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La emoción de la verdad

La emoción de la verdad

La esperada exposición de Antonio López en Madrid, la más completa realizada de la obra del pintor, se contempla como si se tratara de dos retrospectivas. Una más física, la otra más conceptual. El suyo es un largo camino hacia la desnudez de la luz

Nevera nueva (1991-1994), de Antonio López.-Con 129 obras, entre pinturas, esculturas, dibujos y bocetos, realizadas entre 1953 y 2010, al final la tan esperada muestra de Antonio López García (Tomelloso, Ciudad Real, 1936) ha resultado ser una retrospectiva. Cualquier exposición de gran calado en un museo de un artista vivo importante siempre genera expectativas sobre cuál será su definitivo curso. En este caso, al especular por si hubiera sido acotada a un periodo de tiempo concreto, el último, o por si se añadiría el contraste de etapas anteriores. Hay que tener en cuenta al respecto que está viva en nuestra memoria la gran retrospectiva de 1993, en la que el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía llegó a reunir 170 obras, lo que invitaba a pensar que la actual quizá se ciñese a lo producido por Antonio López durante estos últimos 20 años. Premio Velázquez de las Artes Plásticas en su edición de 2006, lo que implica según la normativa oficial la realización de una exposición en el MNCARS, también ha podido sorprender que no haya sido así, sino que ahora se exhiba en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid y, luego, en el Museo de Bellas Artes de Bilbao. Sea como sea, teniendo en cuenta que Antonio López no se caracteriza por exhibir su obra con regularidad, tampoco hay que entretenerse demasiado con estas cavilaciones, sobre todo, porque, abarque 60 o 20 años, se presente aquí o acullá, ninguna muestra suya deja de ser una retrospección de un largo trayecto, y, en su caso, afortunadamente para él, le sobran museos en el mundo que pugnan por mostrar su obra.

Dividida en 10 capítulos (se podría decir que siguiendo la norma de la casa, que es el Museo Thyssen, capítulos que responden a los siguientes títulos, un tanto farragosos en el enunciado y contenido: Memoria, Ámbitos, Madrid, Gran Vía, Árbol, Desnudo, Personajes, Interiores, Alimentos y Proyectos), lo relevante en ella es la gran división física que separa, por un lado, lo exhibido en las salas de exposiciones temporales de la planta principal, y, por otro, lo que está ubicado en las correspondientes salas del sótano. Es verdad que el criterio de los comisarios, Guillermo Solana y María López, ha sido entremezclar géneros, temas y épocas, pero la impresión que recibe el visitante es que, en las segundas, gravita más el pasado remoto del artista, mientras que, en las primeras, lo hace la obra más reciente, como si hubiera dos retrospectivas en paralelo.

Cada cual puede vivir y valorar esta segmentación como guste, pero para mí ha resultado muy esclarecedora. En primer lugar -y si nos dejamos llevar, en efecto, por las primeras impresiones-, yo he sentido que la obra exhibida en las salas del sótano, donde predominan las primeras décadas de la trayectoria del artista, es como más física, matérica, terrenal, grávida, barroca, mientras que la que se muestra en la planta de arriba, la de las últimas décadas, es más conceptual, despojada, retroactiva, transparente; en suma, como más aérea. En cualquier caso, estas impresiones personales, incluso si son ilusorias, pueden ayudar a resituar, con un nuevo sentido, la segmentación separadora de partes, porque, según pienso, contribuyen a explicar la intensa y dramática evolución artística de Antonio López, a desentrañar su constante ansia de elevación, en lo que este término implica no sólo de superación, sino de conquista de una mayor ligereza, pureza, decantación, etcétera. Todo lo cual, de ser así, supondría, a su vez, no sólo la posibilidad de poder contemplar adónde se dirige Antonio López, sino, sobre todo, cómo, en el fondo, es.

De todas formas, Antonio López, con 75 años cumplidos, de los cuales más de sesenta de labor artística ininterrumpida, merece que nos esforcemos en apreciar su obra al margen de los tópicos, sobre todo, porque es uno de los pocos artistas contemporáneos que se ha atrevido a ser, de principio a fin, intempestivo. Un gran solitario, pues. Así que olvidémonos del socorrido término del «realismo» y de su larga retahíla de adjetivos, «tradicional», «académico», «español», «madrileño», «moderno», «hiper», «fotográfico», etcétera, y observemos esa senda suya hacia la progresiva retracción, despojamiento y transparencia. Una senda, por tanto, ascética: la de no quedarse sino con lo imprescindible: retraerse de los innecesarios gestos subjetivos; despojarse de la distracción de la golosa materia o del entretenido anecdotario, y, claro, arribar, en lo posible, a la desnuda luz.

