La contingencia. Lo efímero.

Ignacio Escañuela Romana.

29 de octubre de 2018.

Camarón, Viejo Mundo:

https://youtu.be/Tt0FsXqmrs8

Un cante que nos transmite una de las Rubbaiyat, y nos habla de lo efímero del mundo y de la existencia humana.

«Cuando muera, ¿no seré como Enkidu? El espanto ha entrado en mi
vientre . Temeroso de la muerte , recorro sin tino el llano», dice Gilgamesh en el primer libro registrado, en la epopeya de Gilgamesh. La literatura nació como una reflexión de la muerte como realidad humana.

Frente al temor de la muerte, la filosofía helenística dio algunos consejos, para procurar una vida feliz. «Acostúmbrate a considerar que la muerte no es nada en relación a nosotros. Porque todo bien y todo mal está en la sensación; ahora bien, la muerte es privación de sensación» (Carta a Meneceo). La muerte no produce temor, dice Epicuro, porque cuando llega perdemos toda percepción.

«¿Qué es la muerte? Porque si se la mira a ella exclusivamente y se abstraen, por división de su concepto, los fantasmas que la recubren, ya no sugerirá otra cosa sino que es obra de la naturaleza. Y si alguien teme la acción de la naturaleza, es un chiquillo. Pero no sólo es la muerte acción de la naturaleza, sino también acción útil a la naturaleza. Cómo el hombre entra en contacto con Dios y por qué parte de sí mismo, y, en suma, cómo está dispuesta esa pequeña parte del hombre», dice Marco Aurelio en sus Meditaciones.

De la misma forma, la literatura recoge esa realidad sin más, como un hecho ineluctable, como un acontecimiento más de la vida. «En Cien años de soledad la muerte está desdramatizada y es narrada como otro acontecimiento más de la vida; cuando se trata de los personajes queridos del autor, esa muerte está enmarcada en una ceremonia de lo real maravilloso que conmociona al lector» (Esta noticia ha sido publicada originalmente por Diario EL TELÉGRAFO bajo la siguiente dirección: ttps://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/cultura/1/la-muerte-y-su-ritual-maravilloso). 

Pero, quizá, como señala el poema de Goytisolo, ese hecho real, un paso más, sí nos deja a los vivos en la soledad: 

«Porque escucho el sonido falso de mi moneda
al chocar contra el mármol
de tu terrible ausencia».

 

Comparemos Platón y Aristóteles.

Comparación Platón y Aristóteles.  Vigencia de Platón. 

Ignacio Escañuela Romana.
15/11/2013.

(http://filosofia-reflex.blogspot.com/2013/11/comparemos-platon-y-aristoteles.html)

Aristótoteles fue discípulo de Platón y de su Academia. Además, era un autor filosófico de enorme relevancia histórica por sí mismo. Es, así pues, muy relevante comparar las posturas filosóficas de ambos autores, haciendo mención a otros pensadores de la época.

Aristóteles nos señala que el origen de la teoría de las ideas de Platón fue la oposición entre Heráclito y Sócrates. En Heráclito cogió Platón el juicio desfavorable hacia el mundo perceptible, ya que está en continuado cambio y carece de cualquier estabilidad. En Sócrates recoge la adhesión a la realidad de la verdad y de la ciencia en general. En especial, la existencia de conceptos generales universalmente válidos.

Platón razonó con Sócrates: si hay conocimientos de universal validez, debe existir un correlato objetivo, un objeto realmente existente al que el concepto general hace referencia. Por ejemplo, el concepto “hombre” se refiere a la idea realmente existente de hombre, y no a las percepciones cambiantes y confusas de todos los hombres que conozco. Es un realismo epistemológico (pensamiento y ser deben corresponderse estrechamente) que le conduce a la tesis metafísica de las ideas o mundo inteligible (cognoscible por la razón y la intuición racional).

El punto decisivo de la teoría de las ideas está, pues, tal y como observa Aristóteles, en la aprioridad de nuestros conocimientos: el alma comprende la realidad de los conocimientos de validez universal.

Aristóteles partió de un planteamiento diferente en su construcción filosófica. Si para Platón los conceptos de esencias son algo a priori, captando antes el universal que el particular; Aristóteles opone que el conocimiento parte del particular y, desde él, llegamos al universal. Para este autor, todo conocimiento que no sea de las meras reglas de razonamiento (reglas de los silogismos) debe partir de una percepción sensible. Opone un empirismo moderado al apriorismo radical de su maestro Platón. Porque Aristóteles afirma que la percepción sensible ofrece al alma el conocimiento de una forma encerrada entre todas las sensaciones. Pero la forma es una especie de universal encerrado en las cosas y permite conocimientos universales. Conocemos el concepto general de hombre porque la forma de hombre está incluida en todas las percepciones de los diferentes hombres que conozco.

No es extraño que Aristóteles realice una crítica de la teoría de las ideas de Platón. El verdadero ser para Aristóteles es la sustancia primera, que es cada uno de los particulares realmente existentes. En Platón lo auténticamente real no era lo individual, sino lo universal. Cuánto más general, más real y verdadero. Para Aristóteles es justo al contrario: cuánto más universal, menos real. Los conceptos generales no son reales por sí mismos, sino que siempre dependen de sustancias primeras que contienen las formas objeto del conocimiento universal. La idea supone, dice Aristóteles, una duplicación totalmente innecesaria e inútil. Los individuales son reales, y es absurdo suponer que su esencia está fuera de ellos mismos. Sería como tener la realidad de la sustancia fuera de la cosa que es sustancia. Sócrates sería sustancia, pero su realidad sería el «hombre en sí» o idea de hombre, que estaría fuera de Sócrates mismo. Por otra parte, las relaciones difícilmente podrían ser explicadas por ideas que representan cualidades: X es más alto que Y y más bajo que Z. ¿Significa esto que X participa de las ideas de alto y bajo?. Castañeda tiene un libro donde intenta dar una solución lógica a este problema.

