febrero 2022

La leyenda del juego del Ajedrez

En el capítulo XVI del libro «El hombre que calculaba», de Malba Tahan, se cuenta la famosa leyenda sobre el origen del juego del ajedrez, que Beremiz Samir, el Hombre que Calculaba, narra al Califa de Bagdad.

-¡No creo que el ingenio humano pueda producir una maravilla comparable a este juego tan interesante e instructivo! Moviendo estas piezas tan sencillas, acabo de aprender que un rey nada vale sin el auxilio y la dedicación constante de sus súbditos, y que a veces, el sacrificio de un simple peón vale tanto como la pérdida de una poderosa pieza para obtener la victoria…

-Quiero recompensarte, amigo mío, por este maravilloso regalo que tanto me ha servido para el alivio de mis viejas angustias. Dime, pues, qué es lo que deseas, dentro de lo que yo pueda darte, a fin de demostrar cuán agradecido soy a quienes se muestran dignos de recompensa…

-Nada más sencillo, explicó Sessa. Me daréis un grano de trigo para la primera casilla del tablero; dos para la segunda; cuatro para la tercera; ocho para la cuarta; y así, doblando sucesivamente hasta la sexagésimo cuarta y última casilla del tablero. Os ruego, ¡oh rey!, de acuerdo con vuestra magnánima oferta, que autoricéis el pago en granos de trigo tal como he indicado…

-¡Insensato!, exclamó el rey. ¿Dónde aprendiste tan necio desamor a la fortuna? La recompensa que me pides es ridícula. Bien sabes que en un puñado de trigo hay un número incontable de granos. Con dos o tres medidas te voy a pagar sobradamente, según tu petición de ir doblando el número de granos a cada casilla del tablero. Esta recompensa que pretendes no llegará ni para distraer durante unos días el hambre del último paria de mi reino. Pero, en fin, mi palabra fue dada y voy a hacer que te hagan el pago inmediatamente de acuerdo con tu deseo.

-¡Rey magnánimo!, declaró el más sabio de los matemáticos. Calculamos el número de granos de trigo y obtuvimos un número cuya magnitud es inconcebible para la imaginación humana. Calculamos en seguida con el mayor rigor cuántas ceiras correspondían a ese número total de granos y llegamos a la siguiente conclusión: el trigo que habrá que darle a Lahur Sessa equivale a una montaña que teniendo por base la ciudad de Taligana se alce cien veces más alta que el Himalaya. Sembrados todos los campos de la India, no darían en dos mil siglos la cantidad de trigo que según vuestra promesa corresponde en derecho al joven Sessa.

El número de granos de trigo se puede calcular como la suma de los 64 primeros términos de la progresión geométrica: 1, 2, 4, 8, 16, 32, 64, 128, …, obteniendo:

Imagen extraída del vídeo «Inspirations» de Cristóbal Vila.  
 

 

Proporciones poligonales

El número cordobés, proporción cordobesa o proporción octogonal, se obtiene como la razón entre el radio de la circunferencia circunscrita a un octógono regular y el lado del octógono. Si se calcula esta razón en cada uno de los polígonos regulares se obtienen distintas proporciones que llamaremos proporciones poligonales. Con estas proporciones se pueden construir rectángulos de igual forma que se construye el rectángulo cordobés.

Haz «click» sobre la imagen para abrir la construcción con GeoGebra y seguirla paso a paso.

Rombo inscrito en un hexágono

Dos vértices opuestos de un rombo coinciden con dos vértices opuestos de un hexágono regular y los otros dos vértices del rombo coinciden con los puntos medios de dos lados opuestos del hexágono, según se observa en la figura. Si el lado del hexágono mide 1 cm, calcula la relación entre el área del hexágono y el área del rombo.

María Goeppert Mayer

 
Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia.
 
«Las Matemáticas comienzan a parecerse demasiado a resolver un puzle. La Física también, pero son puzles creados por la naturaleza, no por la mente del hombre».
 
María Goeppert Mayer.
Katowice, 28 de junio de 1906 – San Diego, 20 de febrero de 1972.
Física teórica estadounidense. Premio Nobel de Física en 1963..

Ecuaciones diofánticas

Diofanto fue un matemático griego del siglo III. Se dedicó al estudio de la Teoría de Números.

Una ecuación diofántica es una ecuación lineal de la forma ax+by=c, con a, b y c números enteros y las soluciones {x0, y0} también números enteros. Una ecuación diofántica tiene solución entera si y solo si el máximo común divisor de los coeficientes a y b divide al término independiente c.

Ejemplo 1. La ecuación 2x+3y=7 tiene solución entera porque m.c.d.(2,3)=1 es divisor de 7.

Algunas soluciones enteras son:  {x=–4, y=5}, {x=–1, y=3}, {x=2, y=1}, {x=5, y=–1}, …

Ejemplo 2. La ecuación 4x+6y=5 no tiene solución entera porque m.c.d.(4,6)=2 no es divisor de 5.

Ninguna pareja de números enteros, {x0, y0}, puede ser solución de la ecuación porque la expresión 4x0+6y0 es siempre un número par.

Cuadrado mágico aditivo de orden 9

El siguiente cuadrado mágico aditivo de orden 9 está construido con los 81 primeros números naturales. Tiene constante mágica 369. 

• Si se divide en nueve cuadrados de 3×3, cada uno de ellos es un cuadrado mágico aditivo, aunque con una constante mágica distinta. Pero el cuadrado de 3×3 formado por las constantes mágicas de cada uno de ellos, es un cuadrado mágico aditivo de constante mágica 369.

• Los cuadrados formados por los números que ocupan la misma posición en cada uno de los nueve cuadrados anteriores, también son cuadrados mágicos. La constante mágica se indica debajo de cada uno.

• Las constantes mágicas de estos cuadrados también forman un cuadrado mágico de constante mágica 369.

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