Desde mi punto de vista, el primer aviso serio que dio Antonio López sobre la dirección irreversible de su camino se produjo aproximadamente en torno a 1970, pero el momento culminante de la irreversibilidad del mismo es el que está viviendo desde 1990 y ahora mismo. ¿Cómo explicarlo? Hay para mí dos obras -aparentemente muy distintas, pero totalmente interrelacionadas- que explican la primera gran conmoción. Me refiero a Mujer en la bañera (1968) y Conejo desollado (1972): dos cuerpos, dos seres orgánicos, acoplados a dos espacios inorgánicos constrictores, respectivamente un rectángulo y una circunferencia, en los que los visajes de la luz, mediante la refracción acuática o el biselado cristalino, adquieren el poderío de la revelación. También me parece ejemplar de este mismo trance la pareja del dibujo María (1972) y el óleo Madrid desde Torres Blancas (1974-1982), el primero de los cuales marca la forma futura de tratar la figura con la fuerza intimidante de lo arcaico, sin la menor concesión a la mañosería y el sentimentalismo; esto es: con absoluto respeto, mientras el segundo marca, dentro de sus panorámicas urbanas, no sólo la obsesión de geometrizar el espacio para captar el orden cardinal y rítmico de la ciudad; esto es: dominar su horizontalidad, sino también la dimensión vertical del cielo, cuya animación es una inestable alquimia versicolor de celajes. Y aún no me he referido para lo mismo a una obra crucial: el dibujo Estudio con tres puertas (1969-1970), que, como tal espacio vacante, es, sin embargo, desde mi punto de vista, la mejor réplica que se ha hecho a Las meninas, de Velázquez, pero, además, obteniendo el efecto dinámico, zigzagueante, de la cinética luz.

Si en este momento, explicado con estas u otras obras, ya no había duda de que Antonio López no podía salirse del raíl de sí mismo, aún quedaba otra transición radical y emocionante. Es la que emprende, tras la retrospectiva del MNCARS, a comienzos de la década de 1990 y que alcanza su punto crítico a partir del nuevo siglo. De nuevo, con la esporádica ayuda de algunas obras, intentaré esclarecer el desafío emprendido. Por ejemplo, considero crucial para esta nueva etapa y, en general, para todas las panorámicas urbanas que Antonio López lleva pintando casi durante medio siglo, el monumental lienzo, de 250×406 centímetros, Madrid desde la torre de bomberos de Vallecas (1990-2006), obra que se ha replanteado y rehecho durante más de tres lustros. El progresivo cambio de perspectiva tenía mucho sentido porque nuestro país durante estos últimos años, y no digamos la zona elegida por el pintor en esta vista, ha sufrido un cambio enloquecido. De todas formas, al margen de esta situación incontrovertible del cambio urbano, está el problema de la luz del natural, que López consideró idónea al mediodía entre marzo y septiembre, pero lo más interesante fue la decisión de enfocar, concentrando o dilatando la lente, lo que debería ser el campo visual, todo ello, en su caso, sin que la ampliación del horizonte suponga la pérdida del detalle. El dispositivo inicial fue la captación del eje longitudinal desde Vallecas a la plaza de España, a lo que después se superpuso la del transversal desde la depresión del Manzanares hasta la plaza de Castilla. Pero la decisión de incorporar la terraza desde donde pintaba, que no sólo incorpora el «cerca» al «lejos», sino que crea como un vacío, un abismo, en el primer término, está en contraste total con el abigarrado panorama frontal. Aun contado de forma muy sumaria, creo que este embutimiento de todo en apenas un espejo convexo se asemeja a una obra de arte total de la transparencia.

Pero aún habría que hablar de la serie de cabezas de recién nacidos, que, a partir del óleo Carmen (1999), generan una serie indefinida de esculturas de diversos materiales y tamaños, que culminan con Carmen dormida (2006), a través de los cuales la retracción de Antonio López se hace giróvaga y, digamos, búdica. Ojos abiertos y ojos cerrados: el día y la noche, la vida exterior e interior. En fin, este periodo final, donde la escultura y el dibujo han cobrado ímpetu, es el periodo que confirma cómo Antonio López pinta algo más que la realidad: lo emocionante de su verdad.