En conclusión, en la historia del pensamiento se da una contraposición que ha llegado, en formas diversas, hasta nuestros días, entre Platón y su discípulo Aristóteles. Uno apriorista o innatista, porque cree que la razón puede conocer por sí misma los conceptos generales y los enunciados universales. Añadiendo que las percepciones no nos aportan nada. Lo que le lleva a la la tesis metafísica de la realidad de las ideas. Aristóteles opone un empirismo moderado y la tesis de que lo realmente real son las cosas individuales y su identidad. El conocimiento universal se formará pro abstracción, captando las formas que son comunes a las cosas individuales. Una oposición que con nuevos contenidos llega hasta nuestros días.

¿Vigencia del pensamiento platónico?.

Ajdukiewicz califica a la teoría de Platón como un ejemplo de idealismo objetivo: los enunciados verdaderos tienen como referencia no una realidad mental, sino la realidad. Los objetos intencionales (los referentes de nuestros conceptos generales y de las verdades universales) tiene como correlato la realidad como tal.

Por lo tanto, el idealismo objetivo sostiene que las ideas existen por sí mismas al tener una referencia real. Las captamos por una experiencia no perceptiva, pero sí racional. Otros filósofos que han sostenido esta perspectiva: Leibniz, Hegel, Frege. Frente a ella está el idealismo subjetivo que mantiene que los conceptos sólo existen en la mente, sin que exista un correlato exactamente idéntico, pero real. Representantes: Descartes, Kant, Cassirer.

En consecuencia, estamos ante una dicotomía del pensamiento que es de plena actualidad. si bien el problema tiene hoy día diferentes contenidos que en la época de Platón, al haber avanzado la ciencia y todo el pensamiento racional.

¿Aristóteles seguía a Platón en su idealismo objetivo?. Curiosamente sí, pues las formas son reales, bien que estén en las cosas individuales. Demostrando que se alejaba de su maestro en detalles importantes, pero no en el enfoque esencial.

 

https://www.webdianoia.com/aristoteles/aristoteles_meta.htm

Idealismo y pluralidad.

Ignacio Escañuela Romana.

La primera pregunta de la filosofía y, por lo tanto, del pensamiento racional se dirigió al ser. ¿Qué es la realidad?, ¿Cómo es la realidad?. El hombre, conscientemente, se enfrenta a lo que es, y comprende, o cree entender, que hay una unidad que reúne la multiplicidad de los hechos que percibe. «Preguntar por el ser es preguntar, como señala Heidegger, qué es lo que queremos decir con dicha expresión. Por ello la pregunta por el ser debe formularse como la pregunta por el sentido del ser» (http://reflexionesmarginales.com/3.0/21-la-pregunta-por-el-sentido-del-ser/).

Aristóteles, en una cita famosa, nos dice: «todos los hombres aman por naturaleza conocer». La curiosidad es consustancial al ser humano. Que sabe que existe, y se pregunta acerca de esa existencia y su sentido.

Parménides luchó apasionadamente por esa unidad, cuestionando la multiplicidad y el cambio perceptivos. Heráclito comprendió que el tiempo es inevitable, como el agua de un río, pero afirmó la regla que unifica ese fluir. Todo fluye, menos la regla, la función. Universal. Platón intentó dar un significado al ser, un sentido a la existencia, en una verdad eterna e inmutable. Las ideas son entes que informan del sentido. Aristóteles, amigo y discípulo, pero filósofo, reprochó un dualismo que multiplica sin solucionar.

El idealismo da énfasis al concepto o símbolo. En sentido neokantiano. El hombre crea los conceptos y construye enunciados universales. Para explicar y para predecir. Pero los conceptos son una creación y el ámbito de la libertad. Los símbolos permiten imaginar las posibilidades. Las posibilidades nos hacen libres.

¿Cuántas interpretaciones caben?. ¿Cuántas versiones tiene el ser?. La libertad está en dar el sentido, el significado o valor. Pero entonces tanto valen ciencia, como mito y religión. Cada uno en el ámbito de sus principios diferenciados. Con criterios distintos. Tal y como Cassirer comprendió en su Filosofía de las formas simbólicas. El hombre es un ser simbólico, decía Cassirer. El animal que crea significado. Quizá el ser que da el valor a lo real.

Serían formas del ser, todas admisibles. Interpretaciones producto de la libertad humana. Pero el ser se nos escaparía. Porque los conceptos no logran expresar la esencia de lo real. Sólo aproximarla. En una tendencia hacia el infinito en pos de la verdad.

Entonces, la libertad humana tendría como coste un alejamiento irremediable del ser.

http://filosofia-reflex.blogspot.com/2017/07/idealismo-y-pluralidad.html

Spinoza, un fragmento.

«Cada uno, nos dice Spinoza, quisiera imponer a los demás su norma personal de vida, que aprueben lo que él aprueba, y que rechacen lo que él rechaza» (Tratado Político). Lo que nos llevaría a «entrar en querella e intentar en la medida en que pueden esclavizarse los unos a los otros».

Es una reflexión pesimista sobre la naturaleza humana. Cada uno de nosotros se consideraría como el modelo de naturaleza humana y de objetivo de la vida, como el criterio de la perfección moral. Lo que nos llevaría a querer imponernos a los demás. Lo que hacemos no por la razón, sino por las emociones o impulsos.

