Más de mil obras, entre cuadros, litografías, dibujos y estudios preparatorios, carteles… Se exhiben unas 200 obras, algunas tan célebres como «Mujer subiéndose las medias», la «Anglaise du Star», «La modista» o «El diván japonés». No faltan sus cuadros de juventud, retratos (como el que le hizo a su madre en el salón del castillo de Malromé entre 1886 y 18887), escenas del Montmartre bohemio, de los teatros y cabarets de París, de sus burdeles…

Una sala reúne los carteles consagrados por el artista francés a las estrellas de la noche parisina. En lugares tan míticos como el Moulin Rouge, el Mirliton, el Moulin de la Galette o Le Chat Noir conoció y retrató a empresarios, cantantes, bailarinas, actrices, vedettes, prostitutas… Es el caso de Yvette Guilbert (con sus inseparables guantes largos negros), Jane Avril, May Belfort, La Goulue, Aristide Bruant (cantante y dueño del Mirliton, al que retrató con capa y sombrero negros y una bufanda roja al cuello), Valentín «el deshuesado», Cha-U-Kao… El museo ha ido enriqueciendo sus fondos con compras como las de la colección de Maurice Joyant, amiga de Toulouse-Lautrec. También cuenta entre sus fondos con préstamos y depósitos del Museo d’Orsay de París, así como con una colección de arte antiguo, con obras de Francesco Guardi, Georges de La Tour…

Retrato de Henri Toulouse-Lautrec tomado en 1892. © MUSÉE TOULOUSE-LAUTREC, ALBI

Nuevos espacios

Las salas de la primera planta, situadas alrededor del Patio de Honor, acogerán el final del recorrido por la obra de Toulouse-Lautrec. En la segunda planta se exhiben las colecciones de arte moderno: Degas, Bonnard, Vuillard… El ala Stainville albergará el gabinete de dibujos. En el sótano se ha instalado una sala de exposiciones temporales de 470 metros cuadrados, con tres pequeños gabinetes y una galería de presentación de obras de pequeño formato. La primera muestra temporal, que se inaugura el 26 de mayo, estará dedicada a los maestros de la estampa japonesa. Ya en septiembre se abrirá la muestra «La Belle Époque de Jules Chéret». Está considerado el padre del cartel artístico. El nuevo museo cuenta con auditorio, almacenes, talleres pedagógicos, centro de documentación, tienda… Su web: www.museetoulouselautrec.net

«Aristide Bruant en su cabaret», 1892. © F. Pons, MUSÉE TOULOUSE-LAUTREC, ALBI
«Au salon de la rue des Moulins». © F. Pons, MUSÉE TOULOUSE-LAUTREC, ALBI
«L'Anglaise du Star», 1899. © F. Pons, MUSÉE TOULOUSE-LAUTREC, ALBI

Natividad Pulido, Madrid: El nuevo Museo Toulouse-Lautrec de Albi reabre el 2 de abril, ABC, 28 de marzo de 2012

Arte y prensa, canibalismo intelectual

Arte y prensa, canibalismo intelectual

'Informaciones clavadas', obra de Günther Uecker.¿Son los artistas los que se inspiran en los periódicos o son los periódicos los que se inspiran en el arte? Desde mediados del siglo XIX el arte se ocupa de la prensa con tanta intensidad como el periodismo se nutre del arte, una relación de canibalismo intelectual de la que no nacen, sin embargo, hijos víctimas de la endogamia, sino ideas y creaciones de sangre totalmente nueva. De ellas se ocupa la exposición colectiva inaugurada anoche en el Martin Gropius Bau de Berlín y que permanecerá en cartel hasta el 24 de junio.

Art&Press se presenta como un ‘Who is Who’ del arte contemporáneo y reúne a 55 de los más importantes artistas de la segunda mitad del siglo XX y principios del XXI. Andy Warhol, Robert Rauschenberg, Joseph Beuys, Gerhard Richter, Anselm Kiefer, Ai Weiwei, Julian Schnalbel, William Kentridge, Richard Prince, Annette Messager, Rirkrit Tiravanija, Gilbert & George, Sigmar Polke, Thomas Ruff… Y la lista de directivos de medios de comunicación que acudieron a la fiesta de apertura no desmerecía a la de los artistas.