Francisco Calvo Serraller: La emoción de la verdad, EL PAÍS / Babelia, 16 de julio de 2011

Rubens, Van Dyck y Jordaens, lo próximo del Hermitage Ámsterdam

Rubens, Van Dyck y Jordaens, lo próximo del Hermitage Ámsterdam

pintores_flamencos_en_el_hermitageDel 17 de septiembre de 2011 al 16 de marzo de 2012, el Hermitage de Ámsterdam (Países Bajos) presentará una relevante selección de la colección de arte flamenco del Museo Hermitage de San Petersburgo (Rusia). Una exposición de 75 pinturas y cerca de 20 dibujos, entre los que se encuentran numerosas obras maestras de los tres gigantes de la escuela de Amberes: Peter Paul Rubens, Antoon van Dyck y Jacob Jordaens, así como obras de sus contemporáneos más conocidos.

Con 17 cuadros y numerosos dibujos, Peter Paul Rubens (1577-1640) acaparará gran parte de la atención en esta muestra. No es de extrañar, ya que fue el más importante, talentoso e influyente de los pintores flamencos del siglo XVII. Además, se le consideraba un noble afable, un diplomático y un coleccionista, y su estudio era una empresa floreciente. Fue un fenómeno de su tiempo, un homo universalis. Tanto sus obras religiosas como las profanas ilustran su inigualable talento. Uno de los puntos culminantes es su famoso Descendimiento de la cruz (aprox. 1618), en el que Rubens representa el sufrimiento de Cristo de forma convincente y llena de dramatismo. Esta pintura nunca ha sido prestada con anterioridad.

El mejor alumno de Rubens

Su influencia y las imitaciones de que fue objeto están también muy presentes en la exposición. Los elegantes y refinados retratos de Antoon van Dyck (1599-1641), el mejor alumno de Rubens, ocupan un lugar muy importante. En torno al año 1638 retrató al monarca inglés Carlos I y a su esposa Enriqueta María, hija del rey de Francia. Van Dyck, quien llevaba algunos años como pintor de la corte real, ya había recibido el título de sir.

El tercer gran maestro de la escuela flamenca, Jacob Jordaens (1593-1678), no fue alumno de Rubens pero sí estuvo influenciado por él. Sus majestuosas pinturas permiten al que las contempla disfrutar de la chispeante alegría de vivir flamenca. Incluso sus obras históricas estaban impregnadas del ambiente flamenco.

Por primera vez en Holanda

Pájaros cantores, piezas de caza recién capturadas y ramilletes florales decoran los bodegones de Frans Snijders, pero también estarán presentes las escenas costumbristas con imágenes cotidianas que hicieron famoso a David Teniers el Joven. Hay un conmovedor retrato de familia de Cornelis de Vos. Y también obras de otros importantes pintores flamencos se mostrarán en todo su esplendor en el Hermitage de Ámsterdam.

Esta colección visita por primera vez los Países Bajos. Muchas de las obras expuestas fueron adquiridas por Catalina la Grande en el siglo XVIII. Antes, pertenecieron a exquisitas colecciones, como las de Pierre Crozat o Heinrich von Brühl. La mayoría de las pinturas fueron hechas por encargo de iglesias y por mecenas seculares de Amberes y de otras ciudades europeas. Vieron la luz en el contexto de la Guerra de los Ochenta Años y la Contrarreforma. La respuesta católica a la reforma estimuló a iglesias y a particulares a encargar obras religiosas a gran escala.

Ámsterdam. Rubens, Van Dyck & Jordaens Pintores flamencos en el Hermitage Ámsterdam. Hermitage Museum. Del 17 de septiembre de 2011 al 16 de marzo de 2012.