 

Al considerarnos como modelo, no podríamos entablar un diálogo racional para llegar a acuerdos. Una de las condiciones del diálogo para Habermas es la posibilidad de compartir razones o pruebas: de tener criterios comunes en función de los que medir nuestra pretensión de bien y verdad. Pero si lo mío es verdadero por principio, entonces el diálogo se convierte en imposible.

A menudo,n se observan esos debates, en los que las personas que dialogan no miden la verdad o falsedad de lo que el otro dice más que en comparación con la idea propia. Imponiendo siempre la validez del yo.

¿Cuál es la consecuencia para el sistema político?. Spinoza apunta más adelante en su Tratado: «Para que sea estable la administración debe organizarse de tal modo que los hombres encargados de que funcione no pueden ser inducidos por la razón o por los sentimientos a obrar de mala fe o a prevaricar». Es decir, como cada persona tenderá a ser su propio criterio de verdad y conveniencia, sin entender que no es la única verdad,  es necesario que el sistema social y político conduzca sus creencias e impulsos hacia un bien común. Aunque él actúe para sí mismo, el sistema debe lograr que esa actuación egoísta cree el bienestar social y se asegure el cumplimiento de las normas.

Conecto esta reflexión de Spinoza con Rosa Montero en su columna de El País «El deseo y el miedo», 1 de julio de 2018. Dice Rosa Montero que las personas estamos divididas entre el deseo de querer y que nos quieran, y el miedo que genera esa necesidad emocional o fragilidad. Quizá valoramos más lo que no tenemos, que lo que sí poseemos. A la persona que no nos muestra afecto, que a la persona que sí lo hace.

Es otra perspectiva. Spinoza muestra que nos sentimos como el centro del universo en nuestro yo. Rosa Montero reflexiona siglos más tarde sobre la fragilidad de ese yo, en busca constante de afectos que, cuando los tiene, no valora.

Platón.

PLATÓN.

Ignaio Escañuela Romana.

(1) VIDA Y OBRAS. CONTEXTO HISTÓRICO.
Nace Platón en Atenas en el s. V a.C. Su vida está marcada por la relación con Sócrates, su maestro. La muerte de éste (en cuya condena participaron sus tíos Cármides y Critias) a manos de la democracia influye decisivamente en su rechazo de ella. En lo político su obra está encaminada a la elaboración de un modelo ideal de sociedad, el aristocrático o, en términos modernos, «epistocrático » o «tecnocrático», que evite los males de la democracia y de los demás sistemas políticos y se llegue al ideal de justicia social.

En Atenas fundó su propia escuela, la Academia, de la que se cuenta que a las puertas había una advertencia según la cual no debía entrar allí nadie que no supiese matemáticas, como si de un templo del conocimiento, reservado a los sabios, se tratase. Discípulo destacadísimo de tal escuela fue Aristóteles.

En aquella época, Grecia era un conglomerado de ciudades estado independientes y autogobernadas. El territorio que abarcaba comprendía la península del Peloponeso, la Magna Grecia (sur de Italia), Sicilia y numerosas islas del Mediterraneo. Durante el siglo VI a.C., el florecimiento cultural y comercial se había producido en las costas de Jonia (Mileto) y de la Magna Grecia (Trotona y Siracusa), mientras que en el Peloponeso Esparta imponía una hegemonía militar. Entre tanto los atenienses intentaban crear una organización socioeconómica estable gracias a Solón (594 a.C.) y Pisístatro (545 a.C). Solón
liberó de la servidumbre económica a los campesinos pobres, redujo considerablemente las deudas que afectaban a los bienes raíces, dividió la sociedad en cuatro clases según los bienes de cada ciudadano (las tres clases superiores debían cumplir tres años de servicio militar mientras que la cuarta se dedicaba a los trabajos serviles y no eran elegibles en la Asamblea) y creo el Consejo de los Cuatrocientos o comité ejecutivo de la Asamblea.

Los griegos vencieron en la guerra a los persas, a iniciativa de Atenas, venciendo en la batalla naval de Salamina. Atenas queda fortalecida y progresivamente adquiere la hegemonía sobre el resto de ciudades griegas, con la manifiesta oposición y disgusto de Esparta. Con Pericles Atenas llega a su máximo esplendor. Instaura un sistema democrático donde todos los ciudadanos, salvo las mujeres, los esclavos y los extranjeros, forman parte de la Asamblea en la que son elegidos por sorteo o votación todos los cargos públicos de la ciudad. Pronto imitan este modelo político el resto de ciudades griegas, aunque también surgirán interna y externamente oposición. La oposición interna la llevan a cabo los aristócratas que se resisten a perder los privilegios tradicionales. La oposición externa la ejerce, como no, Esparta, que ve amenazado su régimen aristocrático-militar. Se produce, así la primera guerra del Peloponeso (entre los propios griegos). Se resuelve con la creación de dos Ligas, la del Peloponeso liderada por Esparta y la de Delos liderada por Atenas. Otras dos guerra, en medio de las cuales muere Pericles, dan al traste con la hegemonía y prosperidad de Atenas. Derrotada, tuvo que entregar la flota de que tanto se enorgullecía y ver destruidas sus murallas (404 a.C.).

Esparta impone en Atenas el gobierno de los Treinta Tiranos. Platón tenía entonces 24 años y de dicho gobierno formaban parte su primo Crítias y su tío Cármides. Ya entonces apuntaba un rechazo a la democracia. El rechazo se hizo mayor cuando, nuevamente reinstaurada la democracia (402 a.C.), ésta condena a muerte a su maestro y amigo Sócrates (399 a.C.).

Este acontecimiento marca el inicio de la obra filosófica de Platón. Inicialmente se había preparado para intervenir en política, pero tanto los crímenes del gobierno de los 30 tiranos como la posterior venganza de los demócratas, le llevaron al convencimiento de que la solución a los males sociales solo podría estar basada en la filosofía.

