Torneo de los dos filósofos.

Una vez cada treinta años se celebra el famoso Torneo de los Dos Filósofos. Los alumnos/as de Segundo de Bachillerato del IES Delgado Hernández  son invitados a participar para conquistar la gloria eterna. Este año hay dos temas alternativos del ensayo a presentar: 

a) ¿Qué relación hay, si la hay, entre la ley natural de Tomás de Aquino y el ius cogens?. 

b) ¿Qué relación hay, si la hay, entre el imperativo categórico kantiano y las bases para una sociedad democrática?.

Bases:

1. El ganador tendrá una camiseta especial conmemorativa de la filosofía como premio. Será entregada en acto público.

2. Los ensayos del vencedor y de quienes sean declarados aptos supondrán una evaluación positiva en la asignatura, a determinar en moodle.

3. El ensayo tiene un mínimo de cuatro folios y un máximo de cinco. Por una cara. Se presentará en formato PDF Debe contar con nombre del alumno/a, grupo.

4. Corrección según la rubrica de ensayos del curso actual:

Una rúbrica. Examen, ensayo

5: Jurado: el profesor de la asignatura.

6. Plazo: hasta el 30 de abril.

La locura. Descartes, Foucault, Derrida. Pascal.

Ignacio Escañuela Romana.
 
Esto es un diálogo entre mi interpretación y los textos de Foucault (Prólogo a la Historia de la Locura) y Derrida (Cogito e historia de la locura).
 
Pascal: «los hombres están tan necesariamente locos que sería estar loco, por otro giro de la locura, no estar loco». ¿Qué nos quiere decir Pascal?. Si todos los hombres estamos locos, entonces el cuero es considerado loco. Pero, ¿Qué es locura?. Si me voy al diccionario de Ferrater Mora: desde el principio, los filósofos consideraron a la locura desde dos acepciones distintas. Una, es similar al entusiasmo: Platón nos habla de la locura como posesión por es entusiasmo, período en el cual el sujeto creador es más original. Surgiría la poesía, la filosofía, … Esta idea se repite a lo largo de la historia de la filosofía. Dos, la locura como enfermedad física y/o mental.
 
Para Foucault la locura sería (Diccionario) un problema epistemológico: la locura es una forma de razón, pero es separada de la racionalidad por una determinada concepción de qué sea conocimiento. El loco es separado social y axiológicamente del resto de las personas, para así reafirmar una línea de razón que relega a todo aquel que no esté de acuerdo. Al loco se le deja la libertad de serlo, no es sometido a coerción para cambiar su discurso, pero esa libertad es un encierro pues se le está excluyendo. 
 
Es decir, Foucault nos dice que el hombre moderno o cuerdo no se comunica con el loco, ni al contrario. dejan de tener un lenguaje en común: dejan de compartir ningún principio de verdad que les permitiese comunicarse en un terreno común. La locura sería experimentada en la Edad Media como algo humano, una experiencia más; frente a la ápoca moderna que confina a esa locura fuera de la sociedad y del conjunto cultural e histórico. 
 
Problema de exponer la idea de Foucault. Que, como señala Derrida, se rechaza la razón clásica o «policíaca». Se trata de que la locura haga la historia de sí misma. Pero estoy escribiendo, ahora mismo, con la razón clásica o cartesiana y me planteo que las cuestiones son verdaderas o falsas y trato de fundarlas para el lector. Entonces Derrida nos habla de comprender el signo como tal, en sí mismo, del sentido «patente» Pero, ¿Qué es comprender un signo?. Es decir, como Derrida señala: Foucault intenta «juzgar» a la razón occidental desde la locura, desde los desplazados y apartados como locos. Pero: «la instrucción y el veredicto reiteran sin cesar el crimen». En esta forma de pensar llegamos a una arqueología del silencio: no podemos expresar nada con esas razón, nos preocupamos por un origen del que no podemos hablar de forma objetiva, o con las nociones de base y verdadero y falso.
 
¿Entonces?. ¿Nos quedan dos posibilidades: el silencio (ir con el loco a su exilio) o el uso reiterado del método cartesiano, más o menos modificado?. Esa racionalidad es tan dominante que sólo con ella se puede protestar abiertamente contra ella. La rebelión contra la razón conserva, pues, los elementos de ésta. Intentar partir de un logos primordial, presente en los griegos antes de Sócrates, y que se partiría después hacia esa racionalidad de la diferencia: ¿no es hacer ya esa razón diferenciadora y alienante?. 
 
¿Es, como sugiere el mismo Foucault, la decisión de constituir una razón excluyente el origen necesario de la historia?. Sería una condición ineludible, de lo que partimos necesariamente.
 