Últimos misterios de la tumba de Djehuty

Últimos misterios de la tumba de Djehuty

El proyecto español de excavación en Luxor cumple 10 años y seguirá «otro siglo»

José Manuel Galán, en la tumba del alto funcionario egipcio. ABC

El día en el que el pueblo egipcio se levantó contra el tiranosaurio Mubarak, el arqueólogo José Manuel Galán y su equipo iban a celebrar su décimo aniversario de excavación ininterrumpida en la tumba de Djehuty, necrópolis de Dra Abu el-Naga, orilla occidental de Luxor, antigua Tebas. Sobre el mantel de la casa rural (el mítico Marsam) que los acoge, tarta, sangría, jamón serrano y una gran amistad forjada tras una década de prodigiosos descubrimientos en el Atapuerca de Egipto. Los resultados de esta campaña, como el misterioso hallazgo de 80 figurillas de barro de 3.000 años de antigüedad, los presentó Galán en el CSIC, en un acto presidido por la ministra Cristina Garmendia.

Cuando surgieron las primeras revueltas egipcias, el equipo de Galán se vio obligado a interrumpir su extraordinario trabajo de rescate del antiguo Egipto: el nuevo Egipto se estaba levantando contra el opresor. Emoción y trascendencia: «Para la sociedad egipcia y para nosotros, era un cambio muy importante pasar de la dictadura a tratar de instaurar la democracia —explica Galán—. Aportaremos nuestro granito de arena para que haya paz y estabilidad». Durante diez años, Galán y su equipo han contratado a un centenar de trabajadores nativos de Luxor y alrededores que «más que amigos son parte de nuestra familia, por lo que nos preocupan y les deseamos lo mejor».

Doce tumbas desconocidas

En el cuaderno de bitácora de la excavación de Djehuty (www.excavacionegipto.com), fuente pionera en internet desde hace una década cuando apenas existían los blogs, José Manuel Galán y su equipo anotan: «…El mudir preparó una sangría versión West Bank, con vino Omar Khayyam y Sprite, salteado con pedazos de limones y naranjas de aquí buenísimas. Pero eso no fue nada comparado con el estupendo salmorejo de Angie, las tortillas de patata, y el “mullaor” de Joan (parecido a la escalibada). Dos fabulosas tartas endulzaron el final. Un festín, como si se tratara de la celebración de la “bella fiesta del valle” en honor a Djehuty. ¡Larga vida a Djehuty! Di-ankh-er-djet-neheh mi-Ra…». Sobre las cinco de la tarde del viernes 28 de enero, mientras degustan la tarta del X aniversario, saborean un ron Matusalem o un Macallam, o fuman una «shisha» de cereza, en Luxor las revueltas son más suaves que en El Cairo. Pero, aún así, arde en llamas un edificio del Gobierno, un par de estaciones de policía, se apedrea la biblioteca Suzanne Mubarak: «El epílogo, horas después, fueron gases lacrimógenos, carreras por las calles y disparos al aire… Era mejor perder la mitad de una campaña que lamentar pérdidas más graves». Galán y su extraordinario equipo volverán en 2012: «Nos esperan enterradas una docena de tumbas de Djehuty y Hery nuevas desconocidas».

Antonio Astorga, Madrid: Últimos misterios de la tumba de Djehuty, ABC, 13 de julio de 2011
‘Airbags’ para salvar a la madre de las pirámides de Egipto

‘Airbags’ para salvar a la madre de las pirámides de Egipto

Grandes bolsas de aire sujetan la estructura.| Cintec.

Todo son achaques cuando se cumplen 4.700 años entre los rigores del desierto. La pirámide escalonada del faraón Zoser (2687 a.C – 2668 a.C.), maltrecha tras sobrevivir a un terremoto en 1992, se mantiene en pie con la ayuda de unos enormes ‘airbags’ mientras un equipo de expertos británicos y egipcios trabaja en su estructura para curar las heridas.

La pirámide del faraón Zoser (2687 a.C - 2668 a.C.). | F. Carrión.La primera gran construcción en piedra del mundo lleva cuatro años postrada en un quirófano. Una prueba de rayos láser dictaminó que la pirámide, levantada en la III dinastía por el sumo sacerdote Imhotep, tenía un elevado riesgo de colapso. La edificación, menos majestuosa que el trío de la meseta de Giza, es el resultado de la superposición de seis mastabas, una estructura truncada de adobe en forma piramidal en cuya cámara subterránea estaba ubicada la tumba real.

Sita a unos 25 kilómetros al sur de El Cairo, la pirámide más popular de la necrópolis de Saqara se sometía desde 2007 a un lento lavado de cara al mismo tiempo que los ingenieros buscaban el modo de reforzar su castigado esqueleto.