Obras: 
1. Diálogos socráticos de juventud (399-389):
Tras la muerte de Sócrates, Platón y algunos discípulos se refugian en Megara, donde permanecen unos tres años. Después hace algunos viajes a Egipto y probablemente a Italia. En esta época mantiene total fidelidad a las enseñanzas de Sócrates y la virtud será su tema central. Obras: Apología de Sócrates (defensa de Sócrates ante el tribunal que lo condenó a muerte), Critón (donde Sócrates explica por qué se niega a escapar de la cárcel), Laques (sobre el valor), Cármides (sobre la templanza), Lisis (sobre la amistad) Eutifrón (sobre la piedad), Ion (sobre la poesía) y Protágoras, el más importante, donde se plantea si la virtud puede ser enseñada y se perfila el concepto socrático de la virtud como forma de saber.
2. Diálogos de transición (388-385):
Platón viaja a Italia y entra en contacto con algunos pitagóricos célebres, cuyo influjo será considerable (inmortalidad y transmigración del alma, vida comunitaria de los filósofos, temas cosmológicos, importancia de las matemáticas, música, etc.). Después marcha a Sicilia, donde conoce al cuñado del tirano que allí gobernaba (Dionisio I de Siracusa). Criticó, parece, la vida escandalosa y fastuosa de la corte, motivo por el cual parece que Dionisio lo vendió como esclavo. Un amigo -Anniceris de Cirene- lo rescató y consiguió volver a Atenas. Allí funda la Academia (estaba cerca del templo dedicado al héroe Academos), inspirándose en parte en las comunidades filosóficas pitagóricas. Por su estilo y funcionamiento, puede considerarse la primera universidad occidental. Mantuvo su actividad hasta el año 549 de nuestra era.
Predominan los problemas políticos -enfrentamiento de Sócrates con los sofistas y contra la democracia-. Se nota la influencia del pitagorismo y de algunas corrientes religiosas como el orfismo (en el tema de la preexistencia del alma). Primeros esbozos de la teoría de las ideas. El Gorgias trata sobre la retórica y la justicia, e incluye una crítica contra la democracia ateniense y un mito sobre la inmortalidad. El Menón analiza también si la virtud puede ser enseñada, se plantea la inmortalidad del alma y apunta la idea del conocimiento como reminiscencia. Crátilo (naturaleza/convención; teoría de las Ideas); Hipias Mayor (sobre la belleza); Hipias Menor (sobre la mentira y la verdad), Eutidemo (sobre la erística sofística) y Menéxeno (una parodia de las oraciones fúnebres).

3. Diálogos de madurez (385-370)
Platón dirige su Academia, en Atenas. En esta época elabora su teoría de las Ideas y una teoría completa del Estado. Presenta a Sócrates mucho más convencido de sus ideas, como poseedor de la verdad. Es ahora cuando Platón redacta sus principales mitos. Diálogos fundamentales: el Banquete (teoría platónica del amor y de las Ideas); Fedón (diálogo de Sócrates en la cárcel sobre la inmortalidad del alma y la filosofía); La República (el más extenso, sobre el Estado y las principales reflexiones de la filosofía); el Fedro (sobre el amor, la belleza y el alma).

4. Diálogos críticos (369-362)
Vuelve a Siracusa con la esperanza de poder poner en práctica sus ideas sobre el Estado,muerto ya el tirano Dionisio I. Acusan de conspirador al protector de Platón y éste permanece dos años prisionero en Siracusa, antes de poder volver a Atenas.

Ahora, sus diálogos son bastante críticos respecto a sus teorías anteriores. El estilo es más difícil y presta mayor atención a los problemas lógicos. Desaparecen los mitos (excepto uno contenido en el Sofista). Otros diálogos: Parménides (una autocrítica a la Teoría de las Ideas), Teeteto (una búsqueda infructuosa sobre el conocimiento), el Político (que debería haber sido completado con otro que nunca llegó a escribir, el Filósofo). Se deslindan los conceptos filósofo-político y Sócrates deja de ser el personaje principal. Emplea un nuevo método en la búsqueda de definiciones, la diáiresis (divisiones dicotómicas).

5. Últimos diálogos (361-347):
Platón vuelve a Siracusa otra vez y de nuevo lo embrollan y termina hecho prisionero. Vuelve a Atenas gracias a la mediación de otro amigo influyente. Abandona las cuestiones metafísicas y se interesa por la cosmología (con influencia del pitagorismo) y la historia. Políticamente, se vuelve más duro y conservador. Diálogos: Filebo (sobre el placer y el bien); Timeo (una cosmología inicial e historia del universo, con todos los conocimientos de la época); Critias (donde describe la primitiva Atenas y la Atlántida); y Las Leyes (sobre la ciudad ideal con las leyes ideales, que no pudo revisar ni pulir porque le sorprendió la muerte). Sorprende en este diálogo su pesimismo e intolerancia, derivados probablemente de su desilusión ante el fracaso de tantos proyectos como inició.

Su obra, por tanto, no es una serie de libros sistemáticos, sino diálogos que resumen a menudo las discusiones mantenidas en la Academia. Muchas de sus teorías están vertidas en un sofisticado ropaje mítico y literario, del que cuesta desprender las reflexiones típicamente filosóficas.