El comisario de la exposición, Walter Smerling, explicó que el objetivo era «radiografiar el fenómeno de la percepción de la verdad y la libertad por parte de los artistas de nuestro tiempo, partiendo del panorama que ofrece la creación periodística», mientras el filósofo Peter Sloterkijk establecía el paralelismo entre el trabajo de artistas y periodistas: «el arte de hoy siente una auténtica pasión por la verdad». El ministro alemán de Cultura, Bernd Neumann, identificó al arte y ala prensa como el termómetro de la satisfacción de las sociedades contemporáneas y recordó que «allí donde no hay libertad de arte, tampoco hay libertad de prensa y los derechos humanos de todos los ciudadanos son pisoteados».

La obra de Gerhard Richter es quizá la que más se acerca al diabólico peligro al que se exponen los medios de comunicación, la banalización del mal, con una obra en la que retrata de forma realista a las ocho enfermeras víctimas de un asesino en serie cuyos crímenes fueron seguidos minuto a minuto por la prensa. «Muerte, esperanza, miedo, sexo, dinero, racismo, religión. Esos son nuestros temas y esos son también los temas de los periódicos», explicaban Gilbert & George, en un placentero ejercicio de ósmosis con los periodistas, en el que no evitan, sin embargo, la crítica a la producción en cadena de noticias y la venta de ejemplares como el primero de los objetivos de los periódicos, en su serie London Pictures, realizada con titulares reales de tabloides británicos.

Anselm Kiefer, con la instalación ‘Die Buchstaben’ (Las Letras) muestra su visión sobre los cambios de los medios de comunicación en una gran instalación en al atrio central del museo y el joven iraní Fahrad Moshiri despedaza la censura con Newsstand, un quiosco de prensa de tamaño natural construido exprofeso para ser expuesto en Berlín.

Una de las obras estrella de la exposición es la del disidente chino Ai Weiwei, que ha creado una instalación con varillas de hierro forjado. El material procede de una escuela china derribada por un terremoto que sepultó a un millar de los alumnos y provocó decenas de muertos. El artista pretende enfatizar que la búsqueda de la verdad es imposible en su país.

Rosalía Sánchez, Berlín: Arte y prensa, canibalismo intelectual, EL MUNDO,25 de marzo de 2012

A hora do Planeta

A hora do Planeta

Un ano máis, WWF convoca A hora do Planeta para demostrar que hai moitas persoas dispostas a comprometerse na loita contra o cambio climático.
Podes unirte apagando as luces o sábado 31 de marzo entre as 20:30 e as 21:30.
En Lugo tamén  se van…

Una obra «perdida» de Tamara de Lempicka, a subasta en Nueva York

Una obra «perdida» de Tamara de Lempicka, a subasta en Nueva York

La obra modernista «Nu Adossé», de la artista Tamara de Lempicka, que se perdió en los años veinte, saldrá a la venta a primeros de mayo en Nueva York, a un precio estimado entre los 3 y los 5 millones de dólares (entre 2,25 y 3,75 millones de euros), informó la casa de subastas Sotheby’s.

La obra «Nu Adossé», de Tamara de Lempicka. ABC

La pintura, que se exhibió únicamente en la galería Bottega di Poesia en Milán en 1925, el año en que fue pintado, forma parte de la subasta de arte impresionista y moderno prevista para el próximo 2 de mayo. «‘Nu adossé’ es un clásico ejemplo de la estética sensual y elegante de la artista», señaló la casa de subastas en un comunicado en el que también recordó que la pintura de Lempicka (1898-1980) desapareció de la vista pública en 1925 y que su actual propietario contactó a la firma el año pasado, después de haberla tenido durante años en su casa sin conocer su valor.

La firma indicó también que esta pintura, que se exhibirá en Londres antes de ser subastada en Nueva York, fue ejecutada por la artista modernista «cuando empezaba a ser una pintora seriamente considerada» y su carrera se lanzó tras la exposición de Milán. Allí se expusieron, además de este trabajo, otras muestras de sus obras vanguardistas como «Le Modèle» y «Portrait de la Duchesse de la Salle», considerados entre los más destacados de su carrera y que fueron vendidos por Sotheby’s en mayo de 2009.

Hasta el año pasado se desconocía quién era el propietario del desnudo, que en los catálogos de arte internacionales aparecía con la frase «ubicación desconocida». La firma explicó que su propietario, que reside en la costa Oeste de EE.UU., les contactó en 2011 para ofrecer la obra asesorado por un marchante de arte que le señaló que posiblemente era un Lempicka original, tal como confirmaron los expertos de Sotheby’s después.

Los trabajos de Lempicka cuentan con un buen mercado, señaló la firma, que recordó que en 2011 dos de las obras de la pintora de origen polaco, «La dormeuse» y «Le rêve», fueron subastadas por 6,6 y 8,5 millones de dólares, respectivamente, en precios récord para la artista.