Tecnología militar

«Nos enfrentábamos a un problema poco habitual: contar con toneladas de piedras irregulares dispuestas a presión en la abertura de 8 metros cuadrados que forma el techo de la cámara funeraria», explica a ELMUNDO.es el experto Peter James, director de Cintec, la compañía británica encargada de estabilizar su estructura. «La cuestión era cómo asegurar los bloques sin mover ni cambiar ninguna de las fuerzas que actúan sobre ellos. Cualquier modificación podría haber provocado un hundimiento inmediato», agrega.

La empresa de ingeniería, que ha trabajado anteriormente en el Palacio de Buckingham o la Casa Blanca, halló la solución en la innovación empleada por las tropas británicas en Afganistán. El invento consiste en una bolsa de agua que ayuda a amortiguar el efecto de los artefactos explosivos. Fabricadas con el mismo tejido y adaptadas a las diferentes formas de la cúpula de la cámara funeraria, 18 enormes bolsas de aire han sido colocadas en el interior de la pirámide con el objetivo de «impedir que la estructura ceda ante las cargas de compresión».

Proteger el esqueleto de la pirámide

La pirámida quedó maltrecha tras el terremoto de 1992. | Cintec.Una vez consolidado el armazón, este soporte provisional ayudará al equipo -que rehabilitó el castillo de Windsor tras el incendio de 1993- a restaurar el techo de la cámara funeraria que, debido a las fuerzas sísmicas, había perdido su forma plana hasta convertirse en «una cúpula invertida que carecía de apoyos y podría haberse desplomado en cualquier momento», relata James.

Según Hasam Iman, ingeniero del equipo egipcio, el proyecto rehabilitará un complejo sistema de galerías subterráneas y almacenes y once pozos de 32 metros, entre ellos, el que alberga la cámara funeraria del rey, de siete metros de anchura y construida en granito con revestimiento en yeso.

Recuperar a la madre de todas las pirámides aún necesitará tiempo. James enumera las siguientes fases: «Recolocaremos las piedras y, mediante la perforación en seco, instalaremos una red con anclajes de acero de 2 a 3 metros para evitar que las piedras caigan a la cámara funeraria incluso en caso de cargas sísmicas».

Con el corazón a salvo, el faraónico plan de restauración sólo finalizará cuando la pirámide luzca una apariencia remozada, resultado de un trabajo de ‘lifting’ a base de limo y piedra que permanece paralizado desde la revolución del pasado enero.

Francisco Carrión | El Cairo: Airbags’ para salvar a la madre de las pirámides de Egipto, ABC, 13 de julio de 2011

EL PINO NEGRO

EL PINO NEGRO

El Pinus uncinata , también conocido como pino negro de montaña, Pino moro, Pino uncinado es una especie forestal (muy a menudo utilizada en repoblaciones), que crece sobre los 1000 metros, aguantando bien las fuertes heladas invernales Sin embargo, necesita unas precitaciones mínimas de 1.000 milímetros y puede llegar a alcanzar los 25 metros en […]

Las obras cubistas de Diego Rivera se expondrán en septiembre en Sevilla

Las obras cubistas de Diego Rivera se expondrán en septiembre en Sevilla

Un cámara graba el cuadro 'Dos mujeres' de la muestra que actualmente se exhibe en Málaga.La Casa de la Provincia acogerá la primera muestra en Europa de las piezas que el mexicano pintó en su etapa en el Viejo Continente · En 1910, se instaló en el barrio de Montparnasse, donde vivían Picasso y Modigliani
La pintura mural de Diego Rivera (Guanajuato, 1886-Ciudad de México, 1957) es internacionalmente reconocida y ha sido objeto de múltiples investigaciones, libros y exposiciones en todo el mundo. Menos conocida es la obra que realizó en Europa, donde residió casi 14 años, entre 1907 y 1921, una etapa que representaría un tercio de toda su obra artística. Es precisamente esta parte de su producción la que protagoniza la muestra Diego Rivera, cubista. De la Academia a la Vanguardia. 1907-1921, que en septiembre inaugurará la temporada cultural en la Casa de la Provincia de Sevilla y que actualmente se exhibe en el Museo del Patrimonio de Málaga. La exposición, que patrocina la Obra Social de Unicaja y que visitará Sevilla hasta finales de octubre, supone la primera de temática cubista con la obra de Rivera que se realiza en Europa, como apunta Julio Niebla, comisario, junto con el mexicano Luis Martín Lozano, de este proyecto divulgativo.