(2)ORIENTACIONES GENERALES DE SU FILOSOFÍA. CONTEXTO FILOSÓFICO.
Platón tiene las grandes influencias filosóficas de Parménides y Sócrates, su maestro directo. De Parménides extrajo tres elementos fundamentales. El fundamento de su teoría del conocimiento, estableciendo que la intuición intelectual o razón pura es el método para descubrir la verdad. La observación empírica no nos permite establecer ningún juicio verdadero e universal. Sobre este punto volveré tras haber hablado se la influencia socrática. En segundo lugar, el fundamento de su metafísica, al admitir la existencia de dos mundos, el sensible y el inteligible. El ser no es sensible, no cambia y está sujeto al tiempo. El ser platónico reúne así algunas de las características establecidas por Parménides. La intuición intelectual nos permite acercarnos al ser. En tercer lugar, el arte de discurrir mediante argumentaciones y contraposición de tesis. A esto se le llamará la dialéctica de Platón.

A esta influencia hay que sumar la socrática. De Sócrates adquirió los conceptos abstractos. Sócrates los aplicó al mundo moral, y preguntaba las definiciones: ¿qué es la virtud?, ¿qué es la justicia?, … Platón aplica lo anterior a la matemática y la metafísica. La geometría reduce las múltiples formas sensibles, visibles, de los objetos a las figuras abstractas, con unas propiedades universales. Asimismo, viene de su maestro la preocupación por las cuestiones morales y políticas.

Globalmente considerada, tal y como señala Cassirer, la filosofía platónica parte del descubrimiento e la geometría y la aritmética puras, las únicas ciencias constituidas en su época histórica. Los juicios de estas ciencias no hacen referencia a las cosas del mundo de mis percepciones, sino a postulados conceptuales de las figuras y los números. Por ejemplo, podemos hablar del 5 y el 7 y de las operaciones entre ellos, sin hacer referencia a 5 y 7 sillas, o 5 y 7 hombres. Podemos hablar del teorema de Pitágoras sin hacer referencia a los triángulos sensibles, todos imperfectos ,todos diferentes en magnitud, que pueden aparecer y desaparecer.

Platón comprendió que cambian las cosas, pero no los conceptos, los predicados. La definición crea una constancia conceptual que no puede lograrse en el mundo de las percepciones. Las cosas sensibles son mudables y transitorias, imperfectas y diferentes unas de otras, mientras que los conceptos son estáticos y eternos, perfectos. Platón se atuvo al conocimiento rigurosamente teórico, deductivo, negándose a intentar establecer la ciencia sobre el campo de lo empírico. En el Filebo, niega la posibilidad de una ciencia rigurosa y exacta del nacimiento y los cambios de este mundo empírico. La inducción no tiene ninguna validez universal (para todos los casos), pues su fundamento es un conjunto de observaciones confusas y limitadas.

¿No puede haber relación entre los juicios universales y deductivos y las percepciones sensibles?. En el Timeo apunta la posibilidad de que la explicación última de la realidad percibida esté en los conceptos puros y pueda, como tal, darse. Pero Platón se encontró una limitación básica en su época, no había ciencias constituidas a excepción de la matemática. No había física teórica ni biología hipotético-deductiva. Ello le hace negar su posibilidad.

En definitiva, la obra filosófica de este autor está dominada por la idea central de que todo tratamiento y enjuiciamiento científicamente válido de los hechos concretos presupone y necesita de una fundamentación puramente teórica, una preparación deductiva. Quedaba a Galileo y Kepler ser al mismo tiempo platónicos y empiristas científicos: ver que la experiencia no es una resistencia a vencer, un engaño, sino la verdadera realización de la teoría pura.

(3)LA TEORÍA DE LAS IDEAS.
Esta teoría afirma que, primero, existen entidades inmateriales (inteligibles), absolutas, inmutables y universales, que existen independientemente del mundo físico. Por ej., el “hombre en sí”, la “justicia en sí”, etc. Y, segundo, que de esas entidades deriva la esencia de todo lo existente en el mundo material. De este modo, Platón solucionaba el problema de a qué hacen referencia los conceptos abstractos. El concepto de hombre se refiere a una esencia existente no sensible, la Idea de hombre.

De este modo, a la pregunta metafísica por excelencia de qué sea el ser, este autor responde, el ser son las Ideas. El mundo de las percepciones es una ilusión y un engaño, y no tiene existencia real. El ser no es sensible.

Una Idea se contrapone a las cosas sensibles en tanto que aquélla es eterna e inmutable y las percepciones corresponden a cosas que cambian, nacen y desaparecen. Por otra parte, el teorema de Pitágoras no es verdadero porque lo apliquemos al mundo de la experiencia, sino porque habla de un triángulo perfecto o Idea de triángulo. Las verdades absolutas son posibles en tanto capten las esencias de ese mundo de las Ideas.

Como ya hemos visto, a este teoría llegó Platón por influencia de Parménides y Sócrates, y con el objetivo primario de resolver el problema de la posibilidad de conocimientos rigurosos y exactos. El conocimiento consiste en elevarnos, por medio de la dialéctica o argumentación, para llegar a la intuición de esas esencias.

Sin embargo, para elaborar su propia filosofía, Platón partió de una crítica a Parménides. Él destaca que Parménides no distinguió entre el sentido existencia y el sentido predicativo del verbo ser. Una cuestión es afirmar que “la mesa es”, existe, y otra es afirmar “la mesa es verde, tiene esa propiedad. Es diferente afirmar que el unicornio tiene un cuerno que decir que existe. Por lo tanto, una cuestión es afirmar que esta mesa es verde, y otra distinta es decir que esta mesa tiene existencia real. La Idea existe realmente, las cosas sensibles no. Se predica de ellas las características de las Ideas. De las Ideas se deriva la esencia de todo lo existente en el mundo que percibo. Su existencia es derivada, su esencia procede de las Ideas.
La estabilidad en las percepciones depende de la participación en ese mundo inteligible. Los juicios empíricos atribuyen características abstractas a casos individuales y cambiantes. “Esto es una mesa” atribuye el ser mesa a un objeto que, en cualquier momento, puede dejar de ser mesa; y a un objeto que, siendo mesa, no es exactamente igual que otro objeto también calificado como mesa. Las distintas mesas son mesas porque participan del ser de la mesa en sí, o Idea de mesa.

