LIBRO DE ACTAS DEL III CONGRESO INTERNACIONAL SOBRE DIAGNÓSTICO Y ORIENTACIÓN: La Orientación Educativa en la Sociedad Actual (8, 9 y 10 de septiembre de 2016)

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LIBRO DE ACTAS: La Orientación Educativa en la Sociedad Actual

Recomendamos la lectura del Capítulo 4. LAS EMOCIONES en el proceso de Aprendizaje del Alumnado (páginas 77-90). En la base de muchas sospechas de TDAH, afectación neurobiológica, con frecuencia encontramos una problemática emocional; confundimos muchos comportamientos con síntomas de patología por la gran implicación que poseen las emociones en la conducta y su autorregulación, y en la cognición (atención, memoria, concentración, etc.) y, por ende, en el aprendizaje, sobre todo, de los más pequeños. Animamos a valorar estos aspectos fundamentales para educar a niños felices. Pero, ¿cómo hacerlo?; en el Capítulo 8. MIRARME PARA VER AL OTRO: La Comunicación y la Escucha Activa desde una Perspectiva Humanista, una orientadora de Almería, desde una metodología vivencial, anima en el Taller que plantea a tomar conciencia de que para poder acompañar a nuestro alumnado en su camino de autoconocimiento, primero debemos realizar nosotros esta travesía interior, de que nosotros somos nuestro mayor recurso en nuestro desempeño profesional, y de la influencia que ejercemos sobre el otro. Pretende ofrecer una visión para rehumanizar la educación, dar importancia al desarrollo emocional, al aprendizaje inter-relacional, y acentuar los sueños y en las ilusiones de alumnos y de nosotros mismos como docentes, única vía para conseguir el fin último en la vida: ser felices; Para terminar, nos regala un cuento como invitación a reflexionar sobre la importancia de respetar las individualidades de nuestro alumnado y apoyar sus cualidades:

-El Pato en la Escuela-

Cierta vez, los animales del bosque decidieron hacer algo para afrontar los problemas de su mundo nuevo, y organizaron una escuela. Adoptaron un currículo de actividades consistente en correr, trepar, nadar y volar y, para que fuera más fácil enseñarlo, todos los animales se inscribieron en todas las asignaturas.

El pato era estudiante sobresaliente en la asignatura natación. De hecho, superior a su maestro. Obtuvo un suficiente en vuelo, pero en carrera resultó deficiente. Como era de aprendizaje lento en carrera, tuvo que quedarse en la escuela después de hora y abandonar la natación para practicar la carrera. Estas ejercitaciones continuaron hasta que sus pies membranosos se desgastaron, y entonces, pasó a ser un alumno apenas mediano en la natación. Pero la media se aceptaba en la escuela, de manera que a nadie le preocupó lo sucedido salvo, como es natural, al pato.

La liebre comenzó el curso como el alumno más distinguido en carrera pero sufrió un colapso nervioso por exceso de trabajo en natación.

La ardilla era sobresaliente en trepa, hasta que manifestó un síndrome de frustración en la clase de vuelo, donde su maestro le hacía comenzar desde el suelo, en vez de hacerlo desde la cima del árbol. Por último enfermó de calambres por exceso de esfuerzo, y entonces, la calificaron con 6 de 10 en trepa y con 4 de 10 en carrera.

El águila era un alumno que daba problemas y recibió malas notas en conducta. En el curso de trepa superaba a todos los demás en el ejercicio de subir hasta la copa del árbol, pero se obstinaba en hacerlo a su manera.

Así, mientras todos los animales trataban de ser los mejores en habilidades que no eran las que mejor definían su perfil, iban perdiendo la ilusión y el entusiasmo por esforzarse y superarse en aquello en lo que, inicialmente, sí tenían buenas cualidades. Y así, poco a poco, estos animales fueron perdiendo su esencia, sus dones y la ilusión por aprender y mejorarse cada día, hasta llegar olvidar cuál era el sentido que, tiempo atrás, había tenido su vida.

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C.O.