EFE, Nueva York: Una obra «perdida» de Tamara de Lempicka, a subasta en Nueva York, ABC, 26 de marzo de 2012

LA TRAGEDIA DE BHOPAL

LA TRAGEDIA DE BHOPAL

En 1984 la fábrica de pesticidas de la firma Union Caribde tuvo una fuga de gases tóxicos que provocó numerosos muertos. Trabajaremos este tema en Ciudadanía y también nos servirá de reflexión para el tema de la globalización en Sociales. Os de…

Marcel Duchamp, modo de empleo

Marcel Duchamp, modo de empleo

Imagen de juventud del artista Marcel Duchamp

Es casi imposible exagerar la importancia y la influencia de Marcel Duchamp en el arte del siglo XX. De ahí que el lanzamiento del libro Escritos (Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores) resulte un verdadero acontecimiento editorial que contribuirá a descubrir al artista más allá de los tópicos de su teoría de los ready mades, del célebre urinario y del bigote sacrílego sobre la copia de la Mona Lisa.

La versión española, a cargo de José Jiménez, se basa en la de Paul Matisse y Michel Sanouillet de 2008 en Flammarion (que a su vez parte de la efectuada en los cincuenta por el segundo de los autores), y reúne entrevistas, reflexiones de Duchamp sobre su propio trabajo, semblanzas de sus contemporáneos y entradas accidentales en un diario inconcluso.

Aquí adelantamos algunos extractos de un todo de indudable efecto autobiográfico y que funcionan como viajes al universo de uno de los creadores más extravagantes y seguramente incomprendidos del pasado siglo.

A propósito de los ready mades

“En 1913 tuve la feliz idea de fijar una rueda de bicicleta sobre un taburete de cocina y de mirar cómo giraba. Unos meses más tarde, compré una reproducción barata de un paisaje de atardecer invernal, que llamé Pharmacie [Farmacia] tras haberle añadido dos breves toques, uno rojo y el otro amarillo, en el horizonte. En Nueva York, en 1915, compré en una quincallería una pala de nieve sobre la que escribí: ‘En previsión del brazo roto’ (Inadvance of the broken arm).

Fue por esa época cuando se me ocurrió la palabra readymade para designar esta forma de manifestación. Hay un punto que quiero establecer muy claramente y es que la elección de estos ready-mades nunca me vino dictada por ningún deleite estético. Esta elección se basaba en una reacción de indiferencia visual, adecuada simultáneamente a una ausencia total de buen o mal gusto… de hecho una anestesia completa.

Otro aspecto del ready-made es que no tiene nada de único…

La réplica de un ready-made transmite el mismo mensaje; de hecho casi todos los ready-mades que hoy existen no son originales en el sentido usual del término.

Una última observación para concluir este discurso de egomaníaco: como los tubos de pintura empleados por el artista son productos manufacturados y ya hechos, debemos concluir que todas las telas del mundo son ready-mades ayudados y trabajos de acoplamiento”.

Pinceladas vitales

“Lo que no va bien en el arte en este país [se refiere a EE UU, adonde Duchamp se trasladó por primera vez en 1915], y aparentemente también en Francia, es que no hay espíritu de rebeldía; no hay ideas nuevas que surjan de los artistas jóvenes. Estos pretenden lo mismo que sus predecesores, si bien intentando superarles. En arte, la perfección no existe. Y siempre se produce una pausa artística cuando los artistas de un período determinado se contentan con reanudar el trabajo de un predecesor en el punto donde éste lo ha abandonado y con intentar proseguir lo que hacía”.

“El Futurismo era un Impresionismo del mundo mecánico. Era la continuidad directa del movimiento impresionista. Eso no me interesaba. Yo quería alejarme del acto físico de la pintura. Estaba claramente más interesado en recrear ideas en la pintura. Para mí el título era muy importante. Me dedicaba a poner la pintura al servicio de mis objetivos, y a alejarme de la fisicalidad de la pintura. Para mí Courbet había introducido en el siglo XIX la influencia del aspecto físico. Yo me interesaba en las ideas y no simplemente en los productos visuales. Quería volver a poner a la pintura al servicio de la mente. Y, por supuesto, mi pintura fue inmediatamente considerada intelectual, literaria”.