Asimismo, existe una jerarquía interna al mundo de las Ideas. La primera Idea, que da base ontológica (ser) y significativa al resto de Ideas, es la Idea del Bien. Su contenid ono es aclarado exactamente por Platón, probablemente porue es le primer principio no explicable por el resto de Ideas. En todo caso, no enuncia sólo cuestiones morales, sino que su contenido es el de orden racional, el principio de lo que debe ser.

Sobre la base metafísica de la teoría de las Ideaqs, Platón desarrolla toda su teoría del conocimiento y su teoría ético-política. Más tarde veremos ambos aspectos, pero, en resumidas cuentas, la teoría política se basa en la existencia de personas que aman la verdad ante todo (filósofos) y, por ello, se aproximan al conocimiento verdadero. Su capacidad para comprender y aplicar la Idea de Bien y todas las que la desarrollan es la base de su tarea de gobierno. Sus dos diálogos más largos, La República y Las Leyes, están dedicados a estas cuestiones.

¿Cuántas Ideas hay?.Al menos, tantas como conceptos abstractos tengo. ¿La participación de lo sensible en lo inteligible es perfecta?. No, la similitud es imperfecta, no es lo mismo el triángulo perfecto que cualquier triángulo que veo.

Argumentos favorables a la teoría de las Ideas. Estos argumentos se encuentran, en su mayoría, en la obra de Aristóteles.

Primero, el argumento de las ciencias. El conocimiento y la ciencia existe como un saber riguroso, exacto y universal. Per oese conocimiento debe tener un objeto. Ese objeto, lo conocido, debe, pues, existir, y no puede ser la pluralidad de las cosas sensibles, ya que éstas están en continuo cambio, mientras que los objetos de laq ciencia deben ser permanentes. Habrá realidades eternas e inmutables, que son las Ideas. Por ejemplo, la matemática describe las propiedades de objetos geométricos ideales, no de objetos sensibles.

Segundo, el problema de la abstracción. Aun cuando Antonio y Pepe son hombres, ninguno de ellos equivalen al predicado general “ser hombre”. Por ello, existirá una realidad exterior e independiente de las cosas particulares, predicable de todos esos individuos, y que es la referencia de los conceptos abstractos.

Tercero, cuando pienso en un concepto general, este pensamiento no es afectado por la destrucción de ninguna de las cosas sensibles a las que designo. Puedo pensar en el unicornio, aunque no hay unicornios. Luego hay algo independientemente de los casos individuales, que es la Idea, y es nuevamente la referencia de mis conceptos generales.

Cuarto, cuando designamos a cosas distintas por el mismo nombre, o le aplicamos el mismo predicado, participan de una misma naturaleza a pesar de sus diferencias. Así, decimos que Platón y Antonio son dos hombres, a pesar de que son distintos. El modelo general es la Idea, y ésta permite la predicación a diferentes cosas. Los casos individuales poseen el mismo nombre por hallarse en idéntica relación respecto a una realidad universal y eterna.

Argumentos contrarios a la Teoría de las Ideas. El mismo Platón introdujo en el diálogo “Parménides” una serie de dudas y críticas que, sin duda, se originaron y discutieron en la Academia. Muchas de ellas aparecen nuevamente en Aristóteles e impulsan a éste a rechazar la mencionada teoría.

Primero, si existe una Idea por cada concepto abstracto, también existirán Ideas de cosas no valiosas, como la mierda o el barro.

Segundo, ¿cómo puede la Idea estar presente en los objetos sensibles y mantener, al mismo tiempo su unidad?. Si la naturaleza de la Idea se encuentra tanto en la Idea, como en todos los casos individuales, entonces será múltiple, pero es, al mismo tiempo, una, al ser una Idea.

Tercero, postulamos la existencia de ima Idea de grande para llamar a las cosas sensibles grandes. Luego tendremos que son grandes tanto la Idea, como los casos particulares. ¿Por qué todas ellas son grandes?. Deberíamos entonces postular uan nueva Idea de la que todos participan, lo que nos llevaría a un proceso infinito de nuevas Ideas. Este problema se dará para todas las Ideas de relaciones, pero debería haber Ideas de relaciones al igual que las hay de cosas.

Cuarto, si la Ideas no pertenecen a nuestro mundo, estarán totalmente separadas de él. No cabrá conexión ninguna entre las Ideas y el mundo sensible, luego no podrán ser conocidas.

Quinto, el mundo de las Ideas es una duplicación innecesaria del mundo de los objetos sensibles. Las Ideas no resuelven los problemas, sino que los doblan.

Sexto, si hay Ideas de relaciones, entonces habrá infinitas Ideas, ya que habrá, por ej., no sólo la Idea de tamaño, sino una Idea por cada tamaño. Además, una cosa es más grande que otra, y más pequeña que otra, lugo participaría de dos Ideas contradictorias.

Séptimo, las Ideas explican qué son las cosas, per ono cómo aparecen o cambian. Luego dejan mucho sin explicar.

(4)LA TEORÍA DEL CONOCIMIENTO DE PLATÓN.
Se ha expuesto que la idea central del pensamiento platónico radica en que el conocimiento riguroso es deductivo. De ahí que Platón quitase todo el valor a los datos que nos dan los sentidos. Por ello, se puede calificar a la teoría de conocimiento platónica como racionalismo o apriorismo radical. Este tipo de gnoseología niega que la experiencia tenga valor para la cognición de la realidad, pues nos transmite la apariencia de la realidad y no la verdadera realidad.