Hasta una treintena de paisajes, bodegones y retratos componen este recorrido por la etapa europea de uno de los pintores americanos más celebres e influyentes del siglo XX. En todas ellas, el mexicano proyecta las tendencias que asimiló en ese «camino físico y artístico», apunta el comisario, desde el impresionismo al posimpresionismo, de Paul Cézanne a Auguste Renoir o Jean Auguste Dominique Ingres, hasta los neoclasicismos de vanguardia, con una etapa muy fructífera en relación con el cubismo. «Rivera entra en contacto con una realidad muy diferente a la suya, va haciendo indagaciones y estudios en torno a esas vanguardias que, finalmente, se reflejan en las obras que pintó en aquellos años», explica Niebla, director de la empresa de gestión cultural Inparce Barcelona.

La propuesta, que ha supuesto cuatro años de investigación y trabajo, según su responsable, reúne piezas, «muchas de ellas inéditas», cedidas por particulares e instituciones públicas procedentes de una decena de museos y colecciones americanas y europeas. Entre la nómina de colaboradores de esta celebrada cita pictórica figuran, entre otros, el Instituto Veracruzano de Cultura, el Museo Amparo, el de Guadalajara y la Fundación JAPS de México; también han participado la Colección Clarissa y Edgar Bronfman Jr., el Museo Voloshin de Ucrania y pinacotecas de Holanda y Noruega.

Retrato de Martín Luis Guzmán, de la colección Fundación Televisa. Aunque en su conjunto la exposición supone una «aportación novedosa» al estudio de la obra de Rivera, la cita cuenta con préstamos de enorme singularidad como Naturaleza muerta española, que forma parte de la colección permanente de la National Gallery of Art de Washington, pieza que es la primera vez que participa en una exposicion de Rivera en Europa después de que fuera presentada por el propio autor en Madrid en 1915. También sobresalen el célebre Techos de París, impregnado de la bohemia de la época, y procedente de los fondos de la Fundación Televisa, «es la primera vez que se incluye en un catálogo del Rivera cubista», indica el comisario. Y, por citar otra de las joyas de la exposición, el hermoso óleo Dos mujeres, de la colección de la Fundación Arkansas Art Center, fechado en 1914 y que ha sido elegido como imagen de la portada del catálogo de la muestra.

decisivo viaje a Europa

El repaso a la treintena de cuadros que componen esta cita es, además, un recorrido por los lugares y personajes que el mexicano encontró en su periplo europeo desde que en 1907 Diego Rivera lograra viajar al Viejo Continente gracias al apoyo del gobernador de Veracruz. En Madrid, frecuentó una academia de pintura durante dos años y se interesó por la obra de El Greco. En 1909, el mexicano emprendió un viaje por Europa que lo llevó a París, Brujas, Gante y Londres. En la ciudad belga, conoció a la pintora rusa Angelina Beloff, quien se convertiría en su primera esposa. Después de un breve viaje por su país natal, en 1910, Rivera se instaló en París con Angelina en el barrio de Montparnasse, donde también vivían Picasso, Braque y Modigliani, así como varios integrantes del movimiento futurista italiano. Es a partir de aquí cuando Rivera, como apunta el comisario Julio Niebla, desarrolla las claves del cubismo órfico, basado en la separación de los planos mediante el color. Ejemplos de ellos son algunos de los cuadros que viajarán a Sevilla como el Paysahe de Fontenay y Paisaje de Archachón, inspirado en las vistas y la cerámica típica de Palma de Mallorca.

Con el estallido de la Primera Guerra Mundial el mexicano buscó refugio en España, entre Barcelona y Madrid. El audaz Ramón Gómez de la Serna preparaba en aquellos años la exposición Los pintores íntegros (Madrid, 1915), que pasaría a la historia como la primera muestra de arte moderno en la capital española. Entonces, incluyó en el catálogo varios cuadros de Rivera de esta etapa. Algunos de los cuales, casi cien años después, llegan por primera vez a Sevilla.