Sobre otros artistas

“Matta, pintor. Unos años antes de la Segunda Guerra Mundial, Matta debutó como arquitecto, pero no tardó en orientarse hacia la pintura y hacia las teorías surrealistas que, aunque ya llevaran veinte años, se habían mantenido en vida gracias a la constante aportación de jóvenes y nuevos talentos. Matta figuró entre los últimos recién llegados. No tuvo que someterse a una rutina de escuela sino que de entrada supo imponer su visión personal. Su primera contribución a la pintura surrealista, y la más importante, fue el descubrimiento de regiones espaciales hasta entonces inexploradas en el campo del arte. Matta siguió a los físicos modernos en la búsqueda de su espacio nuevo que, aunque descrito en la tela, no debía confundirse con una nueva ilusión tridimensional. Su primer período se caracterizó por la lenta transposición de una exposición, el combate con todos los obstáculos de la pintura al óleo, medio que se presta a interpretaciones centenarias.

Ulteriormente, logró introducir en su espacio elementos descriptivos y figurativos que completaron aún más su importante realización. Aunque todavía joven, Matta es el pintor más profundo de su generación”. (M. D., 1946, recogido en Sociedad anónima).

“Joan Miró, pintor. Miró artista alcanzó su mayoría en el momento de terminar la Gran Guerra. Con el fin de las hostilidades llegó la terminación de todos los nuevos conceptos artísticos de antes de la guerra. Un joven poeta ya no podía empezar como cubista o futurista, y Dada era por entonces la única manifestación de importancia. Miró comenzó pintando escenas agrícolas del campo barcelonés, su país natal. Aunque realistas en apariencia, estos primeros cuadros se caracterizaban por un sentido notorio de intensidad irreal. Años más tarde, fue a París y se encontró entre los dadaístas que efectuaban por esa época su transmutación hacia el Surrealismo. Pese a tales contactos, Miró se mantuvo al margen de cualquier influencia directa y expuso una serie de temas donde la forma se hallaba sometida a un cromatismo acentuado y expresaba una nueva cosmogonía bidimensional, sin relación alguna con la abstracción. Realizó asimismo algunas construcciones en relación directa con el Surrealismo, pero el juego de elementos coloreados entre sí sería lo que mejor exteriorizaría su verdadera personalidad”. (M. D., 1946, recogido en Sociedad anónima).

“Pablo Picasso, pintor, escultor, grafista, escritor. El solo nombre de Picasso encarna la expresión de un pensamiento nuevo en el reino de la estética. Entre 1905 y 1910, Picasso, inspirado por las esculturas negras primitivas recientemente introducidas en Europa, llegó incluso a rechazar la herencia de las escuelas impresionista y fauve y a liberarse de cualquier influencia inmediata. La principal contribución de Picasso al arte habrá sido partir de cero y mantener esa frescura con respecto a todos los nuevos modos de expresión que marcarán las diversas épocas de su carrera. El Cubismo, en sí, fue un movimiento artístico en cuyo interior Picasso se limitó a ser un pionero. Nunca se sintió obligado a desarrollar una teoría del Cubismo, pese a haberla elaborado él mismo. Picasso, en cada uno de sus estilos, ha subrayado su intención de liberarse de todas las realizaciones anteriores. Una de las diferencias más importantes entre Picasso y la mayoría de sus contemporáneos, es que, hasta hoy, jamás ha manifestado ninguna señal de debilidad o de repetición en su caudal ininterrumpido de obras maestras. La única orientación permanente en su obra es un lirismo agudo, que, con el tiempo, ha adquirido crueles acentos. De vez en cuando, el mundo se busca una personalidad sobre la que descansar ciegamente –una adoración de esta índole puede compararse a una vocación religiosa y sobrepasa el razonamiento. Hoy en día miles de partidarios de las emociones artísticas sobrenaturales se vuelven hacia Picasso, quien jamás los defrauda”. (M. D., 1943, recogido en Sociedad anónima).

A propósito de mí mismo

Las citas que siguen están sacadas de notas redactadas por Duchamp para una conferencia ilustrada mediante diapositivas, titulada ‘Apropos of Myself’ y dada en inglés en el City Art Museum de San Luis (Missouri) el 24 de noviembre de 1964.

(Retrato del padre del artista)

Tras acabar mis estudios en el liceo de Ruán, fui a París a vivir algún tiempo con mi hermano Jacques Villon, y entré en la Academia Julian, escuela de arte privada, donde solo aprendí a despreciar cualquier formación académica. 1909 y 1910 fueron los años de mi descubrimiento de Cézanne, a quien por entonces solo reconocía una minoría. Este retrato se realizó en 1910 y es una ilustración típica de mi culto a Cézanne unido a mi amor filial. Gracias a… un continuado apoyo financiero de mi padre, pude concentrarme libremente en esa influencia de Cézanne que duró aproximadamente dos años y abrió nuevas perspectivas para mi desarrollo general.