El fundamento de esta afirmación radica en que Platón, al igual que Parménides, estaba convencido de que lo verdaderamente real debe ser inmutable. Lo que cambia contiene contradicciones. La experiencia me revela objetos mutables, luego es un conocimiento falso. Además, Platón tomó como modelo a la única ciencia constituida en su época, la matemática. Se trata de una ciencia deductiva que no afirma nada aerca de la experiencia sensible. En definitiva, como ya se ha señalado, el conocimiento procede únicamente de la razón.

El objeto del conocimiento es la Idea, o forma ideal realmente existente. El objeto no es el conjunto de cosas sensibles.

Para fundamentar esta tesis, y basándose en la doctrina socrática por la cual todo conocimiento es producto de un esfuero personal racional, y no de la enseñanza de otro; Platón consideró que todo conocimiento es un recuerdo o anámnesis. El alma, que preexiste y subsiste tras la muerte, vio las Ideas antes de encarnarse en el cuerpo físico, y todo acto congnoscitivo es el recuerdo de ese conocimiento ya adquirido pero olvidado. En el Menón, Platón plantea el problema de que si no conozco algo, ¿cómo voy a empezar a conocerlo en un momento dado?. Si algo no existe en mi mente, ¿puede empezar a existir?. Luego todo conocimiento que aparentemente adquiera, debe estar previamente en mí y es un recuerdo de lo que yo ya sé. En el Fedón, Platón arguye que no podríamos clasificar los casos individuales bajo un concepto general, si previamente no tuviésemos conocimiento de ese concepto. La inducción no nos permite generalizar con universalidad, luego toda definición y predicación dependen de la deducción desde conceptos generales previos.

En el Crátilo, Platón rechaza, en efecto, toda posibilidad de formar conceptos a partir de casos individuales. No existiría la capacidad de generalizar o abstraer hasta llegar a ideas universales. Si digo que x e y son iguales, no puedo sacar la idea de igualdad de la observación de esos u otros casos. Ya que x es igual a y, mas distinto de z. Sin embargo, la idea de igualdad significa igualdad, y nunca desigualdad.
En la República, en los libros VI y VII, Platón expone las metáforas del Sol, la Línea y la Caverna. La metáfora del sol compara al sol con la Idea de Bien. Al igual que veo las cosas sensibles gracias a la luz del sol, comprendo las Ideas gracias a la Idea de Bien, que es jerárquicamente superior. El Bien en Sí es, pues, la causa o razón de lser del resto de cosas. Sin embargo, Platón nunca dijo en qué sentido era la Idea de Bien responsable de la existencia y cognoscibilidad de todas las Ideas y todas las cosas sensibles.
La metáfora de la línea es una explicación de su epistemología. En ella, Platón traza cuatro niveles jerárquicos de conocimiento. El nivel inferior corresponde a la conjetura o “eikasia”, y su base son las percepciones oscuras y reflejos. El segundo nivel es la “pistis” o creencia, en el que postulamos juicios en base a percepciones sensibles claras. Estos dos grados de conocimiento tienen como objeto el mundo sensible.

El tercer nivel es el entendimiento o “dianoia”, y consiste en juicios hipotético-deductivos: enunciados cuya verdad procede por deducción de los primeros principios. El nivel superior de conocimiento es la razón o “noesis”, en el que la persona llega a captar los principios últimos o Ideas. Estos dos grados superiores tienen como objeto el mundo inteligible.

Entre el segundo y el tercer nivel hay una ruptura, dado que las cosas sensibles no me permiten conocer en ninguna medida las Ideas, los objetos del conocimiento racional.

La metáfora o mito de la caverna nos habla de unos esclavos que han sido atados desde su nacimiento y forzados a mirar a una pared. En ella han visto siempre el reflejo de las personas y objetos que pasan a sus espaldas. Producto de su situación, creen que las sombras que ven son la auténtica realidad. Si les liberásemos de sus cadenas, entonces comprenderían que lo realmente real estaba a sus espaldas, y que las sombras tienen una realidad secundaria.

Del mismo modo, nosotros estamos acostumbrados a laspercepciones sensibles y pensamos que corresponden a la auténtica realidad. Sin embargo ,son sólo reflejos de las Ideas, donde radica el ser. Si pudiésemos liberarnos y mirar con la pura razón, comprenderíamos que ésta es nuestra situación. Del mismo modo que al esclavo le costaría un tiempo acostumbrarse a la luz y un esfuerzo aceptar la verdad, nosotros también tenemos problemas para mirar con la sola razón y aceptar que en las Ideas está la verdad.

En estas tres metáforas, Platón aporta tanto su metafísica, como su teoría del conocimiento. Finalmente, en el Teeteto, Platón analiza qué podemos lograr utilizando únicamente los datos de los sentidos, para demostrar uqe estos datos no nos permiten construir ningún conocimiento verdadero y exacto. “Si todas las cosas están cambiando, cualquier respuesta que se dé a cualquier pregunta es igualmente verdadera: puede decirse que es así y que no es así”, afirma Platón en este último diálogo. Posteriormente añade: “tampoco admitiremos que el conocimiento es percepción, si hemos de seguir la teoría de que todas las cosas están cambiando”.

(5) TEORÍA DEL HOMBRE, ÉTICA Y POLÍTICA.
1)LA INFLUENCIA SOCRÁTICA.
Sócrates luchó contra las doctrinas filosóficas sofistas. Pretendía una ética de carácter científico, basada en verdades universales y necesarias. Su pensamiento es denominado “intelectualismo moral”, por hacer coincidir los conceptos de verdad y bien, de sabiduría y virtud. Sólo obran mal aquellos que no conocen el bien.

