Querido alumnado y familias

Al final de este insólito curso escolar ha llegado el momento de la reflexión y el balance.

   Nos pilló a todos la situación de improviso, un virus dio un vuelco a nuestras vidas y de la noche a la mañana nos encontramos en nuestras casas delante de un ordenador e intentando dar continuidad y normalidad a una educación que era todo menos normal. Las clases continuaron adaptándose a las nuevas circunstancias, plataformas virtuales, clases on line y una lista interminable de tareas que al principio nos agobiaron a todos. Las circunstancias de cada uno de vosotros han sido muy diferentes, vuestro acceso a la tecnología, vuestras situaciones familiares, vuestras casas… Sabemos que en algunos casos la situación ha sido realmente difícil, pero si hay un elemento común a la mayoría, éste ha sido el del esfuerzo y la capacidad de adaptación. Con las notas en la mano hay que daros la enhorabuena alumnos y alumnas por vuestro empeño y a vuestras familias por habernos acompañado en esta labor educativa sumándolo a sus tareas laborales y familiares. Aquellos que no habéis obtenido los resultados deseados no abandonéis, en septiembre tendréis una segunda oportunidad y ya os decimos que el esfuerzo merece la pena.

   Este complicado curso ha dejado sin acto de graduación a nuestros graduados, sabemos que lo echaréis de menos pero a cambio habéis tenido un curso que no podréis olvidar, en los que la vida os ha permitido el privilegio de aprender importantes lecciones de vida, que en los cursos normales la exigencia del temario no os lo permite: la fragilidad de la vida, que lo importante y lo que nos hace felices ya lo tenemos, y está más cerca de lo que pensamos; un abrazo, una comida familiar o una cena con amigos, la solidaridad, el trabajo colaborativo , el valor de nuestros mayores, la empatía , la resiliencia y un largo etc en el que este año os habéis graduado con honor y que os será realmente útil en los caminos que emprenderéis.

   Vuestros profesores nos hemos preocupado por vosotros, nos hemos esforzado, y mucho, por haceros llegar nuestra guía y que nunca os sintierais solos y continuarais aprendiendo. En este momento nos sentimos muy orgullosos de vosotros y de vuestras familias. Preparamos el próximo curso con el deseo de que la normalidad se vuelva a instalar en nuestra vida y que contemos con vuestra presencia en nuestro instituto pero si algo en algún momento lo volviera a impedir, contamos con la experiencia vivida que nos ayudará en la labor.

Felices vacaciones y merecido descanso. En septiembre esperamos veros presencialmente.

 

Claustro IES Santiago Ramón y Cajal