Finalmente, en el análisis del texto de Descartes que se plantea: queda claro que para Descartes la certeza no es aplicable a las percepciones sensibles porque podría engañarme. Podría estar dormido, nos dice como hipótesis cercana a a locura pero no descartable. Me podría estar engañando una especie de genio maligno. Todo lo cual hace que estar aquí y ahora en el mundo, fuera de mí, sea dudoso. También podrían serlo los cálculos matemáticos: ese genio podría hacer que me engañe y lo que veo cierto no lo sea. 3+2=5 se convierte en dudoso, según Descartes. ¿A la manera de un loco?. En en fondo, creo, Descartes nos dice: ¿y por qué no?. En un mundo donde todos fuésemos esquizofrénicos, el que no lo fuese sería considerado loco (cita de Pascal). No deja de ser curioso que se tome a Descartes como autor que excluye a la locura cuando en su duda metódica, nos nace precisamente la inquietud por nuestra cordura, y no puede eludirse hasta la hipótesis de un Dios que nos asegure el mundo exterior. Estoy de acuerdo con Derrida, el cogito cartesiano no excluye a la locura, pues esa certeza de que existo no impone una salida de la locura. La modernidad no nos asegura que no estemos en un sueño, simplemente estudia las condiciones de verdad a que nos enfrentamos, sea sueño o no lo sea, estemos locos o no.
 

¿Qué es Ilustración? Kant (y Foucault)

Ignacio Escañuela Romana

Vamos a analizar el texto de Kant acerca de qué sea Ilustración, una especie de índice de lectura e interpretación. Lo realizo a partir del texto de Foucault donde se plantea esta misma pregunta. Es decir, me ciño al resumen que este filósofo elabora del texto kantiano:

  1. La Ilustración (I.) es la salida del estado de minoría de edad.
  2. Esta minoría es la aceptación que realizamos de la autoridad de otros,cuando deberíamos estar utilizando nuestra propia razón (somos heterónomos cuando deberíamos ser autónomos, o dicho de otro modo somos autónoos para decidir que no lo somos y pasar a la heteronomía).
  3. Tres ejemplos: un libro ocupa el lugar de nuestro entendimiento, un director espiritual manda sobre nuestra consciencia, un médico decide sobre nuestro régimen o estilo de vida. Sería un ejemplo por cada pregunta kantiana: ¿qué debo conocer? (razón teórica), ¿qué debo hacer? (razón práctica), ¿qué puedo esperar?.
  4. Luego la I. es una modificación de la relación entre voluntad, autoridad y fundamento racional de la verdad. Lo que quiero, en lo que me influyen, lo que fundo racionalmente.
  5. La I. es un hecho (algo histórico), per también una obligación individual y social. El hombre es responsable de su propia minoría.
  6. Lema de la I.: Sapere Aude. Ten el coraje de conocer. Es su característica, pero también es una propuesta.
  7. La I. tiene una parte individual (valor personal), y otra social (propuesta para todos).
  8. La I. es un cambio: interpretable como histórico que afecta a la estructura socio-política, y como  modificación en la estructura de la humanidad del ser humano. Aquí hay una ambigüedad en el texto.
  9. Dos condiciones para que el hombre salga de su minoría (espirituales e institucionales).
  10. Primera condición, distinguir lo que corresponde a la obediencia y lo que corresponde al uso de la razón. La minoría es un «obedeced, no razonéis». La I. propone un «obedeced y razonad cuando queráis». Por ej., obligación de pagar impuestos, pero razonar cuanto se quiera sobre fiscalidad. Pero en esto no parece existir ninguna novedad doctrinal.
  11. Segundo, distinguir entre los usos privado y público de la razón. La razón es sumisa en el privado, libre en el público. El uso privado de la razón por el hombre se da cuando éste es un empleado o funcionario, cuando ejerce como un puesto con una función en la sociedad. La razón debe someterse a esos fines particulares. Por ej., el funcionario recaudador de impuestos puede no estar personalmente a favor del sistema fiscal, mas no puede expresarlo así mientras esté en funciones de funcionario. 
  12. El uso público es razonar como persona, y es libre y público. Entonces, la razón es universal, de uso libre y de uso público. Universal en tanto libre de todo uso particular.
  13. ¿Cómo asegurar un uso público de la razón? ¿Qué condiciones sociales y políticas deben existir para esa seguridad?. «Cómo el uso de la razón puede tomar la forma pública que le es necesaria, cómo la audacia de saber puede ejercerse a la luz del día, mientras que los individuos obedecen tan exactamente como sea posible» (Foucault, comentando a Kant).
  14. Kant termina proponiendo a Federico II, en términos apenas velados, una especie de contrato. El contrato de un despotismo racional con la libre razón: el uso público y libre de la razón autónoma será la mejor garantía de la obediencia, a condición de que el propio principio político al que hay que obedecer sea conforme a la razón universal (sin fines particulares).
  15. La I. es el momento en que la humanidad va a hacer uso de su propia razón, sin someterse a ninguna autoridad. Es, pues, el momento en que una Crítica, en sentido kantiano, es necesaria: fijar las condiciones de posibilidad de la razón universal (que resuelve qué puede conocerse, qué debe hacerse, qué cabe esperar).
  16. [Kant introduce en el texto, por lo tanto, una doble reflexión: crítica y sobre la historia. Analiza el momento en el que escribe y a causa del cual escribe. El «hoy» como diferencia en la historia y como motivo para la filosofía] (Esto, dice Foucault, «me parece que es la novedad de este texto»)

Fuente:

Foucault, M. (1993). Un inédito:¿ Qué es la Ilustración?(Presentación de Antonio Campillo). Daimon Revista Internacional de Filosofia, (7), 5-18.