El método de filosofía de Sócrates utilizaba dos procedimientos, la ironía y la mayéutica. Ambos pasarán a Platón. La ironía libera a linterlocutor de sus prejuicios y opiniones gratuitas, para que tome conciencia de su ignorancia. La mayéutica saca a la luz los conceptos exactos ocultos en el alma. El conocimiento no puede ser enseñado, sólo puede ayudarse a que la persona los alcance por sí misma. Este método presupone admitir las ideas innatas, o, al menos, la capacidad innata y propia de alcanzar cualesquiera conocimientos por uno mismo.

2)TEORÍA DUALISTA DEL HOMBRE.
La República es el diálogo más elaborado de defensa y exposición de la doctrina ética y política platónicas. En diez libros, Platón estudia qué sea la justicia. El objetivo es demostrar que la vida humana debe estar dirigida hacia la virtud y el conocimiento. Y que esa dedicación termina produciendo la felicidad.

Platón explica la esencia del hombre, su naturaleza, con el mito de lcarro alado. El alma es como un carro que, en su carrera, cae en el mundo material, atado a un cuerpo físico. El hombre está compuesto de una realidad sustancial, de tipo espiritual, el alma; y una realidad física, el cuerpo. La unión de ambas es accidental y temporal.

Platón niega la ideantidad del alama y el cuerpo, pero debe admitir la interacción mutua en diversas ocasiones: el alma se perfecciona mediante la educación física, las deformaciones físicas tienen un impacto nocivo en el alma, etc.

El alma no es identificable con nada material. Tampoco es el resultado de la armonía existente entre las diversas partes del cuerpo. Es el principio rector de la materia humana, la inteligencia, con capacidad de ser causa de sí misma y de dinamismo. El alma es inmortal y espiritual, participa de la naturaleza de las Ideas. Sólo el cuerpo muere y se corrompe. Asimismo, Platón presenta la doctrina de la transmigración de las almas, por la cual el alma va cambiando de cuerpo.

El alma está estructurada en tres partes no físicas,o principios, o funciones: el alma racional o razón, el alma irascible o voluntad o pasiones, el alma apetitiva o deseos o sentimeintos. Las dos últimas quedan subordinadas a la primera, que las gobierna. El alma racional es como un auriga que sujeta dos caballos.
La persona virtuosa será aquella que tenga las tres partes o principios activos de su alma trabajando armoniosamente: la razón (que conoce las Ideas), las pasiones (voluntad) y los deseos.

3)ÉTICA Y POLÍTICA.
La ética platónica es como la socrática eudemonista: debe hacerse todo lo que el bien prescribe. ¿Cuál es el bien supremo?. Como ya se ha apuntado, es un estado de armonía interna, es el ejercicio de la virtud.
A cada una de las tres funciones del alma les corresponde una virtud. Al alma racional, la sabiduría; al alma irascible, la fortaleza; al alma apetitiva, la templanza. La justicia reúne las tres virtudes anteriores y consiste en su coexistencia con armonía.

Además, en La República, y posteriormente en Las Leyes, realiza una exposición política análoga al plantear cómo esté organizado un Estado o República. El Estado estará correctamente organizado cuando sus tres partes o clases (gobernantes, guerreros y trabajadores) trabajen en armonía, bajo los dictados del gobernante justo o filósofo. Tanto la razón en el individuo, como el gobernante en el Estado, deben regir para el beneficio colectivo, concediendo a cada parte aquello que se merece por justicia.
La perfección sólo es conseguible e sociedad, y si y sólo si la sociedadse construye con justicia. En esa sociedad, cada individuo y cada clase social desempeñan sólo una función, aquella que les es propia, para la que están capacitados. Los gobernantes debe dedicarse a gobernar en busca del bien común, no del propio, los guerreros deben de proteger la sociedad pensando también en su bien, los productores crean la base económica que sustenta todo. Los filósofos gobernantes debe aplicar la sabiduría, los guerreros la valentía o fortaleza, los trabajadores la moderació o templanza en la consecució nde sus deseos propios. Las dos clases superiores, para evitar la tiranía, no debe de tener ni propiedades privadas, ni puede tener una familia propia. Es más ,vivirían de manera comunitaria.

Esta teoría y la experiencia de Sócrates le llevan a rechazar la democracia ateniense. Platón cree que ese sistema político es fácilmente manipulable, y que el número de votos no demuestra la verdad o falsedad de lo opinado. En su libro La Sociedad Abierta, Popper, filósofo del siglo XX, atacó la teoría política de Platón. Los dos argumentos fundamentales fueron los siguientes. Platón apoya una teoría política autoritaria y Platón basa su teoría en especulaciones indemostrables. Popper califica a la teoría platónia como totalitaria: un intento de establecer un control absoluto de ls vida individual por el Estado. Sería una utopía totalitaria (la primera): un retrato ideal de una sociedad perfecta, pero fundaa en ese poder absoluto de los sabios sobre los que no saben, Basado en la afirmación de una única verdad posible.

Los ataques a la democracia basados en una única verdad, en la posible corrupción del régimen democrático y la importancia de la retórica, junto a la ineficacia de las decisiones, proceden todos de Platón. Frente a ello, la teoría democrática dará énfasis al derecho político de todos los iniviuos, de votar y ser votado, así como la existencia de una incertidumbre axiológica que fundamenta la necesidad de votar. 

 

http://filosofia-reflex.blogspot.com/2015/09/platon.html

http://www.ugr.es/~mm3/x/Filos/tema2.html

https://www.e-torredebabel.com/Historia-de-la-filosofia/Filosofiagriega/Presocraticos/Mayeutica.htm