Autoritarismo, dictadura y totalitarismo.

Ignacio Escañuela Romana.

Sin entrar en mayores profundidades, una dictadura o un sistema autoritario es aquel que impone las decisiones políticas sin contar con la opinión o el voto de la población. Restringe los derechos políticos tales como la libertad de expresión, la libertad de asociación (partidos y sindicatos), la libertad de votar o ser votado, y otros. Luego restringe el poder basado en el Estado a una persona o un grupo. Sin embargo, no entra en la vida privada de las personas y colectivos, ni exige una adhesión positiva y activa desde la población (individuos). La represión se activa frente a aquel que quiere participar en política al margen del grupo dominante y su discurso oficial.

Un sistema totalitario sería aquel que no sólo tiene ese autoritarismo político, sino que intenta controlar la vida individual y colectiva de las personas, así como exige una adhesión positiva y constante de ese individuo o grupo. Suelo poner en clase el siguiente ejemplo de España: al inicio del NODO (antes de la película en el cine), todas las personas tenían que ponerse de pie y alzar el brazo en el saludo fascista. No hacerlo equivalía a ser detenido. Del mismo modo, los jóvenes eran sometidos a adoctrinamiento activo en las juventudes de la Falange y en estructuras escolares de la Iglesia. (Véase, por ejemplo, https://gredos.usal.es/bitstream/handle/10366/79547/La_pugna_entre_la_Iglesia_Catolica_y_el_.pdf;jsessionid=CEB0D4B93F1BA49519563861F3593B0B?sequence=1).

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