Patricia Godino, Sevilla: Las obras cubistas de Diego Rivera se expondrán en septiembre en Sevilla, Diario de Sevilla, 13 de julio de 2011
Hallada en Italia una gigantesca estatua del emperador romano Calígula

Hallada en Italia una gigantesca estatua del emperador romano Calígula

Fue localizada en enero por la Guardia de Finanzas italiana durante un control cuando estaba a punto de ser transportada al extranjero

La estatua de Calígula. ABC

Las autoridades italianas presentaron ayer en Roma el hallazgo de una gigantesca estatua de mármol del emperador romano Cayo Julio César Augusto Germánico, más conocido como Calígula (12-41 d.C.), sentado en un trono al estilo Zeus.

La estatua, de 2,5 metros de altura, fue localizada el pasado enero en la localidad de Ostia, próxima a Roma, por la Guardia de Finanzas italiana durante un control, cuando estaba a punto de ser cargada en un contenedor para ser transportada al extranjero.

La pieza, que se encuentra fragmentada en varias piezas, provenía de una excavación ilegal en una zona del municipio de Nemi, en la provincia de Roma, en la que no se tenía constancia del paso de Calígula, informó el Ministerio de Cultura italiano en un comunicado.

La estatua, que tras ser restaurada pasará a ser expuesta en un museo de Nemi, muestra a quien fuera emperador de Roma desde el 37 al 41 d.C. sentado en un trono al estilo Zeus y luce en el pie izquierdo el típico calzado de los legionarios, la «caliga», que había utilizado desde la infancia, lo que le valió el apelativo por el que pasó a la Historia.

Violación de investigaciones arqueológicas

Los dos supuestos responsables de esa excavación ilegal han sido ya puestos a disposición judicial por una posible violación de investigaciones arqueológicas y posesión ilícita de bienes culturales pertenecientes al Estado. El descubrimiento de esta estatua ha permitido a las autoridades italianas llevar a cabo una excavación «de urgencia» en la misma zona donde fue encontrada, lo que les ha llevado a descubrir los restos de un complejo termal de la época imperial romana y unas 250 piezas de interés histórico arqueológico.

Cracovia acoge los tesoros de la Corona Española

Cracovia acoge los tesoros de la Corona Española

velazquez El Museo Nacional de Cracovia (Polonia) acogerá desde el próximo miércoles, 13 de julio, Los Tesoros de la Corona Española, una exposición de obras maestras de los siglos XV al XIX prestadas para la ocasión por el Patrimonio Nacional español. Este acontecimiento es fruto de la colaboración existente entre ambas instituciones, que comprende el intercambio de exposiciones entre los dos países gracias al apoyo de Acción Cultural España (AC/E).

En virtud de este acuerdo, el Museo Nacional de Cracovia ya ha organizado una exposición en el Palacio Real de Madrid –Polonia. Tesoros y Colecciones Artísticasque está cosechando un importante éxito. Ambas muestras conmemoran la Presidencia Polaca de la Unión Europea.

En Los Tesoros de la Corona Española se mostrarán obras de la máxima calidad artística que constituyen una sucinta guía de la historia de las colecciones reales españolas. Estas colecciones reflejan la evolución en los gustos de la Corte, su influencia en la sociedad y la pasión por el arte tanto nacional como extranjero de los distintos monarcas españoles.

Joyas excepcionales

Entre las obras maestras que se han trasladado a Cracovia se encuentran algunas de las realizadas por los mayores maestros de la historia del arte: El Greco, Goya, Ribera, Tiziano, Veronés o Zurbarán. Destacan, por su especial importancia para el público polaco, los retratos del futuro Rey Zygmunt Vasa III y la Princesa Anna Maria Vasa realizados por Marcin Kober. También se exhibirán magníficas obras de arte decorativo, que abarcan desde orfebrería y armaduras hasta porcelanas, objetos de vidrio y muebles.

Estos tesoros han sido prestados para la ocasión por el Palacio Real de Madrid, la Real Armería de Madrid, el Real Monasterio de Santa Clara de Tordesillas, el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial y el Real Sitio de San Lorenzo de El Escorial, todos ellos gestionados por Patrimonio Nacional.

Ribera: San Jerónimo, meditando
Marcin Kober: Princesa Anna María Vasa de Polonia
El Greco: La adoración del nombre de Jesús

Cracovia (Polonia). Los Tesoros de la Corona española. Museo Nacional de Cracovia. Del 13 de julio al 9 de octubre de 2011. Comisario: Gabriel Moya.

Cracovia acoge los tesoros de la Corona Española, hoyesarte.com, 11 de julio de 2011

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