(Aire de París)

A finales de… 1919, volví a América y, queriendo llevar un regalo a mis amigos los Arensberg, le pedí a un farmacéutico parisino que vaciara una ampolla de cristal llena de suero y que la volviera a precintar. Esta es la preciosa ampolla de 50 cm. cúbicos de Aire de París que llevé a los Arensberg en 1919.

Felicitación a Art News

“Bravo for your 60 ism-packed years»

Bravo por vuestros 60 años llenos de «ismos»

(Mensaje de felicitación por el sesenta aniversario de la revista neoyorquina

Art News en Art News, vol. LXI, n.° 8, diciembre de 1962, p. 26).

Invitación a una muestra de Jean Tinguely

Si la scie scie la scie

Et si la scie qui scie la scie

Est la scie qui scie la scie

Il y a Suissscide métalique.

[Si la sierra sierra la sierra

Y si la sierra que sierra la sierra

Es la sierra que sierra la sierra

Hay Suizcidio metálico.]

Tarjeta de invitación a la exposición «Homage to New York» de Jean Tinguely (nacido en Suiza), quien efectivamente se suicidó en el patio del Museo de Arte

Moderno de Nueva York el 17 de marzo de 1960.

Duchamp, entrevistado por James Johnson Sweeney en 1956.

J. J. S. – Este divorcio, esta liberación de toda intervención humana en la pintura y el dibujo, ¿acaso tienen alguna relación con el interés que usted mostró por los ready-mades?

M. D. – Naturalmente, fue mi intento de sacar una conclusión o una consecuencia cualquiera de esa deshumanización de la obra de arte lo que me llevó a concebir los ready-mades. Tal es, como usted sabe, el nombre que di a esas obras, que en realidad ya están hechas. He aquí por ejemplo mi ready-made Cage d’oiseau [Jaula de pájaro]: intente levantarla, es demasiado pesada, pues esos cubos blancos que hay dentro y que parecen terrones de azúcar son en realidad cubos de mármol. Es un ready-made en donde el azúcar se ha vuelto mármol, creando un efecto en cierto modo mitológico. Mire ahora un ready-made que data de 1916. Es un ovillo de cordel entre dos placas de cobre. Antes de que lo hubiera terminado, [el amigo y coleccionista de arte] Walter Conrad Arensberg metió algo en el interior del ovillo, sin decirme lo que era, y por mi parte nunca intenté saberlo. Era una especie de secreto entre nosotros y, como producía un ruido, llamamos al objeto Ready-made à bruit secret [Ready-made con ruido secreto]. Escúchelo. No sé, no sabré nunca si es un diamante o una moneda.

(…)

M. D. –He aquí una pieza que se remonta a la época Dada, la Gioconda adornada con bigote y perilla. Era por mi parte un gesto iconoclasta y violentamente…

J. J. S. – ¿Sacrílego?

M. D. – Sacrílego, blasfemo, todo lo que usted quiera. Pero, además de éste, me quedan del período Dada otros «gestos» del mismo género. Por ejemplo, este cheque desmesurado. Pagué a mi dentista por medio de este instrumento que yo mismo había dibujado, y que estaba emitido por un banco inexistente. ¡Y lo aceptó! Lo más curioso es que diez o quince años más tarde, volví a ver a mi dentista y le compré mi cheque para mi colección personal.

Mire ahora la martingala que concebí para hacer saltar la banca de la ruleta de Montecarlo. ¡Naturalmente, la banca sigue en pie! Pero yo creía haber encontrado un sistema. De modo que emití acciones que luego vendí a diversas personas a fin de constituir un capital destinado a explotar este sistema.

J. J. S. – ¿Llegó a ganar algo?

M. D. – Jamás… Por otra parte, como ya sabe, lo que me interesa es el lado intelectual de las cosas, aunque no me guste el término de «intelecto» demasiado seco, demasiado desprovisto de expresión.

Me gusta la palabra «creer». En general, cuando alguien dice «sé», no se sabe, se cree. Creo que el arte es la única forma de actividad por la que el hombre como tal se manifiesta como verdadero individuo. Sólo gracias a ella puede superar el estadio animal, porque el arte es una salida hacia regiones donde no dominan ni el tiempo ni el espacio. Vivir es creer; al menos es lo que yo creo.

Iker Seisdedos: Marcel Duchamp, modo de empleo, EL PAÍS, 23 de marzo de 2012

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